Las tres víctimas del caso

María Jesús Múgica durante una rueda de prensa./
María Jesús Múgica durante una rueda de prensa.

El escándalo por la supuesta filtración de exámenes de la OPE hizo dimitir a María Jesús Múgica y poco después al responsable de personal y al director Económico

EL CORREO

A mediados de noviembre de 2018, María Jesús Múgica presentaba su dimisión como directora general de Osakidetza, la que sería la primera víctima por las filtraciones de los exámenes de la Oferta Pública de Empleo. Su renuncia vino motivada por la presión de la oposición al gabinete de Urkullu para la «asunción de responsabilidades políticas» por el amaño de la prueba en algunas espacialidades médicas. El ultimátum del PP de respaldar la iniciativa de EH Bildu para crear una comisión de investigación en el Parlamento si no se asumían responsabilidades políticas provocó la salida de María Jesús Mújica, que fue .

Mes y medio después, el director de Recursos Humanos de la organización, Juan Carlos Soto, también dejó el puesto a consecuencia de la supuesta filtración de los exámenes de la OPE. Su marcha, en cierta medida, venía condicionada por el cese, a petición propia, de la directora general. La parlamentaria del Partido Popular Laura Garrido afirmaba que «tras la dimisión de María Jesús Múgica, esperábamos también que se fuera el director de Personal», ya que eran «los dos cargos más involucrados en la organización de la OPE».

El intento para que el terremoto de la OPE no perjudicara al Departamento vasco de Salud se cobró también el puesto del director Económico de la entidad, Ricardo Ituarte. Su cargo lo asumió en enero José Ramón Calonge Balza.