El Ministerio de Sanidad reconoce fallos de control alimentario en el brote de listeria

El secretario de Estado de Sanudad, Faustino Blanco, y la ministra en funciones, María Luisa Carcedo. /Efe
El secretario de Estado de Sanudad, Faustino Blanco, y la ministra en funciones, María Luisa Carcedo. / Efe

La crisis «no se debería haber producido si se hubieran cumplido todos los requisitos», afirma Carcedo, que constata un descenso de los casos

ÁLVARO SOTO

El brote de listeria que ha causado ya dos muertos en España «no se debería de haber producido si se hubieran cumplido todos los requisitos de los productos que no requieren un calentamiento previo al consumo en el hogar o restaurantes, puesto que son listos para el consumo y requieren unos mayores controles», admitió este lunes la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, que se reunió con responsables autonómicos para analizar una crisis que ha puesto en jaque la seguridad alimentaria del país. «Algo está fallando cuando se produce el brote, eso habrá que analizarlo más tranquilamente», reconoció. «Ahora se trata de contenerlo y atender perfectamente a las personas afectadas, así como hacer el seguimiento epidemiológico para conocer cómo se comporta la bacteria con precisión. Algo ha fallado en este proceso de puesta a la venta de un producto que ha dejado este brote. Todo es mejorable», insistió la ministra.

Aun así, Carcedo también quiso subrayar que España es uno de los países más «exigentes» y «rigurosos» con la seguridad alimentaria. «Existen controles de seguridad y normativas europeas de aplicación para estos productos. Están funcionando de forma normalizada todos los controles absolutamente. Las comunidades realizan cerca de 600.000 inspecciones al año para garantizar la seguridad alimentaria. En el caso de productos cárnicos, en torno a 113.000 controles analíticos. Hay una potente red de control de vigilancia de la seguridad alimentaria», aseveró.

También anunció Carcedo la convocatoria de cuatro reuniones de los máximos órganos de vigilancia, control y participación en los asuntos relacionados con la seguridad alimentaria: el Consejo de Dirección de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), la Comisión Institucional, el Consejo Consultivo y el Comité Científico y también el Consejo de Consumidores y Usuarios de España.

La seguridad alimentaria, recordó Carcedo, se reforzó después de la crisis de las vacas locas, en 1996, de manera que ahora «la transferencia de la información es casi inmediata». Aun así, lo ocurrido «tiene que servirnos para mejorar los protocolos de actuación y respuesta ante crisis alimentarias, siempre hay margen de mejora», resaltó. Además, aseguró que «está descendiendo el número de hospitalizados». «Esperemos que sea indicador de que el brote está siendo controlado y, por tanto, remita la aparición de nuevos casos», agregó.

Todas las miradas del encuentro de este lunes estaban puestas en el consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, acusado por las asociaciones de consumidores de una gestión deficiente de la crisis. Pero defendió la actuación del Gobierno andaluz, que a su juicio abordó la crisis alimentaria «de manera clara y eficiente», y explicó al resto de los consejeros que el brote «puede estar controlado en un periodo de diez o quince días, salvo algún caso esporádico. Estamos en un punto de inflexión desde hace tres días, cuando el número de casos ha bajado a tres diarios, frente a los 25 o 30 de los días anteriores», apuntó.

Sin casos en Euskadi

Según el último balance de la Junta, el brote afecta en la región a 193 personas, con 108 hospitalizaciones (34 de ellas, de mujeres embarazadas). «De aquí a unos días estas cifras pueden ir bajando de forma importante, sobre todo en número de ingresados», resaltó Aguirre. Este lunes, el Ayuntamiento de Sevilla acordó la suspensión cautelar de la actividad que desarrolla la empresa Comercial Martínez León, que distribuía sin un etiquetado adecuado carne mechada elaborada y envasada por Magrudis. Precisamente, en su comparecencia, la ministra de Sanidad subrayó que la carne mechada contaminada no fue en ningún caso distribuida por una marca blanca, como se informó en el primer momento. «Lo que se produjo fue una venta sin los requisitos de etiquetado exigidos por al legislación», subrayó.

A la reunión también asistió el viceconsejero de Salud del Gobierno vasco, Iñaki Berraondo. Reiteró que en Euskadi no se ha distribuido ningún lote de la carne mechada contaminada y que a día de hoy no consta ningún caso de listeriosis. Aun así, el Departamento de Salud está trabajando para localizar aquellos casos que pudieran surgir. Por ello, pidió a las personas que hubieran comido productos de 'La Mechá' en Andalucía y tuvieran síntomas que visiten con urgencia a su médico.

«Si hay bacterias en un quirófano, cómo no va a haber en mi empresa», dice el gerente

El gerente de Magrudis asegura que desde su firma se llevaron a cabo todas las medidas oportunas. «No sé ni lo que me he habré gastado en lejía», se lamenta a en las primeras declaraciones que da desde que se decretó la alerta alimentaria. José Antonio Marín explica que esta crisis les va a costar «una millonada», pero que su intención es que todo pase para «volver a trabajar». «Todo el mundo sabe cómo trabajamos y hemos recibido muchas muestras de apoyo», señala en una entrevista a ABC. En todo caso, afirma que la listeriosis desatada por los productos de su fábrica de Sevilla «no supondrá la ruina, pero nos va a costar mucho salir de esto».

Sobre todo, el gerente de Magrudis quiere que quede claro que «lo siente mucho por los afectados». E intenta disipar las sospechas que hay sobre su persona: «Sí, he tenido algunos fracasos empresariales, pero soy una persona honrada y honesta», dice. «Solo queremos que no haya más víctimas». Y añade que «la mayoría de las listeriosis se queda en una diarrea leve y unos vómitos. Solo si se está inmunodeprimido hay complicaciones graves».

Para Magrudis, indica, no es creíble que, como explicó el Ayuntamiento de Sevilla, el carro del horno esté infectado de listeria. No lo entiende. «Ese carro se pone a 240 grados centígrados, cómo va a tener eso listeria», se pregunta. Aunque sí reconoce que esos dispositivos, tras el horneado, se llevaban a una zona de enfriado. Así va acotando la zona donde pudo producirse la infección. En todo caso, Marín reflexiona y señala que «si encuentran bacterias en un quirófano, cómo no va a haber en mi fábrica». Recuerda que su empresa recibió hace tres meses la certificación ISO-9001, que avala su «escrupulosa forma de trabajar», indica.

El gerente quiere dejar claro que en su empresa contaban con el informe de una compañía externa que, asegura, certificó que su carne mechada estaba libre de listeria «días antes de ser envasada». «Tenemos un protocolo de limpieza diario, partes de temperatura de los hornos, de todo», subraya.

Por su parte, la segunda firma que vendió carne infectada bajo una 'marca blanca', Comercial Martínez León, insistió en que ellos en ningún caso han reenvasado la carne. «Nos llegaba en cajas con la etiqueta de 'La Mechá'», corroboró Domingo Martínez, socio de la compañía de distribución. | M. Moguer

Detectan el primer caso de un turista inglés contagiado

El Ministerio de Sanidad confirmó este lunes el primer caso en el extranjero de listeriosis contraída en España. El afectado es un turista inglés que al parecer se contagió en Andalucía. El ciudadano británico ingirió carne mechada en esta comunidad, donde estuvo a mediados de agosto, y acudió a un centro sanitario de Sevilla. Posteriormente viajó a Francia, país al que llegó la confirmación de que tenía listeriosis y donde estuvo un par de días ingresado en un centro hospitalario antes de regresar al Reino Unido. Ahora las autoridades sanitarias están a la espera de «confirmar si su cepa es igual que las cepas que están circulando por aquí». El Ministerio no descarta que haya más turistas afectados.

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