Los exámenes son el principal motivo de quejas y consultas al Defensor Universitario

El Aldezle de la UPV/EHU, Iñigo Urrutia, durante la presentación del anterior informe./Manu Cecilio
El Aldezle de la UPV/EHU, Iñigo Urrutia, durante la presentación del anterior informe. / Manu Cecilio

El informe del Aldezle de la UPV recoge la protesta de un alumno por la publicación en Twitter de comentarios despectivos de un profesor hacia su trabajo de fin de grado

Marta Fdez. Vallejo
MARTA FDEZ. VALLEJO

Un total de 135 profesores, alumnos y personal de Administración y Servicios de la UPV/EHU acudieron a lo largo de 2018 a la oficina del Defensor del Universitario (Aldezle), Iñigo Urrutia, para plantear sus quejas, consultas y peticiones de mediación ante algún conflicto. Entre los motivos de discordia más frecuentes figuran las evaluaciones, el descontento con la docencia o problemas de comportamiento, según indica el último informe de esta institución, en el que se recoge la queja por la publicación en Twitter de comentarios despectivos de un profesor hacia el trabajo de un alumno.

El informe subraya que los exámenes «continúan suponiendo uno de los principales puntos de conflicto» en la institución académica. Destacan algunas cuestiones de fricción como los desacuerdos en los criterios de valoración de ejercicios y trabajos, la negativa a modificar fechas de un examen por motivos justificados, o a ejercer el derecho a realizar la revisión de la calificación de un examen. Otras dos de las causas por las que los universitarios recurren al Aldezle son la forma en que los profesores imparten las clases y por la denegación de becas. También hay quejas por la tardanza en la contratación de personal docente para cubrir sustituciones.

Por su parte, los profesores llevan a la oficina del Defensor del Universitario cuestiones relacionadas con conflictos con compañeros y superiores, su disconformidad con el reparto de las asignaturas que deben impartir y los horarios que les asignan. El informe recoge quejas por el comportamiento de los estudiantes: un docente detalla la actitud «agresiva» y «ofensiva» de un alumno y otro consulta el plagio de un universitario en un trabajo de fin de grado.

El Aldezle diferencia entre consultas, solicitudes de mediación y quejas. Estas últimas recogen las situaciones más complicadas y los mayores enfrentamientos entre miembros de la comunidad educativa. En total, la oficina del Defensor recibió 33 quejas, de las que solo 14 fueron estimadas, ya que en el resto de los casos el afectado no había agotado todas las instancias y recursos posibles o por no considerar que se vulneraban sus derechos.

Las cifras

138
consultas, quejas y peticiones de mediación recibió la UPV/EHU en 2018, que presentaron 135 personas, entre docentes, empleados de administración y servicios y alumnos. Supone 26 asuntos menos que en 2017.

Derecho a la intimidad

Entre esas protestas de mayor calado entre los alumnos destacan las que critican actitudes negativas de los profesores, como una que relata «problemas en clase por enemistad de un docente» y otra que habla de «críticas en público en el aula». El informe detalla la queja de un estudiante por la publicación en Twitter de comentarios despectivos de su profesor sobre su trabajo, del que había colgado extractos en las redes sociales. Entre las plantillas docentes hay un caso de «difamación» entre compañeros, consultas para resolver un conflicto sobre la propiedad intelectual de un trabajo científico, criticas por el uso de lenguaje sexista e, incluso, por la oferta de programas formativos dirigidos solo a mujeres.

La mayoría de estas protestas las presentan los estudiantes (57), seguidos de cerca por los profesores (48), mientras que el resto procede de empleados de administración y personas ajenas a la UPV. Las facultades de las que más asuntos han llegado son Medicina, Economía y Empresa, y la Escuela de Ingeniería.