Beber agua repetidamente sin sed durante la práctica deportiva puede producir hiponatremia

Beber agua repetidamente sin sed durante la práctica deportiva puede producir hiponatremia

Algunos estudios apuntan, incluso, a que beber sin tener sed podría tener un efecto ligeramente negativo en el rendimiento deportivo. Dolor en el pecho, sensación o pérdida del conocimiento, mayor fatiga que de costumbre o palpitaciones en el corazón son los síntomas que identifican al deportista en riesgo de tener un problema cardiaco.

El cardiólogo de IMQ, Andrés Bodegas, incide en la importancia de «educar a la población en una conducta deportiva saludable, que sea progresiva y se imbrique de forma natural en el estilo de vida de la persona, independientemente de su edad».

Por su parte, el Dr. Zigor Madaria, cardiólogo de IMQ hace hincapié en la importancia que tiene el que el deportista perciba y atienda a las señales que emite el organismo durante la práctica deportiva. «Existe una serie de síntomas que, de manifestarse, son los que identifican al deportista en riesgo de tener un problema cardiaco».

Así, cita al «dolor de pecho, sobre todo cuando se está haciendo algún esfuerzo o cuando el dolor aparece sin causa conocida». También es otro síntoma «la pérdida del conocimiento o el mareo con sensación inminente de pérdida de conocimiento». Otro síntoma es «la fatiga, bien sea ésta una fatiga general o respiratoria». Y por último, «las palpitaciones o sensación de un latido o ritmo cardiaco anormal».

A este respecto, el cardiólogo hace hincapié en atender «inmediatamente» a los síntomas y no seguir haciendo deporte hasta después de haber consultado con un médico, «bien un médico de familia o un médico general formado en medicina deportiva».

En cuanto a las personas de mediana edad que se inician en la práctica deportiva, el especialista de IMQ indica que «en muchas ocasiones, a estas personas les cuesta discriminar entre los síntomas patológicos y los efectos de un ejercicio intenso en personas desentrenadas». Por ello, aboga por, en estos casos, «hacer ejercicio poco a poco, de marea progresiva y, siempre, por debajo del umbral de lo incómodo, sobre todo, cuando es desconocido. Hay que ser paciente antes de empezar a hacer ejercicio de alta intensidad».

Durante la conferencia de clausura de la XLV Semana Médica de Bilbao, el Dr. Madaria aludió a algunos mitos y errores comunes de algunos deportistas. Así, por ejemplo, destacó que «no es correcto que se deba beber sin sed». De hecho, en algunos estudios se ha comprobado que beber agua repetidamente sin tener sed durante la práctica deportiva puede provocar, en algunos casos, hiponatremia, es decir, una bajada del nivel de sodio en la sangre, con importantes complicaciones.

No obstante, el especialista de IMQ recalca la importancia de una hidratación suficiente, correcta y adecuada a la actividad física que se practica y ha llama la atención sobre la conveniencia «de no exprimir el rendimiento físico en condiciones de fuerte calor o humedad. Muchas de las atenciones sanitarias que se realizan en carreras de resistencia que muchos conocemos se deben a que la gente hace un esfuerzo demasiado grande para su organismo con mucho calor o mucha humedad. En días así no se debería ir a mejorar marcas. Además, se debería redoblar la atención sobre posibles síntomas cardiacos, señalados anteriormente, y parar si se nota alguno de ellos».

Por último, el cardiólogo de IMQ recuerda que la estrategia preventiva con más potencial para salvar vidas en casos de muerte súbita «son los distintos dispositivos existentes de desfibrilación», destacando la conveniencia de tener un acceso fácil y rápido a los mismos, especialmente para este caso, en eventos deportivos.