Los familiares del hombre decapitado: «Pensábamos que no iba a volver... pero no así»

EUROPA PRESS

«Era un trozo de pan, ha hecho con él lo que le ha dado la gana», señala Begoña Arias, una de sus parientes, que pide que «aparezca el cuerpo»

EL CORREO

Los familiares de Jesús María Baranda, el hombre cuya cabeza apareció en una caja en la localidad cántabra de Castro, han manifestado que esperaban un desenlace fatal, pero no tan trágico. «Pensábamos que no iba a volver... pero no de esa forma», ha afirmado Begoña Arias, una pariente. La mujer ha deslizado que, tras la desaparición, la familia siempre sospechó de que la pareja de Jesús Mari -ahora detenida por su muerte- «sabía más de lo que decía».

«Él era un pedazo de pan. Ha hecho con él lo que le ha dado la gana», ha indicado. Según ha explicado, la familia está «muy mal» tras el macabro hallazgo porque «es fortísmo». Además de manifestar su deseo de que actúe la Justicia, también ha pedido «que se encuentre el cuerpo».