Patronal y sindicatos, sin cita para negociar tras 18 días de huelga en la red concertada

Patronal y sindicatos, sin cita para negociar tras 18 días de huelga en la red concertada

Las centrales mantienen la convocatoria de 6 paros hasta mayo y reclaman a Educación que se implique para resolver el conflicto

Marta Fdez. Vallejo
MARTA FDEZ. VALLEJO

Los colegios concertados cerraron la pasada semana los cuatro días de huelgas consecutivas, que suman 18 en lo que va de curso, sin que sindicatos y patronal se hayan citado para negociar o den señales de acercar posturas. ELA, LAB, Steilas, CC OO y UGT confirmaron el viernes que «no están previstos contactos» entre las partes implicadas en el conflicto laboral y apelaron a los responsables de los centros y al Departamento de Educación a «que se pongan manos a la obra para dar respuesta satisfactoria a las peticiones de los trabajadores» de mejoras salariales y de las condiciones de trabajo, que calificaron de nuevo como «justas y muy básicas».

Los sindicatos en lucha culminaron la tanda de movilizaciones de marzo el pasado viernes en San Sebastián, después de haber realizado protestas en las otras dos capitales vascas, que fueron secundadas por varios miles de empleados. La responsable de ELA, central mayoritaria, Miren Zubizarreta, valora que el hecho de que «tantos trabajadores» salgan a las calles a manifestarse es una muestra de que existe un «verdadero descontento» en los centros de enseñanza de la red concertada «por la precarización de las condiciones laborales».

Los representantes sindicales han reiterado en numerosas ocasiones durante estos últimos días que están «abiertos a la negociación» e, incluso, se han mostrado convencidos de que hay posibilidades de alcanzar un consenso que evite las seis jornadas de huelga más previstas en abril y mayo. Dejan la pelota en el tejado del resto de implicados en el conflicto. «La responsabilidad, la llave y posibilidad para buscar una solución la tienen las patronales y el Gobierno vasco respondiendo de manera adecuada a las reclamaciones sindicales», insisten.

Respuesta de las familias

Sin embargo, las centrales marcan unas líneas rojas en sus peticiones: la recuperación del poder adquisitivo perdido en los diez años sin convenio laboral –en torno al 12%–, la reducción de cargas de trabajo, la recolocación de los docentes que pierdan su trabajo con el cierre de aulas por la caída de la natalidad y una mejora en las condiciones laborales de los sectores más «precarizados», los especialistas en Educación Especial y los trabajadores del primer ciclo de Infantil. Las patronales no han hecho declaraciones en estas últimas semanas en su línea de mantener cualquier paso que den en secreto, aunque sostienen su argumento de que carecen de los recursos necesarios para responder a las reivindicaciones de los trabajadores y que la única solución llegaría por un aumento de la financiación pública.

Las centrales apuntan que «no descartan ningún procedimiento que posibilite la resolución del conflicto» –en referencia a la mediación de Trabajo que solicitan las familias–, pero matizan que «tenemos claro que en este camino» es «imprescindible» la «participación activa del Departamento de Educación».

Los sindicatos inciden en que, contra lo que han manifestado algunas familias de alumnos estos últimos días, «los paros no esconden ninguna intención por acabar con la red concertada, ni ningún otro interés ideológico ni oculto». Sus objetivos, dicen, son claros y conocidos. Se trata, argumentan, de «revertir los recortes habidos en las condiciones de trabajo y de mejorarlas, desde la convicción de que repercutirán también en la calidad de la educación que recibe el alumnado».

Las federaciones de familias rechazan que sean solo «unas pocas asociaciones de padres» las que son críticas con las huelgas, como afirman las centrales. «No hay una sola familia que apoye los paros que afectan al rendimiento académico y a la conciliación laboral y familiar», dice AitorMujika de Bidelagun, la asociación de padres de alumnos de Centros Diocesanos.