Un montañero de un grupo de Basauri muere al caer en un nevero en Pirineos

Miembros de la Guardia Civil descienden hasta el cuerpo./G.C.
Miembros de la Guardia Civil descienden hasta el cuerpo. / G.C.

Socio de la agrupación de Basauri y vecino de Castro, de 63 años, se precipitó cien metros por una brecha en el Pirineo oscense

JULIO ARRIETA

La montaña se cobró ayer la vida de otro deportista. Un montañero de 63 años, socio del Baskonia Mendi Taldea de Basauri y vecino de Castro Urdiales, murió al caer por un desnivel cuando regresaba después de hacer cumbre en los Picos del Infierno, a más de 3.000 metros de altura, en el Pirineo aragonés. El accidente ocurrió en una zona que otros veranos suele estar limpia de nieve, pero que este año, debido a las precipitaciones abundantes, está cubierta por neveros. El malogrado mendigoizale, que iba equipado con crampones en las botas y piolet, dio un mal paso sobre la superficie helada, perdió pie y cayó al vacío, según detallaron miembros del grupo del que formaba parte.

La excursión, que duraba todo el fin de semana, tenía por objetivo culminar las tres cumbres que componen los llamados Picos del Infierno, uno de los paisajes más impresionantes del Pirineo oscense, caracterizado por el llamativo contraste de colores de los dos tipos de roca que los componen. El conjunto, que puede ser considerado como la cúspide del Valle de Tena, atrae a decenas de montañeros y acumula un largo historial de accidentes, buena parte causados por la inestable naturaleza del terreno, formado por rocas muy descompuestas.

El montañero, que iba bien equipado, dio un mal paso en un nevero, perdió pie y cayó al vacío Fatalidad

El cuerpo quedó en una brecha cubierta de nieve y tuvo que ser recuperado con un helicóptero Inaccesible

Su ascenso requiere experiencia, pericia y, como detalla la web del propio Ayuntamiento de Panticosa, es de «nivel exigente». Esta temporada, como señaló la Guardia Civil, requiere además equipamiento adecuado, dada «la mucha nieve acumulada». Según el plan, el grupo, que estaba formado por una treintena de personas, había partido el sábado de Baños de Panticosa, a 1.657 metros, y ascendió hasta el refugio de Bachimaña, donde hizo noche. Desde allí siguió subiendo en la mañana de ayer hasta el llamado collado del Infierno y el Garmo Blanco, a 2.982 metros altura. Desde este punto, según el itinerario marcado, y «tras atravesar una vertiginosa marmolera», acometió los tres picos, el Occidental (3.073 metros), el Central (3.082) y el Oriental (3.072 mertos).

La desgracia sucedió en el descenso tras hacer cumbre en el Central, al atravesar un nevero. El desafortunado montañero perdió pie y se precipitó «por un canal de nieve unos 100 metros», según detallaron fuentes de la Guardia Civil. La llamada a los servicios de emergencia se recibió hacia las 12.30. La efectuó el guarda del refugio de Bachimaña. El equipo de Rescate e Intervención en Montaña (EREIM) de Panticosa y la Sección de Rescate e Intervención en Montaña (SEREIM) de Jaca enviaron sendos grupo de asistencia y rescate al lugar. El contingente se completó con el helicóptero de la Unidad Aérea de la Guardia Civil con base en Huesca.

Otros quince rescates

El accidentado fue localizado a unos 100 metros del fondo del canal nevado por el que había caído, «en una zona con gran cantidad de nieve y muy vertical». El médico únicamente pudo acreditar su fallecimiento. El cadáver fue recuperado y trasladado en helicóptero a Panticosa y de allí al depósito de cadáveres de Jaca, donde en la tarde de ayer permanecía a la espera de la autopsia. La familia del fallecido se desplazó de inmediato a la ciudad aragonesa.

La muerte del deportista castreño no fue el único accidente que sucedió ayer en la zona. Poco después, a las 14.00 horas, la Guardia Civil recibía el aviso de que «una mujer se había precipitado al Ibón Superior», un lago de montaña, cuando ascendía al pico Gran Facha, de 3.005 metros de altitud. El helicóptero de la Unidad Aérea de Huesca localizó a la accidentada y la rescató en la camilla para evacuarla hasta Panticosa, desde «donde una UVI móvil la llevó al Hospital San Jorge de Huesca». Se trataba de una mujer de 51 años, vecina de San Sebastián. Se había caído unos 30 metros tras resbalar también en un nevero. Sufrió policontusiones y posibles fracturas en vertebras, pierna y pelvis.

Además de estas dos actuaciones, la Guardia Civil tuvo que intervenir en el rescate de catorce personas accidentadas en distintas zonas del Pirineo este fin de semana. Una de ellas fue la de un parapentista de 55 años de Iturmendi, Navarra, que el viernes sufrió varias lesiones al tomar tierra en el campo de fútbol del Pueyo de Jaca, en el término municipal de Panticosa. En el rescate intervinieron agentes de la Guardia Civil, una UVI de Sabiñánigo y el helicóptero de servicio de emergercias 112. El herido fue trasladado al Hospital Miguel Servet de Zaragoza. También el viernes una senderista navarra de 53 años tuvo que ser rescatada del valle de la Llardaneta (Sahún), al sufrir una lesión en un tobillo que la impedía moverse por sus medios.

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