Las familias vascas de menores transexuales «echan a volar» como asociación

Tres portavoces de la asociación, ante un cartel de Chrysallis./Luis Ángel Gómez
Tres portavoces de la asociación, ante un cartel de Chrysallis. / Luis Ángel Gómez

En cuatro años como delegación territorial de Chrysallis, la entidad ha constatado un «cambio histórico» en la consideración social y ha «acompañado» a cien niños «que hoy pueden sonreír y ser quienes son»

CARLOS BENITO

Han pasado solo cuatro años desde que se constituyó la delegación vasca de Chrysallis, la asociación de familias de menores transexuales, pero en este tiempo se ha producido un «cambio histórico» en la consideración social de estos niños y del camino que han de emprender por la vida. Los responsables de la entidad emplean a menudo la palabra 'acompañar' como una de sus principales funciones y también como su éxito fundamental: «Hemos acompañado el proceso de cien familias con niños que estaban sufriendo por la negación de su identidad y hoy pueden sonreír y ser quienes son», han explicado esta mañana, en una rueda de prensa que tenía por objeto comunicar un cambio en el estatus de la asociación, emancipada ahora de Chrysallis para constituirse de manera autónoma en Euskadi y Navarra.

«Al principio éramos muy poquitos, había muy pocas manos y mucho por hacer, pero esta aventura ha dado frutos de mucha relevancia, cambios en la atención a esta realidad desde las instituciones. Era algo invisible y hoy es visible, era impensable y hoy es pensable», han argumentado, a modo de balance de todo este tiempo de cursos, mesas redondas, charlas, asesorías, recursos didácticos y campañas «con repercusión internacional». El salto de aquellas ocho familias a la cifra actual, por encima del centenar, ha impulsado la actual reestructuración: «Dejaremos de funcionar como delegación territorial pero mantendremos nuestras relaciones tan bonitas con familias de todo el Estado y seguiremos colaborando», han puntualizado.

Un 'spot' con caras conocidas

Detalles como el nuevo nombre o la nueva imagen se darán a conocer el sábado en un acto que se va a celebrar en el Teatro Principal de San Sebastián. Será un evento festivo, con música, humor y un aforo cubierto por las propias familias y representantes institucionales y de otras asociaciones. «Presentaremos un 'spot' precioso con caras muy conocidas del mundo del espectáculo, la ciencia y la cultura, y también una nueva web en la que recogemos todo el conocimiento que hemos acumulado». Los responsables de la entidad han establecido un paralelismo poético entre la senda biográfica de sus hijos y su propia andadura: «En este tránsito vamos a dejar de ser una crisálida, por la que sentimos cariño y agradecimiento, y vamos a echar a volar. Como muchas de nuestras hijas e hijos, vamos a cambiar de nombre pero seguiremos siendo quienes somos».

Porque, pese a ese cambio radical en la consideración de los menores transexuales que se ha registrado en los últimos años, todavía queda mucho por hacer. «La ley que se aprobó en Navarra supuso un avance grandísimo y recoge la mayoría de las cuestiones que necesitan nuestras hijas e hijos, incluida la puesta en marcha del servicio Transbide -han aplaudido los portavoces-. Esperamos que Euskadi siga ese camino, porque la ley vigente en la comunidad vasca, en su momento pionera, ha quedado desfasada al seguir patologizando la transexualidad».