Iñaki Irastorza | Digestivo infantil

«El futuro de la Humanidad obliga a una dieta sin carne»

El especialista posa con fruta en el hospital IMQ Zorrotzaurre. /P.U.
El especialista posa con fruta en el hospital IMQ Zorrotzaurre. / P.U.

El especialista admite su condición de omnívoro, pero defiende que sólo una alimentación vegana hará viable la vida en la Tierra, por sostenibilidad

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

La vida del ser humano es incompatible sin un aporte permanente de vitamina B12, que se encuentra sólo en la leche, los huevos y la carne de origen animal. Un especialista en la atención de las enfermedades infantiles del aparato digestivo, Iñaki Irastorza, cuenta cómo es posible la vida vegana y va más allá. «El futuro de la Humanidad –vaticina– depende de que el ser humano se vuelva vegano». No todos los especialistas comparten su criterio.

¿Para qué queremos esa B12?

– Es imprescindible para la vida de todas las células del organismo. Las primeras en notar su falta son los glóbulos rojos, y después las neuronas.

¿Nos moriríamos sin ella?

– No lo dude, de anemia. Un adulto aguantaría unos años sin ella;un niño fallecería en meses.

¿La tradicional discusión sobre si vegetarianos y veganos tienen déficits de vitaminas y nutrientes carece de sentido?

– Los indios de India llevan miles de años haciendo una dieta ovolacteovegetariana;y no tienen necesidad de vitamina b12 porque su cuerpo está habituado. Un señor de Cuenca que siguiera ese mismo régimen podría tener muchos déficits si nadie le enseña a comer como un indio vegetariano. En 1926 se descubrió la vitamina b12 y ahora es posible fabricarla y comprarla.

¿Cómo debe ser la dieta vegana?

– Hay que combinar de forma habitual legumbres y cereales, porque la mezcla de ambos permite fabricar proteínas de una calidad similar a la que necesita el cuerpo humano. Esto es como un abecedario. Si coges un libro en castellano y te dan todas las letras, probablemente no tengas dificultades para escribir otro, también en castellano. Si has de hacerlo en portugués aún será más fácil, pero con el inglés la complicación será mayor. En chino resulta imposible.

«El cuerpo se adapta a los cambios en la dieta a base de siglos, no puede hacerlo de golpe»

Una patata a mordiscos

¿Y esto, dicho en vegano...?

– Carne y pescado tienen las mismas letras en la misma proporción que el ser humano. Una mala combinación de carnes y vegetales puede desencadenar problemas de salud muy diferentes. De ahí que se necesite siempre la atención de un especialista antes de comenzar y seguir una dieta de este tipo.

Es complicado, entonces.

– ¡Que va! Si le ofrezco una manzana y una patata, ¿cuál se comería?

La manzana.

– ¿Y la patata?

¡Como no la cocine!

– ¡Exacto! La patata no trae instrucciones que digan que ha de ser hervida, pero usted ha visto que no se come a mordiscos. Antes del año 1500 no había patatas en Europa. La gente tuvo que aprender a prepararlas. Esto es igual. En Euskadi siempre se ha tenido una dieta omnívora, y desde luego mucho menos carnívora que en la actualidad.

¡Ya...!

– El arroz era un plato de fiesta hace 80 años y la pasta no existía aquí hasta la década de los 60. Ahora consumimos más vaca, más pollo, más yogur... El cuerpo se va adaptando a base de siglos, pero no puede hacerlo de golpe. Si a un señor le quitas la carne y los huevos tendrá graves problemas nutricionales.

Pero dice que hay suplementos.

– Sí, se venden en farmacias y herboristerías a precios muy asequibles.

– Con consejo médico y vitamina B12, ¿la dieta vegana puede ser tan sana como la mediterránea?

– ¡Más sana que la mediterránea!

Permítame, ¿usted es vegano?

– No, no. Yo soy omnívoro, me gusta el chuletón, el pescado; y bebo vino y cerveza. Pero sé que el alcohol produce cáncer, cualquier cantidad, por pequeña que sea. Uno en la vida decide por dónde va siempre que lo haga con conocimiento. Pero sí pienso que la Humanidad se dirige hacia el veganismo.

¿Por sostenibilidad?

– ¡Por supuesto! La producción de un kilo de carne genera unas 30 ó 40 veces más CO2 que la de un kilo de lentejas. El kilo de lentejas se vende a 1,5 euros y el de carne, por lo menos a 15. Además, a la gente cada vez le va a dar más pena utilizar animales para comérselos. No sólo es más barato, el futuro de la Humanidad está en una evolución progresiva hacia las dietas veganas.