La mitad de los menores que cometen hurtos o robos con violencia en Euskadi son extranjeros
El plan de justicia juvenil reduce la reincidencia hasta un 11%, lo que demuestra que es una «herramienta eficaz», según la consejera
«Las infracciones cometidas por un menor dicen más de cómo está la sociedad que de él mismo, porque demuestra que han fallado muchas capas ... anteriores. Se le pide a la Justicia que resuelva un problema social». La consejera María Jesús San José ha presentado este miércoles en el Parlamento vasco el balance del quinto plan de justicia juvenil de Euskadi, de 2020 a 2024. En estos cuatro años, los menores han cometido 11.751 infracciones, la mayoría, 9.874, por hurtos, lesiones, violencia de género y doméstica, y 1.967 por lesiones, y se han implantado 3.611 medidas, como la libertad vigilada, la más frecuente, el internamiento o trabajos en beneficio de la comunidad. El perfil del infractor es el de un joven de entre 16 y 17 años, con predominio de los nacidos en la comunidad autónoma vasca.
En 2024, el porcentaje de menores delincuentes de origen extranjero se situó en un 28%, es decir, un tercio del total, por debajo del 35% de 2023, cuando en Euskadi los inmigrantes representan sólo un 12% de la población general. En algunos delitos, sin embargo, esa tasa se eleva hasta la mitad, como en los hurtos, en los que un 51% de los autores son extranjeros, y del 47% en los robos con violencia o intimidación, delitos especialmente graves.
Para el director de Justicia, José María Bastos, que también ha estado presente en la sede parlamentaria, este dato demuestra que «existe una relación entre la delincuencia y la exclusión social, pero no con la nacionalidad. Nadie delinque por ser de un país determinado», ha sentenciado. La mayoría, un 15% de los chicos, prodecen del Magreb, especialmente de Marruecos, por encima de Latinoamérica.
Dependencia de ayudas
Entre los aspectos positivos, San José ha destacado que el índice de reincidencia baja año tras año hasta situarse en un 11%, frente al 13% anterior, lo cual, a su juicio, evidencia que el plan es una «herramienta eficaz, moderna y que garantiza la prevención de la infracción». Los equipos psicosociales realizaron 2.470 mediaciones, de las que un 73% tuvieron un resultado positivo. «En justicia juvenil lo importante no es castigar más y más duro como quieren algunos, sino evitar que el menor vuelva a delinquir y reparar el daño», sostiene la consejera socialista del Gobierno vasco.
Los representantes de Vox y el PP preguntaron por el motivo de que el porcentaje de menores infractores extranjeros sea mayor que en el resto de España, a lo que la consejera ha respondido que «Euskadi tiene una mejor capacidad de acogida. Se atiende a quien más lo necesita». El representante popular ha añadido que cuando estos chavales cumplen los 18 años, «el sistema les expulsa», y ha señalado que en las prisiones vascas, hay el doble de presos con menos de 25 años de origen extranjero (85) que nacionales (44), lo que, en su opinión, prueba que reinciden más de adultos.
Por su parte, la parlamentaria del PNV ha puesto en valor que «el 60 o 70% de la familias de menores infractores estaban en contacto con los servicios sociales», porque sufren situaciones «críticas, de precariedad, dependencia de las ayudas públicas y terminan infringiendo la normativa vigente».
Salud mental, drogas y falta de patrón parental, factores de riesgo
De cara al nuevo plan de de 2025-2029, la consejera María Jesús San José plantea como «desafíos emergentes» hacer frente al aumento del número de infractores, con un «ligero repunte en las chicas», o que muchos sean nacidos en el extranjero. Pretenden profundizar en el «fortalecimiento del medio abierto» para reeducar a los menores frente a los centros cerrados. A San José le preocupan los problemas de «salud mental, el consumo de sustancias o la falta de un patrón parental» como principales «factores de riesgo» que presentan algunos de estos chavales, por lo que plantea un enfoque multidisciplinar y un «equilibrio entre las medidas restrictivas y educativas». En este sentido, el portavoz popular en la comisión de Justicia ha puesto de relevancia un dato revelador. «El 56% de los menores que cometen infracciones no tienen un diagnóstico psicológico». Mientras que en otros delitos la variación no resulta significativa, en aquellos contra la libertad sexual, se registra un aumento alarmante, al pasar de 80 en 2023 a 113, el año pasado.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión