Crimen de Llanes

El detenido por matar a Ardines quería darle un susto por celos, pero a los sicarios «se les fue de las manos»

El detenido en Amorebieta está acusado de ser el autor intelectual del crimen. / Ignacio Pérez

Los supuestos autores materiales son otro español y dos argelinos que han sido arrestados en Otxarkoaga, Erandio y Suiza

TERRY BASTERRA | BRUNO VERGARA

El crimen del concejal de Llanes Javier Ardines se ha resuelto en Bizkaia, a 200 kilómetros de distancia del lugar donde se produjo. La Guardia Civil arrestó en la madrugada de ayer a tres personas en Amorebieta, Erandio y Otxarkoaga. La cuarta se encuentra detenida en Suiza a la espera de ser extraditada. Se trata de dos vizcaínos y dos argelinos, todos implicados en el asesinato el pasado 16 de agosto de este edil asturiano. Entre ellos está Pedro Nieva Abaigar, de 48 años. La investigación le señala como el presunto autor intelectual de un homicidio que tuvo un móvil sentimental. Al parecer el político mantenía una relación con la esposa de Nieva, o al menos eso imaginaba éste.

El principal sospechoso, gerente de una empresa eléctrica de Amorebieta, era del círculo cercano de Ardines. Su mujer es prima de la viuda del edil y veranean en el municipio asturiano. Es más, se construyeron un chalé a poco más de 100 metros de la casa en la que vivía el concejal en la localidad de Belmonte de Pría. Era habitual ver a ambos matrimonios juntos con más amigos en fiestas o en las numerosas parrilladas que celebraban durante el verano en una u otra vivienda.

Misma pandilla. Javier Ardines y Pedro Nieva compartían pandilla junto con sus mujeres. Organizaban frecuentes cenas y salían juntos en las fiestas.
Misma pandilla. Javier Ardines y Pedro Nieva compartían pandilla junto con sus mujeres. Organizaban frecuentes cenas y salían juntos en las fiestas. / E. C.

El principal sospechoso y el fallecido compartían círculo de amigos y sus mujeres eran primas

Ardines, pescador de profesión, tenía fama de seductor. Todo apunta a que los celos cegaron al que fuera su amigo hasta el punto de contratar los servicios de dos sicarios de nacionalidad argelina. Lo hizo a través de una cuarta persona, J. M. B., otro vizcaíno residente en Erandio, que fue quien puso en contacto al empresario con los asesinos. Durante el arresto realizado en la madrugada de ayer Nieva trasladó a los agentes que él encargó que le diesen un buen susto al concejal, pero a los autores materiales «se les fue el tema de las manos» y acabaron matando al político.

Pese a veranear en Llanes, el día de los hechos el empresario no se encontraba en este municipio asturiano. Estaba en Amorebieta. No volvió hasta varias semanas después. Desde entonces se había dejado ver junto con su esposa en distintos negocios hosteleros de la zona. Los padres de ella son naturales de Ribadesella y Llanes y se trasladaron a Bizkaia por motivos laborales cuando la mujer era una niña.

El trabajo realizado por más de medio centenar de guardias civiles durante medio año ha ido estrechando el cerco a los presuntos autores del homicidio. Una vez descartado el móvil político se centraron en el entorno cercano de Ardines. La investigación les llevó hasta Bizkaia. En la noche del lunes al martes, agentes de la UCO y de la comandancia de Gijón coordinaron los arrestos de los sospechosos. Entraron en sus domicilios, los registraron en busca de más elementos que puedan ayudar en el desarrollo de la investigación –se llevaron varias cajas de material– y trasladaron a los detenidos a Asturias. También accedieron a un piso situado en el barrio bilbaíno de Rekalde por su posible relación con uno de los cuatro detenidos en esta operación, a la que la Guardia Civil ha puesto de nombre Strave.

«¡Tranquilo Pedro, te vamos a sacar!»

¡Es su hijo!, exclamaba asombrada una de las dos hermanas de Pedro en el momento en que era trasladado por varios agentes hacia el coche policial sobre las doce de la mañana. Al aproximarse a ambas, que se encontraban al otro lado del vehículo, Maite y Amaia disiparon sus dudas. No se trataba de uno de sus dos sobrinos, sino de su propio hermano. «¡Tranquilo Pedro, te vamos a sacar!», repitieron en varias ocasiones visiblemente afectadas. En cuanto el vehículo inició la marcha, se encaminaron hacia la vivienda, donde se encontraba su cuñada y sus dos sobrinos. Una vez en su interior y ante el acoso de los periodistas que permanecían apostados a la entrada de la vivienda adosada de Zubipunte reiteraban desde dentro que no iban a hacer ninguna declaración. «No vamos a decir nada», insistían, al igual que hicieron a lo largo de la detención, que se vieron obligadas a permanecer en el exterior.

Antecedentes por drogas

Los presuntos homicidas fueron trasladados a Asturias y desde la tarde de ayer están siendo interrogados en dependencias del cuartel de Llanes. Hasta allí también se han llevado varios vehículos requisados en la mañana de ayer para ser analizados. En los próximos días los acusados pasarán a disposición del Juzgado de Primera Instancia de Llanes. El caso continúa bajo secreto de sumario. Fuentes acreditadas no descartan que fruto de las declaraciones de los arrestados y el avance de las investigaciones se puedan producir nuevas detenciones.

De forma paralela la Guardia Civil está realizando gestiones con las autoridades suizas para proceder a la extradición del cuarto implicado para que comparezca ante la justicia española. Dos de los detenidos tenían antecedentes por cultivo y venta de marihuana.

El asesinato de Javier Ardines tuvo lugar a primera hora del 16 de agosto. El concejal de IU iba a afrontar una nueva jornada de faena en la mar a bordo de la 'Bramadoria', el pesquero que patroneaba. Nunca llegó al puerto de Llanes, donde el pesquero estaba fondeado. Cuando conducía por uno de los estrechos caminos que discurren por Belmonte de Pría se topó con unas vallas de obra que le impedían el paso. Era la segunda vez que se las encontraba en apenas unas jornadas. Al bajarse a moverlas le asaltaron al menos dos personas. Los vecinos de una vivienda cercana declararon a la Guardia Civil que oyeron una fuerte discusión, pero no se levantaron a mirar por la ventana qué pasaba.

Los cuatro arrestos se produjeron en Amorebieta, Erandio, Otxarkoaga y Suiza

Ardines se enfrentó primero a sus asesinos para después intentar huir de ellos. El cuerpo del concejal apareció a 60 metros de su vehículo. Le habían golpeado varias veces en la cabeza y la cara con un objeto romo. Pero estas lesiones no fueron suficiente para acabar con su vida. Era un hombre de gran fortaleza física. Así que los sicarios decidieron asfixiarle hasta comprobar que había muerto.

La Guardia Civil recogió muestras de ADN de las uñas del edil y revisó los hoteles de esta zona de Llanes para conocer qué personas se habían alojado en ellos durante las jornadas previas al crimen. Sospechaban que los autores habían vigilado durante varias jornadas las rutinas del concejal para ver en qué momento podían asaltarle. La investigación les trajo hasta Bizkaia, donde ayer arrestaron a tres de los cuatro implicados.

El crimen se produjo el día de San Roque, una de las principales fiestas patronales del concejo de Llanes. En un primer momento se pensó que el móvil del homicidio era político. La labor de Ardines al frente de las concejalías de Personal, Medio Rural y Playas le hizo granjearse varias enemistades. Él se convirtió en el hombre fuerte del alcalde en cuestiones como la regulación del alto número de personal interino que trabaja en este consistorio. La investigación de la Guardia Civil ha concluido que el asesino no estaba en el Ayuntamiento. Lo tenía más cerca, en su círculo más íntimo.

Más de 50 agentes de la UCO para realizar las detenciones

La Unidad Central Operativa (UCO), la principal división de la policía judicial de la Guardia Civil, es la responsable de las detenciones realizadas ayer en Bizkaia y Suiza. Los arrestos ponen fin a seis meses de investigación coordinada junto a los agentes de la Benemérita dependientes de la Comandancia de Gijón. Este equipo creado a finales de los años 80 se hace cargo de las investigaciones más espinosas y prolongadas que recaen en el cuerpo.

En tres décadas de historia suman miles de casos resueltos. Entre los más conocidos están el de los asesinatos de Diana Quer o el niño Gabriel. Pero también abordan cuestiones relacionadas con corrupción política, financiación ilegal, blanqueo de capitales o delitos contra el patrimonio. Su labor ha sido esencial en el desarrollo de la Operación Lezo, la Púnica o el caso de los ERE de Andalucía para poder sentar en el banquillo a destacados dirigentes políticos

En la operación Strave cerca de medio centenar de agentes tomaron parte en las detenciones. Llegaron a Bizkaia después de analizar las muestras de ADN recogidas de las uñas del cadáver de Ardines, investigar a las personas que durmieron los días anteriores en los hoteles cercanos a la casa del concejal y cotejar los miles de datos de localización de teléfonos móviles recogidos aquellas jornadas por las antenas del entorno de Belmonte de Pría.

Las detenciones las realizaron de forma coordinada y sin miramientos. Las unidades desplazadas a Bizkaia, fuertemente armadas, derribaron las puertas de las viviendas en las que residían los acusados y se los llevaron arrestados a Asturias. Allí comenzó y concluirá esta investigación.

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