¿Necesito un seguro de salud si soy milenial?

¿Necesito un seguro de salud si soy milenial?

Si tienes entre 18 y 35 años casi fijo te has hartado de escuchar que perteneces a la generación milenial. Eres joven y gozas de una salud de hierro que te permite viajar, hacer deporte y exprimir la vida a tope… ¿Contratar un seguro de salud? Ni siquiera se te ha pasado por la cabeza, ¿para qué? En IMQ de otra cosa no, pero de seguros entendemos. Por eso te explicamos de forma clara qué ventajas te aporta empezar a invertir en el cuidado de tu salud.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que un seguro del tipo que sea es una inversión en tranquilidad. La vida está llena de incertidumbres y los seguros nos ayudan a cambiar la incertidumbre por seguridad. El seguro de coche no te garantiza que no vayas a sufrir un golpe, pero sí que si ocurre arreglará el desperfecto y te ofrecerá un vehículo de sustitución. Con los seguros de salud ocurre algo parecido. Existen otras opciones sin seguro, sí, pero al igual que puedes optar por renunciar al coche y usar el transporte público, el seguro te ofrece ventajas (evitar listas de espera, rápido acceso a pruebas médicas, libertad de elección de médico…) que merece la pena tener en cuenta.

El seguro es, por otro lado, una inversión a largo plazo. ¿Pensar a largo plazo cuando aún no has planeado que harás este fin de semana? Tratándose de tu salud tal vez merezca la pena. Empezar a invertir ahora en tu salud, a la larga te compensa. Te contamos por qué.

Juventud no es garantía de salud

No se trata de amargarte el día pero, aunque a nadie le guste pensarlo, ser joven no es garantía de salud. Los problemas de salud pueden surgir a cualquier edad. Nadie está libre de enfermar, padecer un trastorno o tener un accidente. Por ello, la edad para contratar tu seguro médico no debe depender tanto de tu estado de salud actual como de cuánto valores tu salud.

Los periodos de carencia

En el argot del sector asegurador, se denomina periodo de carencia al tiempo que debe pasar para que puedas disfrutar de determinados servicios de tu seguro una vez entra en vigor la póliza. El periodo de carencia es una medida para evitar el fraude, es decir, que alguien contrate el seguro solo para hacerse una determinada prueba, someterse a un tratamiento costoso o solicitar una intervención quirúrgica y luego darse de baja. Así que si contratas pronto tu seguro de salud, cuando llegue el momento en que necesites este tipo de pruebas y servicios (los años pasan para todos, aunque ahora te cueste creerlo) el periodo de carencia ya no será un inconveniente. Por ejemplo, tal vez aún no te planteas tener hijos, pero cuando llegue el momento seguro que agradecerás haber superado el periodo de carencia de las pruebas para la detección de malformaciones en el embarazo, la preparación al parto o disponer de una habitación con mayor intimidad y confort.

Las preexistencias

Se trata de otro término que, si no perteneces al sector asegurador, tal vez no hayas oído en tu vida, pero seguro que te interesa conocerlo si te decimos que ahora que eres joven y gozas de buena salud en general evitas la preexistencia de condiciones médicas que suelen conllevar exclusiones en las pólizas de cualquier seguro médico. Es decir, determinadas enfermedades crónicas o secuelas de accidentes que sufras previamente a la contratación no se incluyen en la cobertura de los seguros médicos de cualquier compañía aseguradora. De ahí, la ventaja de contar con tu seguro médico cuanto antes.

Elige un seguro que se adapte a ti…

Y a la hora de elegir un seguro de salud, ¿por cuál decidirte? Nuestra recomendación es IMQ Activa, un seguro médico pensado para personas jóvenes como tú, perfecto para utilizar en el día a día a un precio muy económico. Y, si te animas a contratarlo ahora, cuentas, además, con un 15% de descuento.

Con el seguro IMQ Activa puedes acceder a la mayor red de centros propios y concertados tanto en Euskadi como a nivel estatal para servicios que no requieran quirófano ni anestesia:

Atención primaria: medicina general, pediatría, servicio de enfermería) y consultas médicas a todos los especialistas.

Análisis y pruebas diagnósticas: analíticas, scanner, resonancia magnética, PET oncológico...

Embarazo y preparación al parto.

Odontología: extracciones, limpieza de boca, curas estomatológicas y radiografías.

Urgencias domiciliarias y ambulatorias 24 horas.

Actos terapéuticos y tratamientos que no requieran uso de quirófano o anestesia, con o sin ingreso en centro hospitalario u hospital de día.

Tus urgencias en el extranjero, también cubiertas. Además, entre las coberturas extra de IMQ Activa se incluye la asistencia médica en viaje para que ningún contratiempo amargue tus vacaciones.

…Y que te lo ponga fácil

¿Usas tu móvil para leer el periódico, quedar con la cuadrilla o encargar una pizza? ¿Por qué no también para cuidar tu salud? Como cliente de IMQ tendrás acceso sin coste añadido a todos nuestros servicios digitales pensados para ponértelo fácil:

• ¿Visitar una oficina cada vez que tengas que hacer un trámite o que resolver alguna duda? En IMQ cuentas con gestor o gestora personal para que te ayude con los trámites de tu seguro a través de la app IMQ. Además, desde la oficina online puedes gestionar tus autorizaciones, controlar tus recibos, cambiar de médico de cabecera…

• Guardar tu historial clínico de forma segura y llevarlo siempre contigo en el móvil.

• Acceder al servicio de vídeo consulta y cambiar la sala de espera por la comodidad de tu sofá.

• Gestionar citas online, médicas por supuesto. El resto de citas… mejor en Tinder.

• Sabemos que las tarjetas ya no las usas ni para pagar, para eso está el móvil. Así que te lo ponemos fácil con la opción de identificación en consulta con el móvil.

Esperamos haberte ayudado a conocer un poco mejor qué es un seguro de salud y cómo puede ayudarte a cuidar tu salud. Si aún te quedan dudas, date una vuelta por nuestro Canal Gaztea o contáctanos en el teléfono gratuito 900 81 81 50.