La violencia machista se cobra dos nuevas víctimas desde el simbólico 8 de marzo

Dos miembros de la Policía Nacional custodian la vivienda donde han ocurrido los hechos. /EFE
Dos miembros de la Policía Nacional custodian la vivienda donde han ocurrido los hechos. / EFE

Una de las mujeres murió a puñaladas en Estepona y la segunda a tiros en Pontevedra, ambas a manos de sus maridos. Uno de ellos se suicidó

J. C. / E. C.Málaga / Madrid

El mes más simbólico en la lucha feminista se ha convertido en un episodio especialmente trágico por la violencia de género. Desde el viernes, tres víctimas. Si el 8 de marzo, en plena movilización por la igualdad y contra el maltrato, Estrella Domínguez, de 63 años, aparecía muerta en Madrid con un tiro de escopeta propinado por su marido, en la noche del sábado fue una mujer de 58 años la que moría apuñalada por su esposo en el municipio malagueño de Estepona. Ayer la barbarie golpeó al concello pontevedrés de Valga donde un hombre de 47 mató a tiros a su mujer y después se suicidó.

El primer asesinato ocurrió anteayer poco antes de medianoche. Un hombre de 55 años y natural de Reino Unido apuñaló hasta la muerte a su mujer en el interior de la vivienda familiar, después de echar a su hijo de 15 años de la casa para evitar que defendiera a su madre. Fue un vecino, al escuchar los gritos, el que dio el aviso al 091 de la Policía Nacional, pero cuando llegaron los agentes - tiraron la puerta abajo para acceder a la vivienda unifamiliar- la mujer, de 58 años, ya había fallecido. Al parecer, el menor habría intentado entrar por una ventana y por la puerta para tratar de auxiliar a su madre, pero le fue imposible.

El escenario era «dantesco», según explicó la Policía, con «un reguero de sangre por toda la casa», lo que indicaría que la víctima trató de escapar. Los agentes la encontraron sobre la cama, con numerosas puñaladas en el abdomen y la espalda. En la misma estancia se encontraba su agresor, con heridas en las muñecas y desangrándose, ya que intentó suicidarse. El acusado, sin embargo, fue trasladado de urgencia a un hospital. Ayer estaba bajo custodia policial, en calidad de detenido, en el propio centro médico, ya fuera de peligro. No constan denuncias previas de malos tratos y el menor aseguró a los investigadores que nunca había visto discutir a sus padres.

Se trata del segundo asesinato por violencia de género en la Costa del Sol en lo que va de año tras el ocurrido en Fuengirola el pasado 12 de enero. El Ayuntamiento de Estepona ha decretado tres días de luto oficial y celebró ayer un minuto de silencio por la víctima. En el cercano Montejaque, pueblo de la fallecida, su alcalde, Diego Sánchez, dijo que era una mujer «muy querida» en el municipio y lamentó «los estragos que está haciendo la violencia de género».

El último crimen machista de este año se produjo en Pontevedra ayer. Un hombre de 47 años, Javier Bello Ferreirós, mató a tiros a su mujer, María Aboy, de 49, y después se suicidó de un disparo con la misma escopeta. La pareja vivía en el lugar de Bronllo, en la parroquia de Setecoros (Valga), y tenía dos hijos mayores de edad. El agresor disponía de licencia de armas para la caza y dos escopetas, de manera que se supone que una de ellas fue la que utilizó para disparar sobre su mujer y después acabar con su vida.

El crimen tuvo lugar hacia las tres de la tarde en el interior de la casa en la que residía la pareja y la hermana de la víctima, que fue la que halló los dos cuerpos sin vida cuando acudió al domicilio al ver que el matrimonio no se presentó a una cita. Los vecinos de los fallecidos los definían ayer como «una pareja normal y trabajadora».

El asesinato registrado en Valga abre el luctuoso contador de la violencia machista en Galicia. María Aboy se convierte en la primera víctima mortal de esta lacra en territorio gallego en este 2019. Es, sin embargo, la segunda mujer gallega muerta a manos de su expareja, ya que Estrella Domínguez, asesinada el pasado viernes en Madrid, había nacido en Sober.

«Nos va la vida»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, condenó ayer el «terrible» asesinato de Pontevedra. «No hay palabras para expresar tanta rabia y tanto dolor. De nuevo otra mujer asesinada, la segunda en un solo día. La violencia machista sigue matando y debemos ponerle fin. Ya basta», escribió en su cuenta de Twitter. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, había expresado horas antes sus condolencias a los familiares y a los amigos de las mujeres asesinadas en Madrid y en Estepona. «Para acabar con la violencia de género no podemos consentir su negación. Nos va la vida en ello», subrayó. Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, condenó «tajantemente» los crímenes y aseguró que «entre todos» se acabará con esta «lacra».

Doce mujeres han muerto en España a manos de sus parejas o exparejas en lo que va de año. Enero fue el mes más trágico con seis fallecidas por asesinatos machistas confirmados y otros dos casos posibles bajo investigación. Una joven de 26 años se convirtió en la primera víctima mortal en 2019 cuando solo habían pasado tres días desde el arranque del año. Fue apuñalada hasta morir por su novio en Laredo (Cantabria).