Uno de los agresores del menor fallecido en San Sebastián pide «perdón» a la familia

Imagen de la madre del menor fallecido en San Sebastián. /LOBO ALTUNA
Imagen de la madre del menor fallecido en San Sebastián. / LOBO ALTUNA

También asegura que hubo otras personas que participaron en la paliza a Santiago Coca que no están encausadas

EFE

Uno de los siete jóvenes encarcelados por la paliza propinada en San Sebastián a Santiago Coca, un menor de 17 años que murió en el hospital dos días después, ha declarado este miércoles que hubo otras personas que participaron en los hechos que no están encausadas en este procedimiento. Asimismo, se ha mostrado «arrepentido» y ha pedido «perdón» a la familia del fallecido.

Según han informado fuentes del caso, este joven, de nacionalidad argelina, ha testificado a petición propia durante una hora y cuarto en el Juzgado de Instrucción número 1 de San Sebastián, que investiga lo sucedido, y donde ha ampliado la declaración que prestó en un primer momento el pasado 29 de abril. Oros cinco más se encuentran en prisión provisional por estos hechos (tres rumanos, un español y un marroquí), mientras que un séptimo, también español, quedó en libertad con medidas cautelares tras declarar en el Juzgado de Guardia el pasado día 29.

Las citadas fuentes han explicado que en la ampliación de su testifical, el joven argelino ha reconocido este miércoles haber tomado parte en la «pelea», si bien ha explicado que aquella noche no pretendía «pegarse con nadie», sino que salió «de fiesta» con unos amigos y que «no querían acabar así». Este joven ha pedido ampliar su testimonio inicial porque en un primer momento se encontraba «bastante asustado», no estaba «preparado» para testificar y por ello «declaró bastante poco», han precisado las fuentes.

Por el contrario, este miércoles ha aportado nuevos datos y, «sin variar su versión», se ha mostrado «más colaborador» para explicar «quiénes participaron» y «cómo participó» en los hechos. Ha precisado, en este sentido, que, según las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad de la zona, «se nota que hay muchísimas personas que participan en la pelea» que dura cerca de un minuto y que «incluso a él le sacan» a los 30 segundos y ésta «prosigue».

Ha admitido no obstante ser el autor de algunos de los golpes recibidos por la víctima, aunque ha mantenido que no vio caer al menor ni que lo hiciera «a consecuencia de sus golpes» y ha dicho también que no vio «patadas por parte de nadie». Este joven, ha reiterado que «está profundamente arrepentido» de haberse «peleado» con la víctima, ha pedido perdón a sus familiares y ha mostrado su disposición a reparar el daño «en la medida de lo posible», si bien ha insistido en que en el incidente había involucradas «otras personas» contra las que no se está siguiendo procedimiento alguno y que, a su entender, «deberían ser investigadas».

Nuevas declaraciones

Está previsto que, entre las próximas diligencias del caso, se tome declaración a dos nuevos testigos de los hechos, mientras que la próxima semana comparecerá el hermano del fallecido, quien en un primer momento no pudo hacerlo al encontrarse muy afectado por lo sucedido.

El incidente tuvo lugar sobre las 5.00 horas del pasado 26 de abril, en una zona comprendida entre el Ayuntamiento de San Sebastián y el Real Club Náutico, al inicio del Paseo de la Concha, en el exterior de una conocida discoteca donostiarra, donde se produjo una reyerta, al parecer a raíz de una discusión por un paquete de tabaco, en la que el menor fallecido, que residía entre la capital guipuzcoana y Reocín (Cantabria), resultó gravemente herido.

Equipos sanitarios desplazados al lugar le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar tras lo cual fue trasladado en estado de extrema gravedad al Hospital Donostia, donde falleció dos días después. La autopsia preliminar que le fue practicada determinó que la causa de la muerte fue una hemorragia cerebral, si bien la necropsia no determinó la causa de este sangrado