Urkullu agradece a Amancio Ortega la inversión en equipos contra el cáncer

El lehendakari, Iñigo Urukullu, este lunes durante su visita al hospital de Cruces./Fernando Gómez
El lehendakari, Iñigo Urukullu, este lunes durante su visita al hospital de Cruces. / Fernando Gómez

El lehendakari inaugura en Cruces un nuevo acelerador lineal adquirido con los fondos donados por la fundación del dueño de Inditex

TERRY BASTERRABILBAO

El lehendakari inaugura en Cruces un nuevo acelerador lineal adquirido con los fondos donados por la fundación del dueño de Inditexbilbao. Lo había hecho el Parlamento vasco hace apenas dos semanas y ahora ha sido el lehendakari. Iñigo Urkullu agradeció este lunes la donación realizada por Amancio Ortega a través de su fundación al Gobierno vasco, 14,7 millones de euros que están sirviendo al Departamento de Salud para adquirir equipos de última generación destinados al tratamiento del cáncer. El gesto lo tuvo el máximo dirigente vasco durante la inauguración en el hospital de Cruces de dos nuevos equipos adquiridos gracias a los fondos aportados por el empresario gallego: un acelerador lineal y una resonancia magnética.

Urkullu fue escueto pero muy concreto, y certificó la postura de las instituciones vascas frente a una cuestión que fue objeto de polémica durante las pasadas elecciones y las posteriores semanas: las donaciones privadas al sistema público de salud. El lehendakari recordó que la compra de estos equipos es «un nuevo fruto del acuerdo entre el Gobierno vasco con la Fundación Amancio Ortega firmado en abril de 2017, un acuerdo y una inversión que agradecemos».

De esta manera el presidente del Ejecutivo autonómico fue un paso más allá del dado por la Cámara de Vitoria el pasado 13 de enero, cuando el Parlamento aprobó una declaración en la que agradecía las donaciones realizadas a la sanidad pública vasca, pero de forma genérica. Sin poner nombres y apellidos a esos mecenas. La iniciativa del PP fue entonces secundada por PNV y PSE. Los partidos que sustentan al Gobierno pusieron una única condición para emitir un voto favorable: que el reconocimiento fuera generalizado. ¿Por qué? El fundador de Inditex no es el único benefactor de Osakidetza. Los hospitales vizcaínos, por ejemplo, recibieron en 2018 un millón de euros de entidades filantrópicas. 

Polémica electoral

EH Bildu y Elkarrekin Podemos rechazaron aquella iniciativa. Para ambas formaciones la sanidad pública debe financiarse de forma exclusiva a través de los impuestos. La polémica por las donaciones fue uno de los argumentos electorales del partido morado durante la última campaña para reclamar un aumento de la presión fiscal sobre grandes fortunas como la de Ortega. Desde la coalición independentista tacharon incluso durante el debate que tuvo lugar en la Cámara de «limosna dominical» la aportación del magnate gallego a los hospitales de Osakidetza. Mientras que el parlamentario de Podemos Juan Luis Uría argumentó entonces que los donantes se desgravan en España el 30% de sus aportaciones benéficas.

En el caso de Ortega entregó al Sistema Nacional de Salud 320 millones de euros a repartir entre las 17 comunidades autónomas para adquirir 290 equipos de diagnóstico y tratamiento oncológico de última generación. Una parte de ellos ha venido a Euskadi. Cinco aceleradores lineales que han permitido renovar la mitad de los diez equipos de estas características repartidos por los hospitales de Osakidetza. Con los 14,7 millones que recibió el Gobierno vasco del empresario gallego también se han adquirido una resonancia magnética en Cruces y un mamógrafo en Txagorritxu para luchar contra la que, como recordó ayer el lehendakari, es la principal causa de muerte en Euskadi.

Los pacientes que sean atendidos en el nuevo acelerador de Cruces –se estima que 500 al año– sabrán que es una donación de Amancio Ortega. Una placa en la sala agradece en nombre del Gobierno vasco a su fundación el «inestimable apoyo para la adquisición de equipos» para la identificación y tratamiento de esta enfermedad.

La placa de agradecimiento del Gobierno vasco a la Fundación Amancio Ortega.
La placa de agradecimiento del Gobierno vasco a la Fundación Amancio Ortega. / E. C.

El acelerador sitúa a Cruces en la primera línea europea del tratamiento oncológico

El aparato permite actuar frente al «80% de los tumores», reduce el número de sesiones necesarias y disminuye los efectos secundarios

El acelerador lineal inaugurado ayer en Cruces es el «más preciso, fiable y completo que existe en la actualidad». El equipo, según recordó el lehendakari, es uno de los cinco que renovará el Gobierno vasco gracias a la donación de Amancio Ortega. Dos se ubican ya en el hospital baracaldés y un tercero en el de Donostia. Los dos que faltan está previsto que se instalen en Txagorritxu y Basurto antes de que acabe 2019. Entre los cinco tratarán a 2.500 pacientes con cáncer al año.

El inaugurado ayer en Cruces es de última generación y está pensado para ser más cómodo tanto para el facultativo como para el enfermo. A diferencia de otros equipos menos modernos, carece de un brazo saliente, es más versátil y cuenta con una plataforma integrada de radioterapia y radiocirugía guiada por una imagen en tres dimensiones que permite tratar tumores y tejidos en movimiento con unos niveles de precisión y velocidad sin precedentes.

Este acelerador es capaz de actuar ante «un 80% de los tumores», explicó ayer el radioterapeuta Francisco Casquero al lehendakari durante la visita que realizó Iñigo Urkullu a Cruces. Pero no solo eso. La reducción de tiempos es otra de sus bazas. Las sesiones a las que se somete al enfermo tendrán una duración media de «15 minutos» y su efectividad reducirá los tratamientos de radioterapia a «entre 5 y 15 sesiones, frente a los 30 días seguidos que tenían que venir antes los enfermos». A esto hay que sumar la reducción de forma muy notable de los efectos secundarios.

Con esta unidad Cruces dispone de tres modernos aceleradores para el tratamiento del cáncer, dos de ellos del última generación adquiridos gracias a la donación de Ortega, lo que sitúa a este centro, según Casquero, al nivel de los hospitales europeos de primera línea en materia oncológica.

Diagnóstico precoz y exacto

Pero el gesto del magnate gallego también ha permitido a Osakidetza adquirir otro equipo para Cruces. Se trata de una nueva resonancia magnética que lleva en uso en el centro desde hace apenas un mes. Permite distinguir con mayor precisión entre lesiones benignas y malignas, lo que facilita un diagnóstico más precoz y exacto.

Además de para realizar exámenes cardiacos o de traumatología facilitará una vez esté a pleno rendimiento la detección de tumores cerebrales, tanto en un estado primario como ya metastásicos, así como la identificación de cánceres más pequeños en la próstata. Estos dos nuevos equipos han supuesto una inversión de 4,5 millones de euros.