Sí a la actividad física y el deporte, pero bajo control

Sí a la actividad física y el deporte, pero bajo control

La práctica deportiva forma parte de nuestro día a día y resulta clave en el desarrollo personal y social

En los últimos tiempos la práctica de deporte y actividad física ha crecido de forma importante entre la población. La evidencia y, sobre todo, la consciencia de sus beneficios tanto a nivel personal como a nivel social, hace que su práctica crezca de forma progresiva y que cada vez más personas realicen alguna actividad o deporte para mejorar su salud, de hecho, hoy es habitual su práctica ya desde la infancia, también durante la juventud e, incluso, hasta en la edad adulta y tercera edad.

El deporte hoy es algo popular, forma parte de nuestro día a día, y ésta se estimula y promueve tanto por instituciones públicas como por empresa privadas, habiéndose extendido entre la población hasta el deporte profesional y de alto rendimiento, que antes estaba reservado para personas con unas condiciones muy concretas.

En algunos países hacer ejercicio físico es un aspecto clave en el desarrollo personal y social, lo cual ha hecho posible el desarrollo de actividades como el 'plogging', en las cuales se combina el ejercicio físico con necesidades sociales y de cuidado del medio ambiente. En estas sociedades (países escandinavos) el nivel de sedentarismo no excede el 15% de la población, mientras que la media europea es del 42%, a pesar de la popularidad de los beneficios de su práctica. Esta falta de actividad física unida a hábitos de alimentación no saludables, provocan un aumento de los niveles de sobrepeso y obesidad y de sus patologías derivadas.

Beneficios de la práctica de ejercicio físico

Es indiscutible que el ejercicio físico es eficaz en el tratamiento y prevención de cada vez más enfermedades, y en diferentes edades y condiciones. Ello ha hecho que se extienda el concepto del ejercicio físico como 'multipíldora', ya que es eficaz en muy diversas acciones, por ejemplo, contribuye a reducir el colesterol, a disminuir el riesgo de sufrir un infarto, a mejorar la glucemia en personas con diabetes tipo 2, así mismo, contribuye a disminuir el dolor que produce la artrosis, a mejorar la capacidad cognitiva en personas mayores, a disminuir algunos tipos de cáncer, ayuda a las personas con sobrepeso u obesidad a bajar de peso, también disminuye el riesgo de caídas en las personas mayores, mejora su capacidad cognitiva... Tales son sus beneficios que hoy en día no existe ningún otro tratamiento en el mundo que sea tan efectivo en tantas enfermedades como lo es el ejercicio físico.

Parece innegable la conveniencia de realizar ejercicio, y así es, pero es tan importante practicarlo como el tipo, duración, intensidad y frecuencia con el que se practica.

Peligros del deporte extremo

Hoy existe un 'boom' en la proliferación de pruebas deportivas y se han puesto de moda aquellas que plantean retos de mayor dureza, algunas de las cuales incluyen en su propia denominación el concepto de “extrema”, lo cual ya nos da una pista de que puede existir una problemática relacionada con su práctica.

El nivel de exigencia física es tan grande que las personas que no están preparadas o que no disponen de unas características físicas adecuadas, están expuestas a sufrir serios problemas, sobre todo cardiovasculares y del aparato locomotor. Los riesgos van creciendo con la edad ya que con el paso de los años nuestra capacidad de recuperación es menor, y, además, el impacto del ejercicio continuado en altas exigencias aumenta la posibilidad de este tipo de consecuencias negativas.

Hay que tener muy presente que realizar una actividad física desajustada a nuestras características, sin una base de entrenamiento adecuada o por encima de nuestras posibilidades, puede ser tan negativo como el propio sedentarismo.

Estos nuevos retos obligan a abordar el ejercicio desde una perspectiva integral. La manera idónea de realizar ejercicio de forma segura, beneficiosa y garantizando un rendimiento acorde a nuestras posibilidades exige contemplar estos hechos con seriedad para no padecer las consecuencias negativas de una práctica no adecuada.

Medicina deportiva en IMQ Zorrotzaurre

La clínica IMQ Zorrotzaurre dispone de una unidad específica que cuenta con el apoyo de profesionales de Medicina del Deporte y Preparación Física.

Una vez analizado el estado de salud de la persona y su nivel de condición física, el preparador indica qué tipo de actividad acometer, su idoneidad y la posibilidad de alcanzar los objetivos planteados en un tiempo determinado. Del mismo modo, se establecen programas individualizados de entrenamiento, ya sean dirigidos a mejorar la salud, a la prevención de lesiones, o a aumentar el rendimiento. Este planteamiento integral permite una optimización del ejercicio en relación a cada actividad o disciplina, evitando las posibles consecuencias negativas de una práctica no ajustada a las posibilidades de cada uno.

La práctica del deporte se aborda desde una perspectiva integral que permitirá al deportista entrenar de la forma más adecuada, segura, saludable y divertida.