Así son las salpas, los desconocidos e inofensivos invertebrados que han inundado las playas de Málaga

Salpas, en una playa de Málaga./E. CABEZAS
Salpas, en una playa de Málaga. / E. CABEZAS

La plaga, que se ha confundido con pequeños plásticos o medusas, es un fenómeno natural debido a una súbita abundancia de fitoplancton

EL CORREO

La salpas, que el fin de semana pasado han inundado las playas de Málaga y también la costa de Granada parecen plásticos, pero son seres vivos. Las salpas son unos invertebrados transparentes y gelatinosos inofensivos que se pueden confundir también con medusas. Sin embargo no lo son.

Las fotos de los especímenes en las redes sociales han generado un gran revuelo. Sin embargo, desde el Aula del Mar de Málaga han hecho un llamamiento a la calma, según informa SUR, advirtiendo que se trata de un fenómeno natural. «Son de la familia de los tunicados. Se dejan llevar por las corrientes y, de manera natural, a veces se concentran en determinadas playas«, dijo el biólogo Juan Jesús Martín. Una de las razones para el éxito de las salpas es cómo responden a súbitas abundancias de fitoplancton. Cuando hay mucha comida, las salpas producen rápidamente clones, que recogen el fitoplancton y pueden crecer a un ritmo que es, probablemente, más rápido que el de cualquier otro animal multicelular, eliminando rápidamente el fitoplancton del mar.

Pero si el fitoplancton es demasiado denso, las salpas pueden atascarse y hundirse en el fondo. Durante estas abundancias, las playas pueden volverse viscosas, con matas de cuerpos de salpas, y otras especies de plancton pueden experimentar fluctuaciones en su número debido a la competencia con las salpas. Este tipo de tunicados, que no tienen locomoción, suelen verse en el océano Antártico, al norte del Pacífico, pero también en aguas europeas como las de Reino Unido o en el propio mar Mediterráneo. Su alimentación se basa principalmente en el fitoplancton, algas microscópicas portadoras de carbono, por lo que al alimentarse filtran el agua.