Este contenido es exclusivo para suscriptores

Disfruta sin límites del periodismo cercano y de calidad de EL CORREO por solo 4,95€ al mes

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidosNueva app exclusiva sin publicidadInteractúa con los periodistasNuevas newsletters de autorOfertas y eventos exclusivos

El sarro del neandertal

Recreación de una cacería neandertal./Nicolas Fernández
Recreación de una cacería neandertal. / Nicolas Fernández

Un estudio de cálculos dentales revela que su consumo de plantas era generalizado y no estaba limitado al sur de Europa

Luis Alfonso Gámez
LUIS ALFONSO GÁMEZ

El neandertal que se alimentaba casi exclusivamente de grandes y medianos herbívoros, y raramente de pequeños animales y plantas, peligra. En 2014, el estudio de restos fecales de humanos de esa especie que frecuentaron hace 50.000 años la cueva de El Salt (Alicante) proporcionó la primera prueba directa de que podrían ser omnívoros. El año pasado, el análisis de la placa dental de neandertales que vivieron en la gruta asturiana de El Sidrón no halló ni rastro de carne, y sí de una dieta variada compuesta por setas, piñones y musgo. Ahora, el examen del sarro de fósiles de cinco yacimientos europeos, que publica el 'Journal of Human Evolution', apunta que el consumo de plantas era algo generalizado entre esos homínidos.

Temas

Upv

Contenido Patrocinado

Fotos