«No me hice policía para servir a los políticos»

«No me hice policía para servir a los políticos»
Olga Maeso - Mossa d'Esquadra

«Me han criticado los escotes cuando salgo en Hora Punta, pero yo en televisión no estoy representando al cuerpo y visto como me apetece»

Arantza Furundarena
ARANTZA FURUNDARENA

Tiene 36 años, pareja estable y planes de ser madre. Pero no piensa renunciar a la acción. Olga Maeso es mossa d'Esquadra en un grupo de asalto en Barcelona y combina ese trabajo con apariciones en televisión, donde sus profundos escotes han descolocado al cuerpo. Acaba de publicar su segundo libro de memorias: 'Confesiones de una policía 2'. Su objetivo: «Demostrar que los agentes somos gente normal».

–Incluso confiesa que sufrió bulimia.

–Fue una etapa en la que sentía falta de atención. Ahora como policía me toca ver casos de personas jóvenes que hacen cosas fuera de la legalidad para llamar la atención de los padres. Al final solo quieren amor.

–Pero la policía del amor no existe. Más bien, lo contrario.

–Ese es el gran error. Se asocia la policía a multas o palos en una manifestación cuando la mayoría de nuestras intervenciones son de mediación.

–¿Cómo tienen el cuerpo ahora mismo los Mossos?

–No es una situación agradable. Solo puedo hablar por mí, a título personal. Pero yo no me hice policía para servir a los políticos. Si la situación actual deriva hacia ese punto, me pasaré a otro cuerpo policial.

–¿Lo pasó mal el 1 de Octubre?

–Yo ese día estaba de baja, por rotura fibrilar en el gemelo, pero sé por compañeros que fue una situación estresante. La policía debe ser apolítica y espero que se investigue y sancione a aquellos que incumplieron su cometido.

–¿De haber estado en activo ese día, no habría cumplido las órdenes de sus superiores?

–Tengo claro que hubiese cumplido la Constitución porque es lo que juré.

–Hace años me dijo que la ideología no afectaba a los Mossos... ¿Lo mantiene?

–Yo creo que al final la policía es un reflejo de la sociedad y sí que puede haber personas dentro que actúen en base a sus creencias políticas en vez de a su profesionalidad policial. En el día a día, al menos en mi unidad, intentamos no hablar de política para evitar discusiones.

–¿Hay represalias para los defensores de la Constitución?

–De momento, no he notado nada. Quizás me han afectado más otros temas.

–Como salir en la tele.

–Correcto. Salir en Hora Punta para mí es una gran experiencia, pero parece que no gusta mucho.

–Le han criticado los escotes...

–En televisión nunca he salido en representación del cuerpo, por eso siempre he vestido como me ha apetecido y pienso seguir haciéndolo. Muchos compañeros me han felicitado, pero a nivel interno sí que ha tenido para mí repercusiones negativas. Ha sido un poco decepcionante, la verdad. Incluso llegué a plantearme pedir una excedencia, pero amo demasiado esta profesión y no pienso renunciar a ella.

–¿Ya le ha tocado sacar el arma?

–En alguna actuación, cuando ha habido algún robo en una casa o cuando he acudido a alguna alarma en fábricas. Afortunadamente todavía no he tenido que usarla. Estoy en el Área Regional de Recursos Operativos. Nuestro trabajo diario consiste entre otras tareas en realizar asaltos a domicilio, por ejemplo en el caso de que haya constancia de que una persona está vendiendo droga en un piso. Lo nuestro es como un grupo de asalto.

–Y dejó la comodidad de ser instructora de tiro para volver a la acción...

–Me gusta estar en contacto con la sociedad. El tema de la formación siempre me ha atraído, pero el sentirme operativa, al ser una persona joven, es ahora o nunca. Sin embargo, le puedo asegurar que por arriesgada que parezca mi labor los que tienen más riesgo son los compañeros de seguridad ciudadana. Van a todos los servicios y son los más expuestos. Nosotros vamos siete personas y en furgoneta.

–¿Cuántas mujeres?

–En mi unidad actualmente soy la única.

–¿Y en qué idioma hablan dentro de la furgoneta?

–En español. Al menos en mi unidad. Pero por radio nos comunicamos en catalán. Según la región policial, entre compañeros se habla más en un idioma o en otro. A mí me gustan los dos por igual.

–En el libro desvela que sufrió acoso.

–Tuve la desgracia de vivir en mis propias carnes el acoso de un mando en el trabajo. Con el tiempo te das cuenta de que puedes servir de apoyo para otras mujeres que pasen por esa situación, por eso me animé a explicarlo.

¿Patrullando Cataluña se percibe la tensión por el 'procés'?

–Estoy preocupada porque empezamos a ver imágenes de enfrentamientos entre independentistas y no independentistas, es como si las posturas se radicalizaran cada vez más. Un día ves un lazo amarillo pintado en la calle y al día siguiente ese mismo lazo tiene pintada una línea roja para simbolizar España. Espero y deseo que el sentido común vuelva a imperar en todos aquellos que momentáneamente lo han perdido.

–¿Le ha tocado retirar cruces amarillas de alguna playa?

–Nosotros patrullamos en L'Hospitalet, Castelldefels, etc. De momento no me ha tocado mediar entre los que ponen cruces y los que las quitan, pero tal como están las cosas tarde o temprano me tocará.

–¿Le critican también que se maquille cuando está de servicio?

–En las redes sociales, sí. Pero cada vez menos. Ha habido gente que ha criticado cuando he puesto una foto con menos ropa. El otro día lo comenté con un compañero cuando estábamos de servicio. Me decía que la crítica era porque un día pongo una foto vestida de policía y otro día poso con poca ropa... Yo le decía: ¿Y si fuera un chico? Hay muchos chicos que posan uniformados y luego en el gimnasio con poca ropa haciendo pesas... Él me reconoció que el caso del chico lo veía diferente.

–Habrá quien la califique de mujer explosiva.

–Me considero una mujer que no pasa desapercibida ni por mi físico ni por mi manera de ser. Soy una luchadora que cree que se puede hacer un mundo mejor y trabaja para que así sea. En cuanto a mi forma de vestir, un día ante el espejo me pregunté: ¿si no fuera policía saldría vestida así en la tele? Y me contesté que sí. Así que he decidido seguir siendo yo misma. Lo que más me duele es que me critiquen sin conocerme. Pero también recibo muchos mensajes de apoyo. Ahora además soy 'youtuber' porque creo que es una manera de ayudar a la gente. Quizás sea pionera en esto... Algunos me critican pero también me imitan. He visto que ahora hay un coronel de la Guardia Civil que es 'youtuber'. Dentro de unos años todo esto será normal.

–¿Cuál es su punto fuerte como policía?

–Que soy una persona valiente y constante.

–Y como profesora de tiro, ¿diría que los hombres son más de 'gatillo fácil' que las mujeres?

–Somos todos muy similares pero, sí, nosotras somos un poco más prudentes a la hora de disparar.

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