«Los bebés por debajo del año deberían evitar la playa, en especial, los menores de seis meses»

«Los bebés por debajo del año deberían evitar la playa, en especial, los menores de seis meses»

Según los especialistas de IMQ, ni las sombrillas ni las cremas protectoras protegen totalmente por lo que es recomendable evitar estar al sol en las horas centrales del día

Entre 2000 y 2012 se diagnosticaron en Euskadi 3.207 casos de melanoma cutáneo (uno de los dos principales tipos de cáncer de piel), de los que 1.408 (44%) fueron diagnosticados en hombres y 1.799 (56%) en mujeres. Este tipo de neoplasia supone el 1,5% del total de cánceres en el hombre y el 3% en la mujer. Tal y como se señala en el estudio del Gobierno vasco 'Supervivencia de cáncer en la Comunidad Autónoma Vasca. 2000-2012', la supervivencia neta estandarizada por edad al año de diagnóstico, para todas las edades, fue del 95,0% en los hombres y del 97,1% en las mujeres. A los 5 años disminuyó hasta 78,1% en hombres y 88,9% en mujeres.

Según se destaca en el citado estudio, la edad media en el momento del diagnóstico fue 61 años en hombres y 58 años en mujeres. Sin embargo, «debemos pensar que el efecto de la radiación solar es acumulativo y nos va a acompañar toda la vida. Solo unos cuantos episodios de quemadura solar en la infancia van a aumentar el riesgo de cáncer de piel cuando nuestros hijos sean adultos», apunta el doctor David Belver, pediatra de IMQ.

El pediatra otorga gran importancia en ofrecer a los más pequeños toda la protección que precisan frente a las quemaduras solares: «Como orientación general, los bebés por debajo de un año de edad deberían evitar la playa, sobre todo, los bebés menores de 6 meses. En caso de que acudan, debería ser a primera hora de la mañana y última de la tarde, cuando la radiación solar es menos intensa. No olvidemos que las sombrillas no protegen de la luz reflejada por la arena o por el agua, sea del mar o en la piscina».

Además de medidas como «evitar en verano la exposición solar directa en las horas centrales del día», es conveniente «vestir ropa ligera de manga larga y de colores claros. Las gorras y las gafas de sol son también de gran ayuda. Además, se debe ofrecer agua a nuestros peques con frecuencia, independientemente de si manifiestan sed o no».

Con respecto a los filtros solares, el pediatra de IMQ recuerda que «usaremos un factor máximo de protección solar con filtro químico, que debe aplicarse 30 minutos antes de la exposición, o mineral, indicado sobre todo en lactantes».

Filtros solares

Las franjas de radiación con más efectos cutáneos son la radiación ultravioleta A (UVA) y la radiación ultravioleta B (UVB). «La radiación UVB es la responsable de las quemaduras solares, del daño del ADN celular que puede producir mutaciones potencialmente cancerígenas y de la síntesis de vitamina D. Por otro lado, la radiación UVA es la responsable del bronceado, del fotoenvejecimiento (arrugas y manchas solares). También es un potente antiinflamatorio que nos ayuda a combatir muchas enfermedades cutáneas», explica Ana Sánchez, dermatóloga de IMQ.

Según señala la experta, los filtros solares son 'muy útiles' a la hora de proteger de la radiación UVB, es decir, de la quemadura solar; de hecho, el número de índice de protección que aparece en la caja indica cuánta radiación UVB filtra dicha crema. «Los fotoprotectores con un índice de protección del 2, filtran el 50% de la radiación UVB; los del 15 filtran el 90-95% de la radiación UVB; los del 30 filtran el 96%; y los de 50+ filtran el 98% de la radiación UVB». Según aclara, «ninguna crema de ningún índice de protección llega a filtrar el 100% de la radiación UVB, por lo tanto no existen las mal llamadas 'pantallas totales'».

En cuanto a la protección de la radiación UVA, «debemos fijarnos que lo ponga específicamente en el envase. En general, los filtros para radiación UVA no son tan eficaces como para UVB y la protección para UVA es un tercio de la que pone para UVB. Por lo tanto una crema del 30, nos protege 30 de UVB y 10 de UVA».

En términos generales, la especialista de IMQ indica que, en el caso de los adultos, «estaremos bien protegidos de la radiación que produce las quemaduras con una crema de índice 30; y si además queremos evitar la radiación que produce las manchas solares o las arrugas, necesitaremos una de 50+ o más».

La dermatóloga de IMQ subraya la necesidad de ser generoso en la cantidad de crema solar que se aplica a la piel «y reaplicarnos el producto frecuentemente (cada 2 horas) y después de bañarnos o sudar profusamente, ya sea un filtro de 15 o 50+».

 

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