Los menores de 14 no podrán entrar en salas de fiestas en Euskadi aunque no haya alcohol

Jóvenes hacen cola para poder acceder a una conocida discoteca bilbaína. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

Los que tengan menos de 16 años solo podrán estar en locales cerrados en los que se venda alcohol con sus padres o «acompañados de sus personas responsables»

Eva Molano
EVA MOLANO

El reglamento de espectáculos públicos y actividades recreativas incide en la «protección» de los menores, que no pueden acceder (ni tampoco trabajar, claro) en espectáculos o proyecciones con contenido pornográfico y en «establecimientos de esparcimiento erótico», que es como se denomina a los prostíbulos. Tampoco en locales de juego, ni en discotecas o salas de fiestas. En general, solo podrán ir a bailar a las sesiones especiales de menores, en las que no se podrá vender ni alcohol ni tabaco, y siempre que tengan al menos 14 años. Antes, no podrán ni pisar una 'disco'. Los menores de 16, mientras, solo podrán estar en locales cerrados en los que se venda alcohol con sus padres o «acompañados de sus personas responsables». Incluso en ese caso, deberán marcharse antes de las 22.00 horas de karaokes, pubs y discobares.

La normativa, que entrará en vigor en abril, dos meses después de su publicación en el Boletín Oficial del País vasco en los próximos días. Uno de sus objetivos es proteger los derechos de espectadores, clientes y usuarios y evitar que sufran cualquier discriminación por sexo, origen, opinión... Por ejemplo, las chicas ya no podrán entrar en las discotecas de Euskadi gratis, ni a un precio menor que los chicos, una estrategia de algunos locales que utilizaban a las mujeres como reclamo para llenar las salas de hombres. Ahora, quedará prohibido establecer precios diferentes para las entradas. Tampoco se podrán enviar invitaciones atendiendo a razones de género, procedencia, religión... «Aunque se podrán aplicar medidas de acción positiva en relación a personas con discapacidad», detalla la normativa.

Mientras, solo se podrá impedir el acceso a los locales de fiesta cuando el aforo esté completo, los clientes carezcan de entrada, sean menores de edad o presenten un comportamiento agresivo o molesto, pero nunca por razones de género, orientación sexual, origen o raza. Así, se terminará con algunos casos denunciados por asociaciones tras comprobar que se vetaba en algunos locales a personas de origen africano o magrebí.

Porteros

Otra de las novedades afecta, precisamente, a los porteros. El «personal de admisión» a los espectáculos o fiestas necesitará un permiso y ejercerá funciones distintas a las de los vigilantes de seguridad, obligatorios para los locales de un aforo mayor de 700 personas. « Se establece una diferenciación entre ambas figuras», expuso la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia. Así se acabará con la práctica que se da en la mayoría de las discotecas, en las que los porteros son los encargados de regular la admisión y a la vez de velar por la seguridad y expulsar a las personas que «molestan». El reglamento les obligará a pasar un examen - habrá pruebas técnicas, prácticas y psicotécnicas- para poder ejercer y formar parte de un registro. Para ello, deberán contar al menos con estudios primarios y no podrán tener antecedentes penales. Aun así, el personal que haga ya estas labores podrá seguir ejerciendo sin el título hasta un año después de la primera convocatoria de examen que realice el Gobierno vasco.

 

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