El consejero de Vivienda propone fijar precios máximos de referencia para frenar la burbuja del alquiler en Euskadi

El consejero de Vivienda propone fijar precios máximos de referencia para frenar la burbuja del alquiler en Euskadi
Jordi Alemany.

Iñaki Arriola (PSE) aboga por penalizar fiscalmente a los que superen los límites establecidos

JOSÉ DOMÍNGUEZ

El consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda, Iñaki Arriola, cree que ha llegado el momento de intervenir en los precios del alquiler privado, que están rozando sus máximos históricos en Euskadi e «incluso ya se han superado en algunos sitios». No en vano, la media autonómica ya supera los 952 euros mensuales, pero hay ciudades como Donosti donde se alcanzan los 1.057.

En un desayuno informativo de Fórum Europa, Tribuna Euskadi, y presentado por la secretaria general del PSE en Euskadi, Idoia Mendia, el consejero ha abogado por fijar «unos precios de referencia de las viviendas de alquiler» en función de sus características y ubicación. Esta medida, a su juicio permitiría normalizar unas rentas que en la actualidad se encuentran disparadas. «Asistimos con preocupación a la escalada de esta burbuja del alquiler que hace que mucha gente tenga problemas para acceder a un piso o incluso para mantenerse en el que vive», ha lamentado.

A su juicio, el fijar un techo al arrendamiento permitiría actuar a otros niveles, como el fiscal. En ese sentido, el dirigente socialista ha anunciado que prepara una propuesta que quiere llevar al Órgano de Coordinación Tributaria, donde también están presentes las haciendas de los tres territorios históricos, donde planteará incluir modificaciones en el Impuesto de las Personas Físicas (IRPF) para que se bonifique a los propietarios que alquilen por debajo de los precios de referencia y «por escalas», se penalice a los que los superen.

Información relacionada

Arriola ha asegurado que estos límites de renta también permitirán actuar a los ayuntamientos. Bajo el mismo esquema «podrían aplicar descuentos o penalizaciones en impuestos municipales como el IBI», ha asegurado.

Por último, el consejero socialista ha desvelado que ya ha propuesto al Ministro de Fomento en la última Conferencia Sectorial de Vivienda celebrada en Madrid la urgencia de modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos, que desde 2013 bajó el plazo de los contratos a tres años: su propuesta es elevarlo a cinco para dar más estabilidad al arrendatario. «Es en el Congreso de los Diputados donde debe restablecerse el rumbo y hacer frente a una situación que presenta derivas preocupantes; hay urgencias sociales que exigen encontrar soluciones pero con tanto ruido ambiental no parece que los que tendrían que tomar medidas las estén atendiendo», ha alertado.

Iñaki Arriola ha reconocido que para solventar este problema del alquiler como el de la venta -ya que Euskadi tiene la vivienda usada más cara de España- lo más adecuado es una fuerte política pública de vivienda, pero confiesa que su departamento necesita tiempo. El Plan de Vivienda 2018-2020 prevé edificar 6.350 pisos de protección en estos tres años y conseguir así que el parque público de alquiler llegue a las 22.000 unidades, «pero ahora tenemos solo tenemos 12.666 cuando el Servicio Vasco de Vivienda Etxebide tiene a 51.810 solicitantes de una casa en renta pública». El responsable autonómico ha apostado por incrementar las promociones publicas y programas de intermediación como Bizigune para sacar al menos otras 2.000 viviendas privadas al mercado del alquiler publico. En la actualidad este programa ya gestiona 4.600.