El 'Audaz', una joya tecnológica

Sus avanzados sistemas tecnológicos permiten al 'Audaz' tener una tripulación de solo 52 militares./e. c.
Sus avanzados sistemas tecnológicos permiten al 'Audaz' tener una tripulación de solo 52 militares. / e. c.

El patrullero de la Armada enviado a Lampedusa está diseñado para el control de la inmigración irregular y el tráfico ilegal de mercancías

GREGORIO MÁRMOL

El patrullero 'Audaz', quinto buque de acción marítima (BAM) de la Armada, se iba a estrenar con la misión de escoltar al 'Open Arms'. Después de haber finalizado su periodo de garantía de un año posterior a su fabricación en los astilleros gaditanos de Navantia, pasó a integrarse plenamente el 27 de julio, con base permanente en Cartagena.

A principios de agosto partió a Rota, en Cádiz, para la que debía ser su primera misión: el patrullaje por aguas del mar de Alborán y el Mediterráneo español. La lucha contra el tráfico ilegal de mercancías y la inmigración irregular iban a ser sus primeros cometidos, aunque, antes de que se pusiera fin a la crisis, su primer destino iba a llevar al 'Audaz' hasta Lampedusa. Es el primer BAM destacado en Cartagena para sustituir a las viejas corbetas de la clase Descubierta, de las que aún se mantienen en activo la 'Infanta Elena' y la 'Infanta Cristina'. El segundo patrullero de altura de última generación es el 'Furor', todavía en su periodo de garantía. Tienen como principal misión operaciones de control del tráfico marítimo y de inspecciones de mercancías dentro de los despliegues que España realiza en el marco de acuerdos internacionales.

«Estos barcos se caracterizan por tener una menor dotación que las antiguas corbetas, 52 personas, y un alto grado de automatización», explica el teniente de navío Miguel Golmayo. El elevado nivel tecnológico del buque es apreciable por el número de consolas y pantallas del puente de mando. También en los equipos y monitores de la sala de control de máquinas. Como los barcos militares más grandes, la enfermería dispone de sistemas de telemedicina que permiten realizar intervenciones a bordo dirigidas desde el hospital Gómez Ulla de Madrid.

Por sus avanzados sistemas de comunicaciones puede embarcar drones de la XI Escuadrilla, la más moderna de la Armada y que ya participa en tareas de reconocimiento e inteligencia en misiones internacionales como la 'operación Atalanta' contra la piratería. A ello ayuda disponer también de una cubierta de vuelo para que opere cualquier helicóptero de la Armada.

Patrullas de seguridad

Muy probablemente, el 'Audaz' entrará en la ronda de buques que España despliega en el cuerno de África y el océano Índico para velar, fundamentalmente, por la seguridad de la flota pesquera española que faena en aquella zona, entre ellos varios atuneros vascos. Previamente, hará varias patrullas de seguridad en aguas nacionales.

Hasta ahora había realizado navegaciones previas a la obtención de la calificación operativa -el certificado que le acredita para entrar en servicio-, para recoger en Sevilla su bandera de combate y el llamado crucero de resistencia, que le llevó el pasado otoño por los puertos de Marín, Ferrol, Lisboa, Las Palmas de Gran Canaria, Casablanca, Mahón y Barcelona. «Estamos preparados para navegar 35 días con plena autonomía. Si hacemos víveres y combustible, aún más», explica Golmayo, oficial de la dotación que lidera el comandante, el capitán de corbeta Emilio Damiá Marqués.

Características

Entrada plena en servicio:
27 de julio de 2019.
Desplazamiento, eslora, manga y calado:
2.840 toneladas; 93,90 metros; 14,20 metros y 4,5 metros, respectivamente.
Velocidad máxima:
22 nudos.
Dotación:
52 miembros, entre oficiales, suboficiales, cabos y marinería. Capacidad para embarcar hasta cien personas (equipos operativos de seguridad y dotación de aeronave embarcada).
Base y misiones:
Muelle de La Curra (Cartagena). Patrullas de vigilancia y seguridad marítima en aguas españolas y de interés.

El 'Aita Mari' está pendiente del permiso para zarpar

Todo son incógnitas. Los integrantes de la tripulación del 'Aita Mari' no sabían ayer si van a poder zarpar rumbo al Mediterráneo el próximo fin de semana. La crisis del 'Open Arms' condiciona la futura expedición. Iñigo Mijangos, presidente de Salvamento Marítimo Humanitario, no podía concretar nada, salvo que «estamos en conversaciones con el Ministerio de Fomento, al que hemos pedido los permisos necesarios». Su intención inicial es que la vuelta al Mediterráneo central sea para realizar actividades de observación y rescate de las embarcaciones que se encuentran a la deriva con migrantes procedentes de Libia. Para ello es necesario que la cartera que dirige José Luis Ábalos conceda el despacho a la embarcación.