Un detenido por la muerte en San Sebastián del vecino de Rentería de 61 años

Lugar en el que se produjo la agresión/MICHELENA
Lugar en el que se produjo la agresión / MICHELENA

«La investigación aún sigue abierta, y creo que debemos respetarla para que continúe avanzando», dice el alcalde donostiarra, Eneko Goia

AIENDE S. JIMÉNEZ

La Ertzaintza ha detenido esta mañana en San Sebastián al presunto autor de la agresión que acabó con la vida de un vecino de Rentería de 61 años. José Luis Lancha falleció este pasado lunes como consecuencia de la agresión sufrida a las 10.00 de la mañana del pasado domingo en el barrio donostiarra de Gros, tras haber permanecido ingresado en el hospital Donostia en estado de muerte cerebral.

En las últimas horas la Policía había estrechado el cerco sobre el agresor. Las grabaciones de las cámaras de vigilancia de establecimientos cercanos al lugar del suceso, el cruce entre las calles Miracruz y Gran Vía del barrio de Gros, habían permitido obtener una imagen nítida del hombre. Esa fotografía estaba siendo difundida en diferentes lugares de la ciudad en los que podría haber sido visto, con el objetivo de obtener pistas sobre su paradero. Asimismo, desde el domingo la Policía ha peinado cada rincón de la ciudad en su búsqueda, con especial incidencia en las estaciones de tren y autobús, para evitar una posible huída del agresor. Si bien su detención ha tardado más días de lo que la Policía había estimado en un principio, la investigación dio ayer por fin sus frutos.

El propio alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, había confirmado este miércoles de que había una persona identificada por este caso. En una entrevista a ETB 1, el primer edil donostiarra ha indicado que la investigación del suceso continúa abierta y se centra precisamente en la identificación de esa persona, por lo que ha pedido que se respeten los pasos que den los encargados de la investigación. «Según la información de la que dispongo, hay una persona identificada, y esa es la línea de trabajo que se sigue en estos momentos. La investigación aún sigue abierta, y creo que debemos respetarla para que continúe avanzando», ha asegurado.

Así, Goia ha señalado que es «difícil» tener un plan especial ante este tipo de sucesos, ya que, «como ya dije cuando pasó lo que pasó ante el Náutico -en relación a la muerte de un adolescente de 17 años tras recibir una paliza en grupo el pasado mes de abril-, prever este tipo de acontecimientos desde el punto de vista de la seguridad no es algo fácil».

«En el caso del pasado domingo es aún más evidente que difícilmente se puede hacer un plan así ante ese tipo de comportamientos, si no es poner un escolta a cada ciudadano. Es cierto que, lamentablemente, últimamente han ocurrido este tipo de sucesos que nos llaman la atención y por supuesto nos crean dolor, pero no tienen una pauta común. Si viéramos que los sucesos tienen un hilo conductor, entonces estaríamos ante otro escenario, pero no lo hay, y, por lo tanto, es complicado elaborar un plan ante eso desde el punto de vista de la seguridad«, ha insistido.

Al parecer, el suceso comenzó cuando un hombre abordó a la víctima para pedirle algo. El vecino de Errenteria se negó y continuó el paso, seguido del individuo, quien en un momento lo alcanzó, tuvo un forcejeo y lo empujó al suelo, contra el que sufrió un fuerte impacto.

A la espera de la autopsia

El caso cierra así uno de los frentes que mantenía abiertos. No obstante, aún queda por esclarecer cuál fue la causa exacta de la muerte de José Luis Lancha, una información que podría ser determinante de cara a un futuro juicio. Los resultados de la autopsia que se le practicó ayer determinarán sí el hombre falleció a causa de un fuerte impacto contra el suelo tras ser empujado o, si por el contrario, recibió un fuerte golpe en la cabeza con un objeto u arma utilizada por el agresor.