460 profesores conforman los tribunales de la mayor OPE de Educación en 25 años

Con esta nueva OPE, el Gobierno vasco suma más de 4.000 plazas de docentes esta legistatura./jordi alemany
Con esta nueva OPE, el Gobierno vasco suma más de 4.000 plazas de docentes esta legistatura. / jordi alemany

Los presidentes los elige Inspección y los vocales se seleccionan por sorteo, aunque también hay 14 voluntarios. Todos son docentes funcionarios en activo

Marta Fdez. Vallejo
MARTA FDEZ. VALLEJO

Cerca de 8.000 aspirantes se presentarán el próximo 16 de junio a la primera prueba de la OPE de Educación en la que salen a concurso 1.867 plazas de Infantil y Primaria, conservatorios y escuelas de idiomas, la mayor de los últimos 25 años. Los candidatos se juegan un trabajo estable y con unas buenas condiciones laborales. Para ello, deberán demostrar sus conocimientos ante 92 tribunales de las diferentes especialidades que se encargarán de todo el proceso de selección, desde el diseño del examen del caso práctico, a la corrección de los ejercicios o la valoración de las exposiciones orales. Las normas que rigen este sistema de acceso a la docencia pública en Euskadi permiten dibujar el escenario en el que se desarrolla la OPE educativa vasca, datos como quiénes forman parte de estos tribunales, cómo se les ha seleccionado o de quién dependen la decisión sobre las preguntas de la prueba.

Los tribunales están formados por profesores funcionarios en activo de cada especialidad a examen -Infantil, Primaria, Música, Inglés, Educación Física...-. Al presidente de cada uno de los órganos examinadores formados para esta OPE lo elige directamente el servicio de Inspección del Departamento de Educación y los cuatro vocales se designan por sorteo entre las plantillas, aunque también se admiten voluntarios. Los sorteos y las designaciones se completaron el pasado abril, y en total participarán 460 docentes. De entre los 360 maestros que forman parte de los tribunales -el resto son profesores de conservatorios de música y escuelas de idiomas-, 14 son voluntarios.

Sorteo de temas

La prueba eliminatoria del primer día tiene dos partes. La primera es un examen teórico sobre los temas que entran en la OPE -25 para los maestros-. Hay un sorteo y salen tres a elegir uno. Los tribunales se encargan de elaborar el segundo ejercicio, el caso práctico, con el que el docente tiene que demostrar que sabe aplicar sus conocimientos del curriculum, de los proyectos educativos, normativas en vigor, recursos docentes.... Una de las novedades de estas oposiciones de 2019 es que se da mayor peso a la práctica, un 70% -frente al 60% de anteriores citas-, con lo que el ejercicio teórico solo cuenta un 30%. Los aspirantes que superan la primera fase tienen que defender una unidad didáctica ante el tribunal. Es como si dieran una clase, con el fin de mostrar sus habilidades pedagógicas.

En esta OPE vasca de la enseñanza, una de las labores principales de los tribunales es el diseño del caso práctico -el ejercicio en el que los aspirantes se juegan la plaza-. Si hay más de un tribunal en la especialidad, que es lo habitual, el encargado de decidir qué cuestión se plantea en el examen es una comisión formada por los presidentes de estos órganos examinadores -nombrados por Inspección-. En las modalidades en las que solo hay un tribunal porque son pocos candidatos, es el presidente y los cuatro vocales los que elaboran el ejercicio práctico. Los maestros examinadores, además de corregir los ejercicios, deben valorar la exposición oral que hacen los aspirantes en la defensa de la unidad didáctica.

La consejera de Educación, Cristina Uriarte, declaró en las últimas oposiciones de Secundaria que los profesores que diseñan el examen son docentes en activo de cada materia con una «amplia experiencia». Detalló, además, que los tribunales «reciben formación» para llevar a cabo la evaluación.

Suspensos

El sistema de puntuación permite a los aspirantes suspender algún ejercicio sin ser excluidos. La calificación mínima que hay que obtener en cada examen es de un 2,5 sobre 10 para poder hacer la media entre ejercicio práctico y teórico, que deberá ser al menos de un 5 para poder pasar a la segunda fase de la OPE.

Este modelo de selección ha suscitado críticas entre los sindicaos vascos, que rechazan un sistema «que prima exclusivamente la demostración de conocimientos en lugar de dar más peso a la capacidad pedagógica», según detallaba UGT en un reciente informe. Las centrales coinciden en la necesidad de que «las pruebas no sean eliminatorias» -más de la mitad de los aspirantes caen en la primera fase y no llega a la parte en la que dan una clase ante el tribunal-. Y apuestan por un proceso que permita al maestro demostrar las «habilidades docentes».

Los datos

1.825
plazas son para Infantil y Primaria, 32 más para conservatorios y otras 10 para profesores de escuelas de idiomas. Para maestros hay 795 puestos de Primaria; 452, de Infantil; 120, Inglés; 66, Educación Física; 66 para Música; 270 de Pedagogía Terapéutica, y 55 de Audición y Lenguaje.
8.000
aspirantes se han inscrito en esta OPE, que celebrará su primera prueba el 16 de junio.
En busca de un nuevo modelo

La OPE busca elegir a los mejores profesionales para la enseñanza pública vasca y, a la vez, ajustarse a un sistema de acceso a la docencia en el que todos los aspirantes tengan las mismas oportunidades. Hay instituciones y organismos que aconsejan ya introducir modificaciones que permitan seleccionar a los profesores más preparados.

El Consejo Escolar de Euskadi, en el que se encuentran representados todos los sectores de la comunidad educativa, reclamó en el Parlamento vasco reformas en las OPE. Apunta, en concreto, que se podría añadir algún tipo de entrevista o prueba que facilite «detectar» las capacidades concretas para la docencia. Considera necesario un tipo de selección «que discrimine y dé acceso solo a los buenos».

El propio Departamento de Educación ha llevado a cabo una «reflexión» con el fin de poner en marcha iniciativas para mejorar el acceso a la docencia pública. La vicenconsejera de Administración y Servicios, Olatz Garamendi, ha asegurado en varias ocasiones que el modelo de OPE «es un tema que está sobre la mesa». «Habría que valorar más la competencia docente, la parte práctica», sostiene.

De hecho, una de las principales novedades de esta cita es que da más peso, el 70%, al examen práctico. El otro cambio es que los aspirantes que aprueben pero no logren plaza recibirán como premio seis puntos de antigüedad, que les permitirá avanzar puestos en las listas de sustituciones. El sindicado ELA censura esa modificación ya que considera que «perjudica» a los interinos que llevan años trabajando en la escuela pública.