El plan vasco contra el cáncer se propone diagnosticar antes para salvar más vidas

El plan vasco contra el cáncer se propone diagnosticar antes para salvar más vidas

Darpón se compromete a colocar «al cien por cien» las necesidades «físicas y emocionales de las personas» en el primer término de la atención

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

Euskadi cuenta con uno de los mejores resultados de la lucha contra el cáncer, según datos de 2012, con una supervivencia cercana al 60% en las mujeres y del 52,2% en hombres, pero aún es posible hacerlo mejor. El Plan Oncológico de Euskadi 2018-2023, presentado esta mañana, se propone diagnosticar antes la enfermedad –en realidad, las enfermedades, que son más de 200– con el objetivo de salvar más vidas. En la lucha antitumoral, el tiempo, poder detectar el mal en un momento más incipiente y no cuando se encuentre desarrollado, resulta definitivo para el pronóstico final. El consejero de Salud, Jon Darpón, se ha comprometido, además, a colocar las necesidades «físicas y emocionales de las personas» en el primer término de la atención; y ha utilizado cuatro palabras que dan la medida del alcance de su compromiso: «al cien por cien».

El documento plantea en realidad un nuevo modelo asistencial, con un enfoque multidisciplinar, donde las distintas especialidades médicas y sanitarias tengan algo que aportar al tratamiento, con el fin de atender al paciente de una forma global. Lo físico y lo emocional. El médico y la enfermera. El oncólogo y el especialista en Atención Primaria. El objetivo de todo ello es «reducir los tiempos de diagnóstico».

Terapia de la experiencia

Asimismo, con el fin de mejorar la supervivencia, el plan propone concentrar las intervenciones más complicadas en unidades de referencia que permitan reunir la experiencia necesaria, los especialistas con mayor conocimiento práctica de cada enfermedad. El plan profundiza, asimismo, en el desarrollo de la medicina personalizada o de precisión. La implantación de nuevas tecnologías y prácticas clínicas busca ofrecer al paciente un «tratamiento individualizado» en función de sus características biológicas y las del tumor que padezca.

La consecución de este objetivo irá acompañada de una actualización del sistema informático, con el fin de que la historia clínica del afectado incluya toda la información referida al proceso oncológico, «desde los tratamientos recibidos hasta la calidad de vida del paciente, y todas las cuestiones que resulten de utilidad en la toma de decisiones.

El punto de partida del plan se sitúa, según Darpón, en 2012, cuando la supervivencia se situaba en el 52,2% para los hombres y el 59,9% para las mujeres, con tasas superiores no sólo a las del conjunto de España, sino de Europa. «Son datos esperanzadores, pero nuestro compromiso –ha recalcado– es seguir mejorando y avanzando en el abordaje integral del cáncer, porque hoy por hoy sigue siendo una enfermedad de gran impacto en nuestra sociedad».

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