Los religiosos entonan el 'mea culpa' por los abusos sexuales a menores

Víctimas de abusos sexuales se concentran en el Congreso de los Diputados./efe
Víctimas de abusos sexuales se concentran en el Congreso de los Diputados. / efe

«Nuestra vergüenza aumenta al constatar que no nos hemos dado cuenta de lo que estaba ocurriendo», dicen los consagrados ante la inminente cumbre sobre pederastia en el Vaticano

DARÍO MENOR Corresponsal. Roma

A dos días de que comienza la histórica cumbre antipederastia en el Vaticano, las dos asociaciones que representan a los más de 800.000 religiosos y monjas católicos lanzaron este martes un significativo 'mea culpa' por los abusos sexuales a menores cometidos por consagrados y por la deficiente gestión de estos casos. «Inclinamos nuestras cabezas con vergüenza al darnos cuenta de que este abuso ha tenido lugar en nuestras congregaciones y órdenes», puede leerse en el comunicado conjunto realizado por la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG) y su equivalente masculino, la Unión de Superiores Generales (USG). «Nuestra vergüenza aumenta al constatar que no nos hemos dado cuenta de lo que estaba ocurriendo». Los religiosos lamentan que las personas «con autoridad» dentro de las congregaciones «no han sabido ver las señales de alarma o no se las tomaron en serio».

Una parte significativa de los abusos sexuales a menores acaecidos en la Iglesia fueron cometidos por consagrados que se vieron protegidos por sus propios institutos. Maristas, salesianos, legionarios de Cristo o benedictinos son algunas de las órdenes manchadas por esta lacra. La UISG y la USG confiesan «lealtad injustificada, errores en el juicio, lentitud en el actuar, negación de los hechos y a veces a encubrimiento» y manifiestan su deseo de «cambiar» para «identificar» los «puntos ciegos» y denunciar «cualquier abuso de poder».

A los supervivientes de los consagrados pederastas los religiosos les reconocen que «hubo maneras inadecuadas» a la hora de tratar este tema, así como una «vergonzosa incapacidad de comprender vuestro dolor». Los miembros de la cúpula de la UISG y de la USG tendrán oportunidad de transmitir este mensaje directamente a las víctimas que participarán en la cumbre antipederastia que comienza mañana y en la que también estarán presentes 12 superiores de institutos masculinos y 10 de institutos femeninos.

Aunque el encuentro vaticano estará centrado en la protección de menores y no tratará los abusos sexuales a monjas cometidos por sacerdotes y obispos, el comunicado de la USG y de la UISG afronta por encima este espinoso argumento. Lo considera un motivo de «grave y alarmante preocupación» y manifiesta un compromiso para «hacer todo lo que está en nuestro poder para responder eficazmente».

Precisamente, el Vaticano reconoció este martes 'The New York Times' que cuenta con un protocolo con las directrices que deben seguir los sacerdotes que rompen el celibato y tienen hijos. El portavoz interino de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, aseguró que existe un documento interno que insta al eclesiástico que va a ser padre a que abandone el sacerdocio y «asuma su responsabilidad» para dedicarse «exclusivamente al niño».