Las farmacias pedirán receta para dispensar ibuprofeno 600 y paracetamol de 1 gramo

Sobres de ibuprofeno de 600 gramos. /Alfredo Iglesias
Sobres de ibuprofeno de 600 gramos. / Alfredo Iglesias

Los medicamentos incluyen un chip que registra al farmacéutico que lo vende y que podría ser sancionado si incumple la normativa

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

Las farmacias pedirán receta a partir de ahora para dispendar dos medicamentos de los más populares, el ibuprofeno 600 miligramos y el paracetamol de 1 gramo, según confirman desde el Colegio de Farmacéuticos de Bizkaia. En realidad, ambos productos requerían ya de receta electrónica, en papel o privada, pero desde ahora, por una normativa europea, deben ir precintadas y con un chip que identifica al farmacéutico que los ha suministrado. Antes, era fácil saltarse la norma, ahora, en cambio, si un inspector observa que no se está cumpliendo la ley podría imponer sanciones que oscilan entre los 3.000 y los 6.000 euros.

Se trata de una cuestión de salud más que económica. Según explica de forma gráfica el director del colegio profesional, Juan del Arco, «estamos acostumbrados a matar moscas a cañonazos, es decir, creemos que cuanto más fuerte, mejor». Sin embargo, los farmacéuticos llevan un tiempo advirtiendo de que «en salud, las intervenciones siempre deben ser lo más suaves posibles, porque conllevan un riesgo». Así, ya no se utiliza tanto como antes la anestesia general, sino que se recurre a la local.

Del puñetazo a la torta

Del mismo modo, «los dolores banales, como un dolor de cabeza que no es grave, sin ninguna otra señal de alarma, como rigidez en la nunca o visión borrosa, debe aliviarse con la menor dosis eficaz». Recuerdan que el paracetamol conlleva una toxicidad hepática conocida, y el ibuprofeno representa un riesgo gástrico y cardiovascular, que «es proporcional a la dosis», y que son «a largo plazo» y con ingestas «reiteradas». Así, está comprobado que «una dosis de 2.400 miligramos, esto es, de una pastilla de 600 cada seis horas al día, aumenta significativamente el riesgo cardiovascular».

Del Arco compara el ibuprofeno 600 con «una patada en el estómago». Siguiendo el mismo simil, el de 400 milígramos representaría «un puñetazo suave» y el de 200, «una tortita». «En la mayoría de los casos, es suficiente con 200». La recomendación de recurrir a dosis «lo más bajas posibles» no sólo se aplica a los pacientes, sino que se extiende también «a los médicos a la hora de dispensar sus recetas».