«Tenía planificado matarlos», dicen en Adeje sobre el asesino de su exmujer e hijo en una cueva

Shylvia y uno de sus hijos, en una foto del álbum familiar. / E. C.

El hombre, Thomas R. Hendrick, mantiene su inocencia y dice que dejó a su familia y se fue a casa

A. C.

Thomas R. Hendrick llegó a la localidad tinerfeña de Adeje cuando se separó de su mujer, Shylvia, en Alemania. Comenzó a trabajar como cocinero y buscó un apartamento céntrico, en el casco del municipio. No estaban divorciados oficialmente y ella seguía llevando a la isla a los niños -Jonás, de 5 años, y su hermano de 10-, para que viesen a su padre. Llegaron el Lunes de Pascua. El pasado martes acabó con la vida de su expareja y el hijo mayor. El pequeño pudo huir. Al final su testimonio fue la clave para encontrar los cadáveres en una cueva del Barranco del Infierno, a la que llegaron andando por un terreno escarpado, dejando el coche que conducía Thomas unos cientos de metros más abajo.

Una de las hipótesis que se barajan es que primero atacó de forma brutal a su expareja, a quien mató a golpes mientras que el menor de 10 años observaba la escena paralizado por la agresividad de su padre. Jonás, pese a su corta edad, huía corriendo, despavorido y presa del pánico. El niño estuvo vagando hasta cinco horas «sudoroso, temblando, desorientado y en estado de shock». Cuatro kilómetros más abajo lo encontraron unos excursionistas. «Íbamos por el sendero de La Quinta y vimos a un niño lleno de barro. Paramos y le preguntamos que de dónde era y dónde estaban sus padres. El niño estaba perdido, era alemán y no lo entendía muy bien. Cogimos al pequeño y le preguntamos que dónde estaba su casa para llevarle allí. Le recogimos y le llevamos a la policía», explicaron.

Los abuelos maternos vuelan ya hasta Tenerife para hacerse cargo del pequeño. Mientras tanto, Thomas R. Hendrick permanece detenido en las dependencias policiales de Las Américas a la espera de un nuevo registro en su vivienda y pasará mañana a disposición judicial.

El alcalde de Adeje, José Miguel Rodríguez Fraga, declaró que «todo es presunto, pero apunta a que lo había preparado todo». «De no ser por el niño pequeño probablemente no nos hubiésemos enterado o nos hubiésemos enterado sabe dios cuando», dijo el regente a la salida de un pleno extraordinario convocado para mostrar la repulsa por el doble crimen y para decretar dos días de luto oficial.

«Una carnicería»

Ensangrentada, sobre el suelo y sin dientes. Es como relató el pequeño que se encontraba su madre tras mantener una fuerte discusión con su padre y antes de que él huyese por un camino situado en La Quinta de Ifonche, la zona alta y rural de Adeje. Según el relato de algunos agentes, lo que hallaron fue «una carnicería». Los cadáveres presentaban múltiples traumatismos.

Tras relatar el pequeño a la Policía lo que había visto, los agentes se dirigieron al apartamento del padre, que estaba dentro. Con un comportamiento muy agresivo, opuso una fuerte resistencia y, siempre según estas fuentes, declaró que se había tomado unos calmantes para dormir, pero que había dejado a su familia en La Quinta, dando una caminata por el campo. Las mismas fuentes especificaron que el hombre presentaba fuertes magulladuras en la cara y golpes en los nudillos, como si hubiera participado en una pelea con violencia. El arrestado sigue manteniendo su inocencia. Fuentes jurídicas indicaron que no consta ninguna denuncia por malos tratos anterior.