Maialen Garmendia: «Si regalas un móvil a tu hijo de ocho años, debes poner normas»

Garmendia es partidaria de educar a los menores para que sepan identificar las situaciones de riesgo y gestionar los conflictos./EFE
Garmendia es partidaria de educar a los menores para que sepan identificar las situaciones de riesgo y gestionar los conflictos. / EFE

La investigadora sostiene que el acoso «cara a cara» es más habitual que el ciberbullying e insta a los padres a supervisar la ‘vida digital’ de sus hijos

MARTÍN IBARROLA

Mailaen Garmendia, socióloga de la UPV/EHU, ha escrito junto a dos compañeros de departamento el libro ‘Entre selfies y whatsapps’ (Gedisa, 2018 Barcelona), un libro donde reúnen investigaciones de una veintena de universidades internacionales sobre el uso de las nuevas tecnologías en la infancia y adolescencia.

- ¿Cada vez somos más precoces con el móvil?

- La estadística muestra que a los 7 años empiezan a navegar en la red, a los 8 tienen su primer teléfono y a los 9, un smartphone. Esta secuencia se suele acortar, dado que ya escasean los móviles sin internet. No es algo malo, pero si les regalamos esta herramienta tan pronto, debemos poner unas normas.

- ¿Las redes sociales han incrementado los casos de bullying?

- Nuestra investigación indica que es mucho más frecuente el acoso cara a cara que el ciberbullying. No es un problema de la tecnología, sino de la violencia escolar. Eso sí, cuando un menor es víctima del acoso digital, la persecución no cesa y es muy dañina. Son 24 horas de tormento los siete días de la semana.

8 años es la edad media para el primer smartphone. Hace seis años, los chavales se bautizaban en internet a los 10 y tenían un móvil a los 11

- Amanda Todd, una chica canadiense de 15 años se suicidó cuando difundieron sus imágenes privadas.

- Fue un caso trágico. Hoy en día una foto destinada al ámbito íntimo puede acabar circulando por todo el instituto. La adolescencia es una etapa para explorar y buscar nuevas experiencias, pero hay que tomar medidas de precaución. Aún así, el sexting -el envío de mensajes sexuales - resulta más frecuente entre adultos que adolescentes.

- ¿Cuál es el papel de los padres en todo esto?

- Les recomendaría que hablasen mucho con sus hijos y que supervisen su actividad en la red, sin caer en el control absoluto. Para proteger totalmente a los menores habría que cortar internet y eso no tiene sentido. Los padres deben educarles para que levanten sus propias defensas. Así, cuando sufran una experiencia de riesgo sabrán cómo gestionar el conflicto. Si un desconocido contacta con ellos pidiendo fotos íntimas, por ejemplo, deberán reflexionar sobre la privacidad de su perfil de Facebook o las fotos que cuelgan en Instagram. Los smartphones tiene cosas buenas y facilitan la vida cotidiana, siempre y cuando se mantenga el sentido común...

- Hoy en día se pueden recibir vídeos de extrema violencia por whatsapp con bastante facilidad.

- Pues les enseñamos a no reenviarlos. Es importante que adopten el rol de ciudadanos activos y responsables y critiquen estos comportamientos. De todas formas, la prevalencia de los niños que han tenido acceso a contenidos dañinos, como mensajes de odio o desórdenes alimenticios, no llega a uno de cada tres.

«Un uso compulsivo»

- ¿Se puede hablar de un uso excesivo del móvil en la infancia?

- El criterio de los expertos para determinar si el uso es excesivo depende de su interferencia en las actividades cotidianas. No es una cuestión de cuántas horas pasan frente a la pantalla, sino de si sacan buenas notas, hacen deporte, tienen amigos, salen a la calle... en definitiva, si mantienen una vida equilibrada.

31% de los menores entre 9 y 16 años confiesa haber sufrido acoso en alguna de sus variantes (incluido el ciberbullying). La cifra se ha doblado en menos de una década

- La OMS no reconoce la adicción a internet a nivel clínico.

- Los especialistas prefieren referirse a un uso problemático, aunque a efectos prácticos sí se podría hablar de una adicción. Como mínimo, de un uso compulsivo.

- ¿Es tan diferente la infancia de estos niños de la que vivió la generación anterior a internet?

- Los adolescentes valoran principalmente la posibilidad de conectarse con los amigos y eso no es nuevo. Cuando yo tenía su edad llamaba a mis amigas desde el teléfono fijo nada más llegar a casa. Al final, todos los jóvenes buscan espacios de sociabilidad.

- ¿Es madre?

- Sí. Mi hijo tiene 12 años.

- ¿Y cómo vive estos riesgos en primera persona?

- A esa edad son al mismo tiempo muy activos y muy vulnerables. Afortunadamente, mi hijo es responsable, hace deporte y sale con sus amigos. Reconozco que usa el smartphone mas de lo que yo quisiera, pero al final todo se reduce a obrar con algo de sensatez.

«Los adultos tenemos comportamientos parecidos y los niños aprenden por imitación»

- ¿Marca muchos límites?

- Soy partidaria de retirar la tele y el ordenador de las habitaciones y prohibir el móvil a partir de las diez de la noche. Además, en las comidas no se atiende el whatsapp, se come y se habla. Y esta norma es extrapolable a los padres. Criticamos con facilidad los malos hábitos de los menores, pero los adultos tenemos comportamientos parecidos, y los niños aprenden por imitación.

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