Diabetes, un peligro infradiagnosticado

Diabetes, un peligro infradiagnosticado

Se estima que entre el 35 y el 40% de los diabeticos en Euskadi no saben que lo son

La diabetes es una enfermedad crónica que afecta cada vez a un mayor número de personas en Europa. Se calcula que tan sólo en el País Vasco afecta a un 10,6% de la población adulta. Además, se trata de una patología infradiagnosticada. Del total de la población afectada en Euskadi, unas 200.000 personas, se estima que 70.000 se encuentran sin diagnosticar, ya que, en nuestro entorno, hay un infradiagnóstico que ronda entre el 35% y el 40%.

Cuando hablamos de diabetes, hablamos de una enfermedad grave, ya que a largo plazo puede provocar diversas afecciones al corazón y los riñones, deteriorar los sistemas vascular y nervioso, y ser causa de ceguera, o de muerte prematura en el peor de los casos. De ahí que resulte importante una mayor concienciación social y visibilidad para este mal cada vez más presente en nuestra sociedad. Es prioritario para el sanitario concienciar a sus pacientes sobre el peligro de sufrirla. Y es necesario, que el paciente asimile la idea de la importancia de cuidar y controlar la diabetes.

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes?

Síntomas como el aumento de la sed, las ganas de orinar y el apetito, mayor cansancio, entumecimiento de las extremidades o hinchazón y dolor y pérdida involuntaria de peso sin motivo aparente pueden dar la voz de alarma ante la diabetes tipo 1. Además, estos síntomas aparecen habitualmente en cuestión de semanas.

En la diabetes de tipo 2, sin embargo, no hay prácticamente síntomas en las etapas iniciales de la enfermedad. Este tipo de diabetes supone entre el 80 y el 90% de los casos, de ahí la importancia de hacerse una analítica cada cuatro años en personas adultas o acudir al médico ante la aparición de algún síntoma o manifestación, aunque en el caso de la diabetes tipo 2 estas pueden darse mucho tiempo después de haber desarrollado la enfermedad.

Factores de riesgo en la diabetes

La hipertensión arterial, la obesidad, niveles altos de colesterol y triglicéridos y antecedentes de diabetes gestacional o familiares que hayan tenido diabetes son factores de riesgo a tener en consideración.

Ante la escasez de síntomas en los estadios iniciales, las personas con factores de riesgo deben prestar atención a sus niveles de glucosa en sangre, de manera periódica.

Se estima que el 80% de las personas con diabetes tipo 2 son obesas, lo que es una llamada de atención a la población con respecto a las consecuencias para la salud que tiene el no vigilar la alimentación.

¿Cuándo se produce la diabetes?

La glucosa se incorpora al cuerpo humano a través de los alimentos y cumple la misma misión que el combustible en los motores: es su fuente de energía. Sin embargo, cuando el organismo no produce insulina o no es capaz de utilizarla correctamente, aparece la diabetes, una enfermedad crónica que se caracteriza por un aumento de los niveles de glucosa en sangre.

El diabético sufre de una carencia de insulina en su sangre, lo que provoca un aumento de glucosa que en situación normal debería situarse en valores entre 70-100 mg/dl, y en el paciente con diabetes se encuentra en más de 125 mg/dl. Entre la salud y la enfermedad hay una etapa, llamada prediabetes, en la que los valores de la glucosa en sangre oscilan entre los 100 y los 125 mg/dl.

La diabetes es una enfermedad crónica. Es decir, una vez se produce el diagnóstico, es necesario tratamiento de por vida, que varía dependiendo el grado de gravedad de la enfermedad. Las pautas generales son las que reiteradamente aconsejamos: hacer ejercicio físico, controlar el peso, dormir las horas necesarias, abandonar el hábito tabáquico y el consumo de alcohol y cuidar la alimentación, manteniendo una dieta sana y equilibrada.

Además de implementar las pautas anteriores, es necesario restringir el consumo de azúcares simples y aumentar la ingesta de fibra y mantener un tratamiento farmacológico.

 

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