La madre del menor fallecido en San Sebastián por una paliza pide que no se culpabilice a los inmigrantes

La madre del joven fallecido. / EITB

Fatima Hacine Bache quiere frenar la ola de odio que ha surgido tras el suceso y pide «soluciones políticas y reales»

EL CORREO

Santi Coca se negó a dar unos cigarrillos a una pandilla de chicos que se lo pidió durante una noche de marcha en San Sebastián hace una semana. Parece ser que es fue el motivo por el que se inició un pelea en la que el chico quedó malherido en el suelo. Las lesiones eran tan graves que le diagnosticaron muerte cerebral. Y este domingo, los médicos le desconectaron de las máquinas que lo mantenían con vida tras hablar con la familia.

Sus agresores eran, al parecer, unos jóvenes rumanos y magrebíes. Y ello ha generado una ola de odio en las redes sociales que tiene muy preocupada a su familia, especialmente, a su madre, Fatima Hacine Bache. Esta mujer, de madre vasca y padre argelino, rota por la pérdida de su hijo pequeño, también está muy preocupada por las repercusiones que está teniendo toda la información que se ha filtrado del caso y quiere salir al paso.

«No estamos de acuerdo con esa idea de odio que se está vertiendo sobre un colectivo. Se está culpabilizando a personas que no tienen los mismos recursos que nosotros», ha explicado en una entrevista a EITB a la salida de los juzgados, donde ha dado luz verde a la autopsia de su hijo, que, aunque vivía en un pueblo de Cantabria con su padre, visitaba a menudo a su familia donostiarra. «En nuestra familia hay muchos valores y no queremos meternos ahí porque no sirve de nada», admite reconciliadora.

Según su progenitora, Santi era un joven alegre, de gran corazón y su pérdida la dejó en un principio noqueada. «Me decía que algo más tenía que haber». Y ya lo ha encontrado, quiere aprovechar el impacto social de su muerte para pedir que no se caiga en insultos e ideas xenófobas y racistas. «Hay que buscar soluciones, a nivel político, reales, para que no sean agresores que entren y salgan (de prisión) y para que haya una reinserción social sana», ha concluido.

A merced del juez

El menor murió el domingo como consecuencia de las gravísimas heridas infligidas por varios jóvenes que le agredieron en el transcurso de una pelea registrada minutos antes de las 5.00 de la madrugada del viernes en el exterior de una conocida discoteca de San Sebastián. En la agresión resultaron heridos leves también otros dos jóvenes, un amigo y un hermano de la víctima.

Tras la agresión, la Ertzaintza detuvo a siete personas, todas ellas varones de entre 18 y 25 años, tres de ellos de nacionalidad rumana, dos españoles y otros dos de origen magrebí, la mayoría de ellos residente en Irún. Los siete detenidos están pasando este lunes a disposición del juzgado que investiga el caso, tras haber permanecido en la comisaría de la Policía Autonómica de San Sebastián desde el pasado viernes, acusados de un delito de lesiones graves, tipo penal que podría modificarse en las últimas horas tras conocerse el fallecimiento del menor.

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