Las vascas podrán hacerse la prueba del cáncer de cérvix, que se inicia con las de 25 a 29 años

Iñigo Urkullu atiende las explicaciones de una matrona sobre las características de la prueba. /E. C.
Iñigo Urkullu atiende las explicaciones de una matrona sobre las características de la prueba. / E. C.

La citología se implantará de forma progrevisa hasta llegar a toda la población femenina en 2023

María José Carrero
MARÍA JOSÉ CARRERO

Como muchísimos cánceres, el de cuello de útero o cérvix tiene un buen pronóstico si se coge a tiempo. Por ello, Osakidetza estrena su tercer programa de preventivo contra enfermedades oncológicas. Después de las mamografías sistemáticas y del test de heces para detectar tumores colorrectales, a finales de este mes se pone en marcha el plan para detectar a tiempo una patología que afecta al 1,7%de las mujeres.

El programa, consistente en realizar citologías de forma sistemática, fue presentado ayer por el lehendakari y el consejero de Salud, Jon Darpón, en el centro de salud de Deba. Las mujeres de entre 25 y 29 años de la comarca de Debabarrena ya están recibiendo las cartas en las que se les invita a acudir a an a la matrona a hacerse la prueba. Para el último trimestre del año, el test llegará a Álava y a lo largo de 2019 se irá ampliando hasta cubrir todas las comarcas sanitarias del País Vasco. De forma paralela, se abarcará más franjas de edad.

Tras reunirse con los profesionales del centro de salud de Deba, Jon Darpón explicó que el próximo ejercicio entrarán «las mujeres de 30 a 34 años; en 2020, serán las de 35 a 44; un año después, las de 45 a 54; y en 2022, el grupo de 55 a 65». El objetivo es que para 2023 todo el colectivo 'diana' acceda a la prueba de forma sistemática. Este modelo convivirá con el actual. Es decir, las mujeres que ya están participando en revisiones se irán incorporando paulatinamente a estos programas de chequeo. Siempre que los resultados estén dentro de la normalidad, las rellamadas para la prueba serán cada tres años para las más jóvenes y al de cinco para las de la franja entre 35 y 65 años.

Euskadi es la primera comunidad autónoma que implanta un 'screning' (término que se utiliza en la jerga sanitaria para referirse a los chequeos universales) de cérvix. Hasta ahora, este tipo de prueba se viene realizado en el conjunto de España «de modo oportunista». Esto significa que se aprovecha que la paciente acude a la consulta para realizarle la revisión. «Esta fórmula, sin embargo, no alcanza una cobertura adecuada y penaliza a las mujeres que no acuden a la consulta, principalmente a las de más edad o las que tienen niveles de estudios más bajos y por lo tanto, menor calidad de información. Se calcula que el 16% del grupo de entre 50 y 64 años no se ha hecho nunca una citología», explicó el lehendakari. Por ello, con la implatación del nuevo 'cribado' se pretende, además de prevenir, «eliminar las desigualdades», destacó Iñigo Urkullu.

Laboratorio central

Su puesta en marcha permitirá también establecer un protocolo de actuación idéntico para todas las vascas en el caso de que se detecten células anormales o la presencia de virus del papiloma humano (VPH). Los pilares fundamentales del programa son un laboratorio central con elevado estándar de calidad y automatización, ubicado en el Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Donostia, al que van a enviarse todas las muestras. Además, las matronas de atención primaria serán las responsables de hacer la citología, informar de los resultados y derivarlos a las consultas de ginecología específicas de la organización sanitaria correspondiente en caso de que haya que completar el estudio. «Es un modelo de atención integrada», destacó Darpón.

La prueba consistirá en una única recogida de muestra de tejido que se deposita en un medio líquido. Una vez en el laboratorio, se analizarán las células y la presencia de virus de VPH de alto riesgo.

«El papilomavirus provoca el 99% de los tumores»

El cáncer del cuello de útero está vinculado a la infección por el virus del papiloma humano (VPH), que se transmite por contacto sexual. «Es el causante del tumor en el 99% de los casos», resalta la jefa de Ginecología y Obstetricia del Hospital Donostia, Arantza Lekuona. Explica que entre las más jóvenes, el propio organismo lo elimina en la mayoría de los casos con el paso del tiempo. Sin embargo, en un subgrupo de mujeres persisten unos serotipos oncogénicos que son los responsables de que la infección evolucione hacia un cáncer.

«El VPHse introduce en el cuello del útero y transforma las células. Es un proceso muy lento, puede durar hasta más de diez años. Por eso, la implantación de un programa de cribado de la población es un muy efectivo», incide.

Arantza Lekuona detalla que el plan puesto en marcha varía en función de la edad. En el caso de las mujeres más jóvenes –hasta los 35 años– se realizará un análisis de las células. Se descarta el del VPHporque al eliminarse de forma espontánea en la mayoría de los casos se evitan «sobrediagnósticos». Además, este grupo va a integrar en muy poco tiempo a las chicas ya vacunadas contra el virus, dado que se empezó a poner hace doce años.

En las mayores de 35 se analizará si hay o no papilomavirus porque su presencia sí puede ser un indicio claro de un tumoración. Si la enfermedad está en un estadio precoz, la mujer es joven y no tiene hijos, el tratamiento es fundamentalmente quirúrgico para preservar la fertilidad. En casos contrario, se opta por la radioterapia y la quimioterapia.

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