La Guardia Civil investiga el hallazgo de restos humanos en la fosa del caso Alcàsser

El antropólogo forense señala el lugar donde encontró el premolar ante la atenta mirada de dos guardias civiles. /ETB2
El antropólogo forense señala el lugar donde encontró el premolar ante la atenta mirada de dos guardias civiles. / ETB2

Dos antropólogos forenses examinan cuatro pequeños huesos para determinar si pertenecen a una de las niñas asesinadas en 1992

JAVIER MARTÍNEZ

Los huesos encontrados el pasado 24 de junio en la fosa del triple crimen de Alcàsser son humanos y podrían pertenecer a una de las niñas asesinadas en 1992. La Unidad de Antropología Forense del Instituto de Medicina Legal de Valencia (IML) ha determinado el origen de los cuatro trozos de falanges, pero no ha podido realizar una estimación de la edad ni el sexo de los pequeños restos óseos.

El hallazgo de los huesos fue puesto en conocimiento de la Guardia Civil hace nueve días por un vecino de Piles, Vicente B., que acudió con su novia al paraje de la Romana en Tous para visitar el lugar donde Anglés y Miguel Ricart violaron y asesinaron a Miriam, Toñi y Desirée.

El joven descubrió primero una falange y luego halló tres trozos más tras escarbar con una rama. «El primer hueso estaba en la superficie y los demás los encontré cuando removí un poco la tierra», afirmó el joven. La pareja envolvió los restos óseos con un trozo de papel de aluminio y los llevó al cuartel de la Guardia Civil de Oliva, donde realizaron las primeras diligencias de investigación antes de trasladarlos al laboratorio de criminalística de la Comandancia de Valencia y al Instituto de Medicina Legal.

Un joven y su novia vieron restos óseos y los trasladaron a un cuartel de la Guardia Civil

Mientras los especialistas realizaban los primeros análisis y creían que los huesos podrían ser fragmentos de las patas de una alimaña, el joven que los encontró decidió contactar con el prestigioso antropólogo forense Francisco Etxeberria. Vicente había leído en internet una noticia de Las Provincias que informaba del hallazgo de un diente junto a la fosa durante la grabación del programa 'El Lector de Huesos' de la televisión autonómica ETB2.

«Sabía que Etxeberria había encontrado el premolar y había resuelto el caso de los niños de Córdoba, y por eso le mandé un correo electrónico con varias fotos de los huesos», explicó el joven. «Me contestó que eran cuatro falanges humanas sin duda alguna. También me dijo que notificara el hallazgo a la Guardia Civil y que conservara las fotos», añadió Vicente.

Y Etxeberria no se equivocó. El pasado lunes, el antropólogo forense Manuel Polo, otro de los especialistas más cualificados en su materia, corroboró que los huesos son humanos y muy antiguos tras analizarlos de forma minuciosa en el Instituto de Medicina Legal de Valencia. Los dictámenes de dos expertos coinciden y ahora será el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Alzira, encargado del sumario del caso Alcàsser, quien deberá decidir si las falanges son trasladadas a un laboratorio para extraer ADN y cotejarlo con el de una de las niñas.

Según la hipótesis que defiende Etxeberria, la pieza dental que encontró él y los cuatro huesos hallados por el joven no habrían sido recogidos durante el levantamiento de los cadáveres en la tarde el 27 de enero de 1993, ni al día siguiente cuando los especialistas de la Guardia Civil cribaron la tierra de la fosa para buscar pruebas. Las lluvias lavaron el terreno con el paso del tiempo y esto favoreció que el diente permaneciera 24 años en un paraje poco transitado. Respecto a las falanges, el antropólogo forense recuerda que el cadáver de una de las niñas tenía una mano deshuesada, al parecer por una alimaña, y faltaban fragmentos óseos en varios dedos.

Tras el hallazgo del premolar en la fosa el 16 de febrero de 2017, el juzgado de Alzira acordó la remisión del diente al Servicio de Criminalística de la Guardia Civil para que los especialistas del Departamento de Biología trataran de extraer ADN. Sin embargo, la exfoliación y el gran deterioro del premolar tras permanecer muchos años al sol impidió la obtención de información genética.

Etxeberria cree que ahora sí que se puede obtener ADN de los cuatro fragmentos de dedos. «No tengo ninguna duda de que el diente era de una de las niñas de Alcàsser, y sobre las falanges pienso lo mismo. Son piezas muy pequeñas y pueden que los investigadores no las vieran cuando inspeccionaron la fosa con las herramientas que tenían entonces», precisó el forense especialista en antropología.