Los asaltantes de la embajada se apoderaron de información sobre el programa nuclear norcoreano

Embajada de Corea del Norte, en Madrid./Óscar Chamorro
Embajada de Corea del Norte, en Madrid. / Óscar Chamorro

La Policía, que da por buena la reivindicación del autodenominado CCD, no ha encontrado pruebas de la implicación de servicios de inteligencia extranjeros

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Los servicios de Información de la Policía Nacional afirman tener pruebas de que el grupo que asaltó la embajada norcoreana en Madrid el pasado 22 de febrero tenía como objetivo apoderarse de información sensible del programa nuclear del Gobierno de Pyongyang. Y que esos individuos, efectivamente, consiguieron hacerse con documentos relacionados con ese programa que se guardaban en la legación diplomática de Aravaca y que fueron entregados al FBI días después.

Según los investigadores, el grupo que lideraba el mexicano de origen coreano Adrián Hong Chang, en busca y captura desde la pasada semana por orden de la Audiencia Nacional, se apoderó de dos pendrives, dos ordenadores, dos discos duros y un teléfono móvil. Varios de estos dispositivos –explicaron estas mismas fuentes- contenían información relacionada con Kim Hyok Chol, embajador en España hasta septiembre de 2017 y jefe de la delegación norcoreana en la cumbre entre Kim Jong-un y Donald Trump, que acabó de manera abrupta en Hanoi (Vietnam) el 28 de febrero, solo seis días después del misterioso asalto en Madrid.

«Información detallada»

Los servicios de información sostienen que los asaltantes tenía «información detallada» de que Kim Hyok Chol había dejado en la legación diplomática en España información sobre el programa nuclear antes de ser expulsado por el Gobierno español como respuesta a los ensayos nucleares de Pyongyang. Y que estos documentos estaban siendo custodiados por el actual responsable de la embajada, el encargado de negocios Yun Sok So, quien fue interrogado con violencia por los asaltantes para que les desvelara dónde se encontraban los archivos que buscaban.

El propio Adrian Hong, cinco días después del asalto y tras regresar a Estados Unidos, país en el que reside, se puso en contacto con el FBI para compartir con la agencia federal la información sustraída a la embajada en Madrid. Fue el FBI, según los documentos que obran en la Audiencia Nacional, el que se puso en contacto con las autoridades españolas para revelar los detalles del operativo y la identidad de buena parte de los asaltantes, así como el hecho de que el grupo había sustraído en Madrid información del programa nuclear. Datos que luego había entregado a la agencia estadounidense.

Misterioso grupo

Los servicios de información e inteligencia españoles dan por buena la reivindicación del autoría del asalto que el pasado 26 de marzo hizo desde Seul el autodenominado Cheollima Civil Defense (CCD), ya que este grupo facilitó datos sobre su contactos con el FBI antes de que éstos vieran la luz pública.

Según fuentes de la seguridad nacional española, esta organización, formada supuestamente por disidentes del régimen de Pyongyang y activistas de derechos humanos de Corea del Sur del colectivo conocido como Free Joseon, habría actuado en Madrid sin ayuda de «terceros países», a pesar de la envergadura del operativo, incluido el uso de pasaportes falsos, alquileres de vehículos y vuelos por medio mundo.

Diversos mandos de la investigación han asegurado a este periódico no haber encontrado indicios de que servicios secretos extranjeros, como la CIA, hayan colaborado en el asalto que dirigió Adrián Hong Chang y en el que participaron una decena de personas, con aparente instrucción militar, que mantuvieron secuestrado al personal norcoreano durante horas.

Los servicios de información de la Policía creen que el Cheollima Civil Defense, que, sí que mantuvo durante meses a activistas en Madrid preparando el golpe para robar los datos sobre el programa nuclear.

El CCD es un verdadero desconocido para los servicio de espionaje occidentales. A pesar de contar con una web oficial y un canal de Youtube,hasta que el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata desveló la pasada semana las identidades de algunos de sus componentes casi todas las informaciones sobre este grupo eran meras especulaciones 

El Cheollima (mítico caballo alado de la cultura coreana) Civil Defense se dio a conocer en 2017 cuando brindó protección al sobrino de Kim Jong-un, Kim Han-sol, cuyo padre, Kim Jong-nam, fue asesinado con un agente nervioso en un aeropuerto de Malasia. Hasta el asalto de Madrid, el CCD había permanecido en aparente inactividad.

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