El Gobierno vasco confía en Euskaraldia para afianzar el euskera en la Administración

El Ejecutivo vasco en pleno, con el lehendakari al frente, apoyó ayer la iniciativa Euskaraldia antes del Consejo de Gobierno. /Mikel Arrazola
El Ejecutivo vasco en pleno, con el lehendakari al frente, apoyó ayer la iniciativa Euskaraldia antes del Consejo de Gobierno. / Mikel Arrazola

Las instituciones «aún no son capaces» de responder «en todos los casos en la lengua de elección de la ciudadanía», admite

IZASKUN ERRAZTI

Euskaraldia, la iniciativa que durante once días y hasta el 3 de diciembre promueve el uso del euskera en todos los ámbitos de la vida, debe ser también el «acicate» que sirva para consolidar la lengua euskaldun en la Administración. Así lo entiende el consejero de Cultura y Política Lingüística del Gobierno vasco, Bingen Zupiria, quien admitió ayer que las instituciones de la comunidad autónoma «todavía no son capaces de responder en todos los casos en la lengua de elección de la ciudadanía».

Tras ratificar el Consejo de Gobierno su adhesión a la campaña que pretende impulsar «la activación» de los vascoparlantes incidiendo en el cambio de los hábitos lingüísticos, Zupiria hizo ayer una radiografía de la situación actual del euskera en la Administración. Y, pese a reconocer que el nivel de conocimiento y uso «es alto, sobre todo entre los jóvenes», aún queda margen de mejora, tanto a nivel interno como en las relaciones con los ciudadanos, «y Euskaraldia puede ayudarnos en esa labor», confió.

El consejero echó mano de la evaluación final del Plan general para la normalización del uso del euskera del Ejecutivo para el período comprendido entre 2013 y 2017 y, basándose en dichos datos, señaló que el 30% de los ciudadanos que se dirigen por escrito a la Administración lo hace ya en euskera o utilizando las dos lenguas oficiales. Este porcentaje aumenta cuando la comunicación es presencial (38,1%) o telefónica (36,3%).

Concienciar al funcionariado

El informe también refleja la influencia que tiene la lengua utilizada por los trabajadores a la hora de dirigir sus primeras palabras a la ciudadanía, tanto en las relaciones presenciales como en las telefónicas. En el caso de los que utilizan siempre el euskera, las conversaciones terminaron siendo en lengua vasca en el 48,3% de los casos, y en ambas lenguas oficiales, en un 14,4%. «Por lo tanto, hay que destacar la importancia que tiene el comportamiento lingüístico de los trabajadores. Euskaraldia -insistió Zupiria- puede contribuir a modificar esos comportamientos y a que los empleados públicos se conciencien».

Para «fortalecer» el euskera en la Administración, el Gobierno vasco contempla algunas medidas. Entre ellas, asegurarse de que el trabajador público cuyo puesto requiera la lengua vasca -siete de cada diez, en la actualidad- sea capaz de hablarlo. Además, fomentará su uso en las comunicaciones internas e introducirá cláusulas lingüísticas a la hora de formalizar contratos con empresas.