El Gobierno vasco inicia los contactos políticos para reformar la RGI

El Gobierno vasco inicia los contactos políticos para reformar la RGI

Beatriz Artolazabal dice que esta ayuda necesita «una actualización» para asistir a colectivos que «no están debidamente protegidos»

Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

El Gobierno vasco ha iniciado los contactos con los grupos parlamentarios para modificar la actual ley que rige la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) tras terminar la negociación fallida de los presupuestos. Así lo avanzó ayer la consejera de Empleo y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, quien consideró que los 470 millones ya autorizados para dar continuidad desde el 1 de enero a esta ayuda y a la Prestación Complementaria de Vivienda (PCV) son «una cuantía suficiente» para responder a las necesidades previstas.

Artolazabal recordó que el número de usuarios y hogares que se benefician de esta ayuda ha ido reduciéndose en los últimos ejercicios. Este año, gracias a la mejora de la economía, el número de perceptores de la RGI ha bajado hasta los 55.600. El pico se alcanzó en el 2015, cuando eran 65.578. La recuperación ha permitido que la presión se haya reducido y ello se ha reflejado en los presupuestos, que para estos subsidios llegaron a rozar los 500 millones en la cumbre de la crisis y que ahora se han rebajado hasta los 470. Por todo ello, uno de «los objetivos prioritarios» del Gobierno es impulsar una reforma de la RGI, que «necesita ser actualizada». En una entrevista en Radio Euskadi, la consejera recordó que estos contactos no son una novedad. De hecho, reconoció que «en la ronda anterior con el que más avanzamos fue con EH Bildu, aunque quedaban escollos». Por su parte, el PP y Elkarrekin Podemos se habían cerrado en banda ante la propuesta de reforma planteada hace año y medio desde la consejería.

Ayer, la consejera apeló a la responsabilidad de los partidos de la oposición y se mostró abierta a las negociaciones con todos ellos. En el caso concreto de EH Bildu, explicó que espera que en la negociación de la RGI no se centre en la cuestión de las pensiones –como hizo en la negociación presupuestaria– «porque su propuesta no puede ser aceptada». «La RGI no son únicamente las pensiones, es una prestación que abarca más que un colectivo en concreto». En este sentido, apuntó que la «actualización» del sistema es necesaria para cubrir a grupos que «no están debidamente protegidos», como las familias y la infancia.

Artolazabal confía en que en estas próximas negociaciones «no se mezclen situaciones preelectorales» ante la cercanía de las elecciones locales y forales del 26 de mayo. «Tenemos una buena oportunidad» para la reforma «porque la situación económica nos permite una visión a largo plazo», aseguró.