Los menores de edad cometen un delito cada media hora en España

Una menor fugada intenta huir de la policía en Asturias en 2018./Damian Arienza
Una menor fugada intenta huir de la policía en Asturias en 2018. / Damian Arienza

Las condenas a personas entre 14 y 17 años disminuye un 15% en dos décadas, según datos del Ministerio de Justicia enviados al Parlamento

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

El perfil del menor que comete algún delito en España es el de un varón español de 17 años, que actúa en los centros urbanos de la costa mediterránea (Alicante, Valencia, Barcelona, Málaga) y Madrid, que atentan contra el patrimonio y el orden público, que lesionan a otras personas o son imprudentes al volante, según se desprende de los datos que el Consejo General del Poder Judicial ha revelado en una respuesta parlamentaria.

En dos décadas han sido condenados 187.509 menores, de los que el 80% tenía nacionalidad española y el resto, extranjera, incluyendo en este apartado a los menores de edad no acompañados, los conocidos por el acrónimo 'mena'. «Los datos sirven para desmontar todos los mitos, como la criminalización de los 'menas'», asegura el diputado Jon Iñarritu, quien interrogó al Gobierno sobre la nacionalidad y otros datos de los juicios y condenas contra personas entre 14 y 17 años desde 1998. «Es obvio que la mayoría de los menores que comenten delitos son de nacionalidad española. Deben privar las medidas de resocialización, y no las meramente punitivas».

El documento constata que los delitos cometidos por menores descienden un 15%. Si en 2008 hubo 19.702 condenas en los 26.362 juicios a menores en todas las provincias españolas, diez años después han sido 16.776 los que fueron hallados culpables en los 21.243 procedimientos judiciales. Eso significa que en 2018 los menores de edad cada día cometieron 46 delitos –de todo tipo, de los graves a los banales–. Uno cada media hora. También señala que hay un descenso del 20% en los juicios a menores en la última década.

Las culpas más graves han sido por «torturas y otros delitos contra la integridad moral» (12.350 desde 1998 hasta 2008), contra la libertad sexual (3.825 en el mismo periodo) y contra la intimidad (1.703) y por «trata de seres humanos» (uno en 20 años). En cuanto al «homicidio y sus formas», como el del adolescente que en mayo de este año asesinó a su madre en Palma para después huir con su novia, se han comprobado judicialmente 724 desde 1998. Entre los delitos menos cometidos están los electorales (tres casos), contrabando (cinco) y de omisión al deber de socorro (58), entre otros como la «manipulación genética» (un caso).

Desde 2015, la variación estadística desde 2015 es mínima, siempre alrededor de los 21.000 menores enjuiciados, y con tendencia a la baja. En 2017, hubo unos 60 juicios más que en 2018. En la última década hubo un repunte en 2009 y 2010, con 29.400 y 30.400 respectivamente, para comenzar la curva descendente hasta 2018.

Cuestión de género

Entre 1998 y 2008, la mayoría de las personas entre 14 y 17 años con sentencia firme fueron hombres: 154.801 chicos, por 32.708, mujeres, según el Registro Central de Menores del Ministerio de Justicia. Una relación de cinco a uno. En el último año, 2018, la proporción por género también se mantuvo, con una quinta parte de condenas a mujeres y el resto a hombres. Se aprecia, asimismo, que la tasa de delincuencia aumenta con el calendario. Entre los 35.287 condenados de 14 años y los 75.740 de 17 años.

En cuanto a las penas, las más frecuentes dictadas por los jueces son la libertad vigilada, con 92.395 sentencias; las prestaciones en beneficio de la comunidad, con 67.137; la realización de tareas socio-educativas, con unas 31.000; el internamiento en régimen semiabierto, con algo más de 29.000 y la amonestación, con 18.000.