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Cuando éramos niños y sobrevivimos al cáncer

Cinco vizcaínos y un alavés que superaron la enfermedad de pequeños cuentan su experiencia y analizan si son diferentes por lo que han pasado

Markel, Sara, Mikel, Paula y Asier caminan cerca de la sede de Aspanovas, en Santutxu./Fotos: Ignacio Pérez
Markel, Sara, Mikel, Paula y Asier caminan cerca de la sede de Aspanovas, en Santutxu. / Fotos: Ignacio Pérez
Jesús J. Hernández
JESÚS J. HERNÁNDEZ

Mientras habla, es inevitable que la mirada se pierda en la honda cicatriz que desemboca cerca de su oreja. Lleva un corte de pelo que deja la herida al descubierto y su pasado cobra protagonismo, se hace presente. «Me han dicho varias veces que la oculte. Las enfermeras me lo recomiendan para que no le dé el sol y algunos amigos me dicen que no es bonita, que no queda bien. Yo creo que las cicatrices son historias». Mikel Mendigutxia tiene 18 años pero un discurso de 40. «No me importa cuando me preguntan. Les cuento que por ahí han entrado a operarme cinco veces. No es algo por lo que avergonzarse».