Registros de lluvia de casi 200 litros provocan inundaciones en Gipuzkoa

Un coche de policía se ha visto atrapado por el desprendimiento entre Lezo y Pasai Donibane.

Renteria fue la localidad más castigada, con comercios y garajes anegados por el agua

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA

Llovió con ganas. Sobre todo en las comarcas del este de Gipuzkoa, donde el agua anegó locales comerciales, garajes, bajos, al tiempo que provocó desprendimientos de tierra, cortes de carretera, crecidas en los ríos... La lista de incidencias fue extensa y los daños en algunos establecimientos, importantes. En Pasaia, el corrimiento de una parte de la ladera del monte sepultó parcialmente un coche patrulla de la Guardia Municipal con dos agentes en su interior. Los policías resultaron ilesos, aunque tuvieron que abandonar el vehículo por una de las ventanillas.

La noche y la mañana fueron especialmente complicadas para los vecinos de Renteria. A primeras horas de la madrugada, el agua ya comenzó a filtrar en locales y garajes situados en las proximidades del río Oiartzun que bajaba crecido a causa de las intensas precipitaciones caídas desde el viernes.

Al detalle

184 litros
cayeron desde del viernes hasta las 11.30 horas de ayer en la presa del Añarbe. A esta cantidad hay que sumar la lluvia recogida hasta las doce de la noche de ayer domingo, lo que situaría el registro en casi 200 litros. La media de mayo es de 171 litros.
Zona afectada
Este del territorio. Es donde se han producido las mayores acumulaciones de lluvia, con 119 litros en el observatorio de Hondarribia. En las comarcas situadas más del oeste ha precipitado menos. En Elgoibar, por ejemplo, se midieron 37 litros, 29 de ellos ayer y 18 el sábado.

Una veintena de bares y tiendas, además de alguna joyería, una gestoría y las oficinas de una entidad financiera del centro de la localidad quedaron anegadas. El choque de aguas como consecuencia, por un lado, del empuje de la marea -la pleamar fue a las 5.35 horas-, y por otro, de la fuerza de los torrentes que bajaban desde las zonas altas de la localidad y la energía del caudal del río, hicieron que comenzase a aflorar por sumideros y conductos de saneamiento. En algunos establecimientos, el agua superó el medio metro de altura y provocó daños de consideración. Durante la mañana y también por la tarde, los damnificados se afanaban en dejar sus locales limpios y cuantificar los daños.

La situación en Renteria y localidades próximas se agudizó al amanecer como consecuencia de una intensa tromba que cayó pasadas las 07.00 horas. Durante cerca de media hora, los cielos descargaron de forma tan copiosa que los sumideros no daban abasto.

Crecida del Urumea

Las adversas condiciones meteorológicas provocaron otro desprendimiento entre los kilómetros 3 y 5 de la GI-636, desde la entrada de Renteria a la zona de Lintzirin, lo que obligó a cortar el carril en sentido San Sebastián y a desviar el tráfico por una ruta alternativa. También en la comarca de Oarsoaldea se formaron numerosas balsas de agua que repercutieron en el tráfico rodado, tanto en la autopista como en carreteras secundarias. Las lluvias repercutieron asimismo en la cuenca del Urumea. Y ello, aun cuando la presa del Añarbe, al 81,6% de su capacidad, lleva cerrada desde que comenzó a llover. Aquí, las precipitaciones provocaron que la zona deportiva de Landare, en Hernani, quedase sumergida. Los campos de rugby se anegaron.

En la misma cuenca, la intensidad de las lluvias fue tal que la regata del río Añarbe alcanzó el nivel rojo en varios momentos. Esto provocó que la carretera de Hernani a Goizueta permaneciese momentáneamente cortada. La situación en la comarca del Bidasoa, aunque con problemas, no fue tan complicada.

Las inclemencias obligaron a los bomberos a multiplicarse y entre los dos cuerpos existentes en Gipuzkoa totalizaron medio centenar de intervenciones. Los de San sebastián llevaron a cabo una treintena para atender diversas incidencias, entre ellas la caída de tres árboles en los paseos de Otxoki y Errondo y en el camino de Pilotegi. También en la capital guipuzcoana fueron requeridos en la carretera a Igeldo, donde se produjo un socavón en el vial entre hospitales y Martutene a causa de un desprendimiento, que obligó a cerrar la carretera en ese sentido.

Los bomberos forales, por su parte, llevaron a cabo una veintena de salidas especialmente en la zona de Renteria, Lezo, Pasaia, Oiartzun así como en Irun y Hondarribia. En el resto de Gipuzkoa llovío con menor cantidad y se produjeron pequeños desprendimientos, según informó el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco.