El escándalo de la OPE salpica a la consejera Nekane Murga

Nekane Murga, durante una visita este lunes a Biocruces. /P. Urresti
Nekane Murga, durante una visita este lunes a Biocruces. / P. Urresti

Una vocal del tribunal de Cardiología testifica que Nekane Murga le dejó entrever hace ya 15 años la existencia de irregularidades en estas oposiciones

TERRY BASTERRABILBAO

Nekane Murga comparecerá el viernes en el Parlamento vasco para aclarar si ella era conocedora hace 15 años de que en las OPE de Osakidetza se cometían supuestas irregularidades. EH Bildu y Elkarrekin Podemos registraron este martes dos solicitudes de interpelación en el pleno de control de esta semana tras hacerse público un audio de una testigo a la que la actual consejera de Salud habría comentado en aquellas fechas y durante una conversación distendida que, «para no tener el examen», había «hecho muy bien» una prueba de las oposiciones de Osakidetza.

Noticias relacionadas

La conversación forma parte de la documentación recogida en una investigación interna del Servicio de Salud realizada a raíz del escándalo de las OPE descubierto el año pasado y que ha sido requerida por la jueza Yolanda Varona después de que le fuera ocultada a la Fiscalía. La mujer que señala a Nekane Murga es Izaskun Obieta, precisamente vocal del tribunal de la OPE de Cardiología de 2018 y una de las personas que advirtió de la existencia de irregularidades en una especialidad en la que 22 opositores sacaron en el ejercicio práctico la nota máxima. Había 22 plazas en juego.

La cardióloga declaró hace un año dentro de esta investigación interna; concretamente, el 18 de junio fue interrogada por Belén Greaves, funcionaria de los servicios jurídicos del Departamento de Salud y dirigente jeltzale que, entre otros cargos, fue secretaria del Euskadi buru batzar, consejera de Consumo y directora de Kontsumobide. En el audio hecho público por 'el diario.es', Izaskun Obieta se refiere a una conversación que mantuvo hace tres lustros en Mallorca con Murga, que entonces era cardióloga en el hospital de Basurto y no había asumido aún ningún cargo de responsabilidad política.

Obieta trabajaba en Baleares y ambas coincidieron, según su testimonio, en una conferencia. Aquella cita se produjo justo después de que hubiese realizado el segundo ejercicio de una OPE de Osakidetza -que aprobó- y antes de que se publicasen las notas. Murga, siempre según Obieta, le dijo que, «para no tener el examen», lo había «hecho muy bien».

El Gobierno vasco dejo este martes en manos de su portavoz, Josu Erkoreka, las explicaciones oportunas sobre esta frase. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, él mismo le puso fecha a aquel «comentario» y dijo que fue «hecho hace 15 años». Sorprendentemente, instantes después y a preguntas de los periodistas, Erkoreka optó por desdecirse y afirmar que no podía garantizar la existencia de dicha conversación.

Lo que sí quiso recalcar el portavoz es que, para el Ejecutivo vasco, lo que se hubiera hablado entonces entre las dos cardiólogas carece de «transcendencia penal y política» y puso en entredicho que aporte alguna «luz a la investigación» actual sobre el último escándalo de las OPE. Erkoreka insistió en que «ese testimonio (el de Izaskun Obieta), aunque fuera cierto, no valdría para nada», ya que tuvo lugar hace más de una década, cuando Nekane Murga no tenía responsabilidades políticas. La consejera de Salud asumió este cargo el pasado marzo, después de que la polémica sobre las presuntas filtraciones de exámenes obligase a dimitir a su antecesor, Jon Darpón. El portavoz gubernamental aclaró ayer que Murga «nunca participó en ningún tribunal de selección en las OPE de Osakidetza», tampoco durante su etapa como cardióloga en Basurto.

«No se destruyó nada»

El requerimiento al Servicio de Salud por parte de la jueza que investiga el escándalo para que le entregue toda la información que obra en su poder centró buena parte de las explicaciones de Erkoreka. Afirmó que la consejería no remitió en su día toda la documentación porque «su volumen era ingente y envió lo que se consideró que era esencial». «Pero no se destruyó nada. Cuando la Justicia requirió el pasado marzo más documentación se le facilitó», respondió el portavoz a preguntas de los medios. El Departamento de Salud se limitó ayer a acogerse a estas declaraciones y no hizo comentarios.

Entre los informes que dejó de enviar en un primer momento Osakidetza a la Fiscalía había grabaciones de testigos, transcripciones incompletas y actas de reuniones. Aquella investigación interna se dio por finalizada en septiembre «sin poder concluir que había tales filtraciones», sostuvo entonces Salud. Sin embargo, este mismo material, junto con las denuncias de los sindicatos y Podemos, ha servido al fiscal para apreciar indicios de delito en once especialidades médicas. El cardiólogo Ángel de Loma Osorio afirmó incluso ante la jueza que las filtraciones se remontan a 1978. Aparte de Darpón, el escándalo ha llevado a dimitir a la directora general de Osakidetza María Jesús Múgica y al director de Recursos Humanos Juan Carlos Soto.