Los incendios se calman y los militares se retiran de Cantabria

Dotaciones de bomberos en uno e los focos./Antonio 'Sane'
Dotaciones de bomberos en uno e los focos. / Antonio 'Sane'

El Gobierno desactiva el Plan Especial de Incendios | Siguen activos 15 focos y el fuego se ha ensañado, sobre todo, con los montes de Ramales, Esles y Cabuérniga

VIOLETA SANTIAGOSANTANDER

Cantabria encara la quinta jornada de una oleada de incendios forestales que ha llegado a sumar cerca de 200 focos. La lucha continúa contra los 15 fuegos que siguen activos, pero pasado el mediodía al fin se puede afirmar que «la situación está controlada», según el presidente del Gobierno regional. De hecho, el Gobierno ha desactivado a las 13.30 horas el Plan Especial de Incendios (Infocant) y la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha comenzado a retirarse de la comunidad, y a lo largo de la tarde, los 226 efectivos y 58 vehículos desplazados hasta Cantabria en las ultimas horas volverán a sus bases. No obstante, se mantiene el nivel máximo de alerta del operativo propio de la Dirección General de Montes, lo que implica el constante seguimiento de los focos aún activos y de la previsión meteorológica.

El cambio de viento a norte y este, la bajada de las temperaturas y el aumento de la humedad han contribuido a rebajar el riesgo. Al menos de momento. Se teme que el regreso del viento sur previsto a partir del jueves pueda alentar a los pirómanos a subirse al monte otra vez armados con sus mechas de efecto retardado.

Municipios afectados por los incendios

El Gobierno ha explicado que la retirada de la UME se ha decidido después del cambio climatológico, de la extinción del grueso de los focos, de la eliminación del riesgo para viviendas e infraestructuras y por la capacidad de la comunidad de afrontar con sus medios la situación en este momento. Un total de 15 fuegos activos en 11 municipios. Todos ellos concentrados en zonas altas sin peligro para viviendas, personas o infraestructuras.

Militares, bomberos, operarios de Montes, voluntarios... Hasta 760 son los efectivos movilizados este fin de semana para hacer frente a esta crisis, que está despertando una ola de solidaridad en todo el país y de concienciación en los pueblos para que se empiece a señalar a los causantes del desastre. Según los datos del Gobierno, desde el jueves se han registrado 197 focos en 65 municipios.

Pese a los horizontes en llamas, el humo y el intenso olor a quemado que asola muchas zonas altas de la región, hoy las perspectivas al fin son mejores. Tras el momento complicado vivido al comienzo de la pasada noche, con 15 nuevos avisos en poco más de dos horas, el trabajo del operativo y el cambio de condiciones meteorológicas, con modificación en la dirección del viento y aumento de la humedad y de la nubosidad, al fin la situación ha mejorado.

Noche movida

Cantabria se fue a dormir el domingo con 50 incendios activos, los más grandes en Los Tojos, Valfría, Fresneda y Bárcena Mayor. A estas horas -con datos de las 15.30- 15 incendios siguen abrasando el monte. «Estamos rematando los últimos focos, están en vías de extinción. Ninguno de los que quedan es virulento, de hecho los hidroaviones están regresando», ha dicho Miguel Ángel Revilla, que se desplazó a Ramales de la Victoria, donde se ha registrado uno de los incendios más preocupantes, que afecta desde ayer a la sierra de La Alcomba. Durante parte de la noche y la mañana, este fuego ha concentrado los mayores esfuerzos del operativo y el trabajo de los hidroaviones del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Pero este foco ha pasado a ser estrictamente forestal, sin otro riesgo. Desde las dos de la tarde, este incendio se da por controlado. El jefe de la Comarca 10, Luis Comuñas, ha explicado que durante esta tarde se mantendrán los trabajos de refresco para evitar que se reaviven las llamas.

El de La Alcomba es un monte mil veces castigado, que no se consigue que pase ni un año antes de que lo vuelvan a quemar. Centrados en apagar este fuego ha habido un amplio despliegue de bomberos del 112, guardias de Montes, cuadrillas y muchos voluntarios, decenas de jóvenes que se han pedido el día libre en su trabajo para ir a ayudar. Son pinares y eucaliptales situados en zonas bastante altas, que otra vez han sido prendidos por alguien aprovechando esta surada de febrero.

Durante la mañana, la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha centrado su trabajo en Cabuérniga y Los Tojos. Había también algún foco en Cieza y Los Corrales de Buelna que no generaban preocupación. Y, en el Pisueña, se ha extinguido ya el de Esles. En cuanto asomaron las primeras luces del día han despegado los medios aéreos para colaborar en la extinción, concretamente dos hidroaviones y un helicóptero Kamov del Ministerio de Agricultura, un helicóptero Cougar de la UME y el helicóptero del Gobierno de Cantabria. El Gobierno sigue contando, a pesar de la marcha de la UME, con los medios de reserva ofrecidos por el Ministerio de Agricultura, y toda la mañana han trabajado dos hidroaviones del MAPA y tres helicópteros.

La buena noticia de esta oleada: los incendios han afectado a zonas altas y sin peligro para poblaciones o infraestructuras. No obstante, hay una carretera cortada por el humo y el polvo del fuego, la CA-412 que conduce a Peña Cabarga. Dentro de la «desgracia», según el presidente cántabro, no ha habido heridos ni víctimas mortales, gracias, ha dicho, a los medios puestos a disposición de Cantabria para esta lucha contra el fuego.

Helicópteros e hidroaviones que participaban en la extinción de los fuegos entraron una y otra vez a la bahía de Santander para cargar agua durante toda la jornada.
Helicópteros e hidroaviones que participaban en la extinción de los fuegos entraron una y otra vez a la bahía de Santander para cargar agua durante toda la jornada. / Roberto Ruiz

Hay que denunciar

«Pirómanos», «psicópatas», «terroristas ecológicos». El presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, no ahorra epítetos para definir a los incendiarios que están quemando los montes y bosques de la región, «el patrimonio de todos». Insiste en el llamamiento a la ciudadanía para denunciar a los causantes de estos incendios, todos provocados, y celebra que al menos uno de los dos individuos investigados por la Guardia Civil se haya podido identificar gracias a los vecinos, que han dado aviso a las autoridades.

Sobre esta problemática se ha pronunciado hoy el fiscal de la Sala de Medio Ambiente y Urbanismo del Tribunal Supremo, Antonio Vercher, que ha abogado por «reacciones más duras desde el punto de vista administrativo» tanto preventivas como después del incendio provocado. Vercher ha manifestado que aunque aún están en fase de investigación, parece que los incendios en Cantabria obedecen al «reiterado problema» que se da también en Castilla y León o Asturias relativo a la quema de pastos, donde quien realiza el fuego «debería de saber que esto es infame».