La espectacular pedida de mano que paralizó un centro comercial de Madrid

El hombre, antes de pedir matrimonio a su pareja en el Primark de Gran Vía/E. C.
El hombre, antes de pedir matrimonio a su pareja en el Primark de Gran Vía / E. C.

Un hombre sorprendió a cientos de personas cuando bajó por las escaleras principales del establecimiento con micrófono en mano cantando la versión en español de 'You raise me up'

EL CORREO

Una pedida de mano siempre es especial. Es un momento que algunos preparan con esmero, pero lo que sucedió en Madrid el sábado dejó boquiabiertos a todos. En la tienda de cinco plantas de Primark en Gran Vía, un hombre sorprendió a cientos de personas cuando bajó por las escaleras principales del establecimiento con micrófono en mano cantando la versión en español de 'You raise me up', para pedirle matrimonio a su novia, que aguardaba anonadada en la planta baja.

Los cientos de personas que presenciaron la insólita pedida se agolparon frente a los cristales de cada planta para hacerse con el mejor sitio para ver el espectáculo que iba a tener lugar en el vestíbulo principal. El hombre no solo consiguió el 'sí' de su novia, sino que logró paralizar toda la tienda. Y es que la alta música que suele sonar en la tienda se detuvo y hasta los dependientes pararon de trabajar.

Durante dos minutos, la ropa dejó de ser la protagonista y de acaparar todas las miradas, que se concentraron en una persona: este particular Romeo. Su voz comenzó a resonar por los altavoces de la tienda: «Por ti seré más fuerte que el destino, por ti seré tu héroe ante el dolor. Yo sin ti estaba tan perdido...». Pero el joven se encontró, y encontró el amor, y lleno de valor hizo lo que muchos no se atreverían: cantar ante cientos de personas para obtener el que, posiblemente, sea el «sí» más importante de su vida.

La respuesta de la novia fue un momento muy esperado. Su afirmación retumbó por toda la tienda, después de que el cantante se arrodillase y antes de que los dos se fundiesen en un largo abrazo que dio paso a los aplausos de los testigos. El chico aprovechó, ya pasada la emoción del principio, para agredecer a los trabajadores y responsables de la tienda su connivencia para poder preparar la sorpresa a la que ya es su futura mujer.

Las redes sociales se hicieron eco de este hecho después de que una usuaria publicase el vídeo del momento y las reacciones no tardaron en producirse, muchas en tono jocoso e irónico, sobre la futura boda.