Un otoño cálido pero lluvioso en Euskadi

Una imagen del pasado otoño en Bilbao./Yvonne Fernández
Una imagen del pasado otoño en Bilbao. / Yvonne Fernández

Las previsiones para la nueva estación, que entra el domingo, hablan de un trimestre «normal» después de un verano caluroso y plagado de tormentas

Julia Fernández
JULIA FERNÁNDEZ

El verano se está despidiendo de Euskadi con sol y buenas temperaturas pese a lo que en un principio se auguraba. El otoño está a la puerta de la esquina. El domingo, de madrugada, exactamente a las 3.54 horas, hará su entrada oficial. Y qué nos deparará es la pregunta que toca hacerse. Este jueves, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha hecho su pronóstico. Y en resumen, dicen que nos enfrentaremos a un trimestre «cálido» en cuanto a temperaturas y «normal» en cuanto a lluvias. «En este periodo se suelen medir los máximos pluviométricos en Bizkaia y Gipuzkoa», ha señalado Margarita Martín, delegada en el País Vasco de Aemet. En Álava, en cambio, se registran más precipitaciones en primavera.

Dentro de los datos ofrecidos durante la rueda de prensa, se espera, por ejemplo, que en Hondarribia se superen los 400 litros entre octubre y diciembre. Aunque respetará lo que nos queda de septiembre. Así que, de momento, el chubasquero puede seguir colgado en el fondo del armario. Por otro lado, tampoco tendremos que desempolvar los jerséis de lana. El viento sur será el responsable de que las próximas semanas gocemos de unas temperaturas suaves.

Un verano tormentoso

De este modo, la transición será más fácil después de un verano «muy cálido, seco y muy tormentoso», como lo ha descrito Martín. Y eso que, al principio, nadie se creía que fuéramos a poder disfrutar de tres días seguidos de playa. Las tormentas, eso sí, han marcado la pauta, sobre todo en Bizkaia y Álava. Porque ha habido muchas. En total, han sido protagonistas durante 24 días. Entre ellas, destaca las del 28 de agosto en Gernika y Lekeitio.

Tal y como indican las estadísticas, julio fue un mes especialmente cálido; sobre todo, por las elevadas temperaturas mínimas. Por su parte, agosto fue seco: en Foronda se registró un récord histórico. ¿Y septiembre? Pues, de momento, nada extraordinario. Que no está nada mal después de la granizada del 1 de julio que dejó blanco a Bilbao y el tornado que derribó cientos de árboles en Álava el 4 de julio.

Imagen del hayedo arrasado por un tornado en la Sierra de Entzia, en Álava.
Imagen del hayedo arrasado por un tornado en la Sierra de Entzia, en Álava. / Imanol Gago

Asimismo, la delegada de Aemet en el País Vasco se ha referido a la alta temperatura del agua del mar, una sensación confirmada por las mediciones. Darse un bañito no refrescó tanto el 7 de agosto en La Concha, cuando se alcanzaron los 25,6 en el mar. Un registro que se quedó muy cerca de superar el dato histórico del 10 de agosto de 2003, cuando se alcanzaron los 26 grados en ese mismo punto.

 

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