El Gobierno vasco descarta más dinero para la concertada en una fase crítica con 10 huelgas más

Los profesores de la red concertada volvieron a protagonizar ayer una masiva manifestación por las calles de Bilbao para reclamar mejoras laborales. :: jordi alemany/
Los profesores de la red concertada volvieron a protagonizar ayer una masiva manifestación por las calles de Bilbao para reclamar mejoras laborales. :: jordi alemany

Los sindicatos cifran en un 60% el respaldo al paro de ayer, que la patronal rebajó al 22%

Marta Fdez. Vallejo
MARTA FDEZ. VALLEJO

Los sindicatos cifran en un 60% el respaldo al paro de ayer, que la patronal rebajó al 22%. La solución al grave conflicto que soporta la red concertada no va a llegar por la vía de que el Gobierno vasco incremente la financiación de estos centros, como ha pedido de forma reiterada la patronal, propuesta respaldada también por los sindicatos. La consejera de Educación dejó claro ayer que no ha hablado «absolutamente nada» de aumentar los recursos para este sector de iniciativa social. Cualquier cambio en los conciertos lo vinculó a una futura ley de educación vasca –sin fecha de aprobación– que defina «la forma en la que debe financiarse el sistema educativo».

La consejera hizo estas declaraciones con motivo de la primera de las cuatro huelgas consecutivas convocadas esta semana en el sector concertado, que se suman a las 14 realizadas y otras seis programadas hasta final de curso. Uriarte recordó que se ha aprobado «la subida de los salarios de los docentes en la enseñanza concertada» –igual que la de los funcionarios–, pero que más allá de esa medida el dinero público que se destine a la financiación de esa red debe debatirse en otro «ámbito» distinto al de la negociación de condiciones laborales de los trabajadores. Los Presupuestos prevén dedicar este año 1.295 millones a la escuela pública y 643 a la concertada, que se reparten al 50% los alumnos.

Los sindicatos en lucha –ELA, LAB, Steilas, CC OO y UGT– cifraron ayer el seguimiento del paro en un 60%, mientras que Kristau Eskola, patronal mayoritaria, lo rebajó a un 22%. Cerca de 4.000 trabajadores de colegios concertados se manifestaron por Bilbao por la mañana para reclamar mejoras salariales y en las condiciones laborales. «La protesta en la calle da una idea del grado de adhesión a las reivindicaciones que han motivado la huelga y las movilizaciones», comentaron los portavoces sindicales, que reiteraron los motivos que les han llevado a la huelga. «Las plantillas del sector llevan desde 2009 sin que se renueve su convenio, diez años de congelación salarial, con un incremento progresivo de las cargas de trabajo, y la previsión para los próximos años de pérdida de puestos de trabajo por el descenso de la tasa de natalidad», detallaron.

Las centrales incidieron en que sus peticiones son «justas» y que «siguen sin tener una respuesta seria» por parte de los responsables del sector, declaró Miren Zubizarreta, portavoz de ELA. «Hemos trasladado a las patronales que estamos abiertos a la negociación y dispuestos a hablar de contenidos», dijo. Las centrales reclamaron de nuevo a Educación que «tome parte activa» en la búsqueda de una salida al conflicto, pero rechazaron la mediación de Trabajo.

Concentración de padres

Los representantes de los trabajadores aseguran que «comparten» la preocupación de las familias por la pérdida de jornadas lectivas –van a sumar 24 días de paro a final de este curso y tres más el pasado-, pero consideran que «la responsabilidad» de que se haya llegado a esta situación es tanto de la patronal como de la consejería de Cristina Uriarte, «que son los que tienen la llave para solucionar el conflicto»

Padres y madres con hijos en los colegios afectados por los paros reclamaron también ayer al Ejecutivo vasco que «tome cartas en el asunto» ante la huelga en esta red educativa tras una concentración realizada en Vitoria, ante la sede del Parlamento vasco. «Ahora el Gobierno mira para otro lado, pero se está conculcando el derecho a la educación muy gravemente», denunciaron. La portavoz de las Ampas alavesas, Cristina Sánchez, destacó que los alumnos van a perder el 30 % del curso lectivo. «Llegados a este punto no sabemos cómo no actúa alguien», insistió. Hasta final de curso hay convocadas, además de las huelgas de esta semana, cuatro más en abril (del 1 al 4) y dos en mayo (los días 8 y 9).

«Notamos ya que van muy retrasados»

A las puertas de los colegios se respiraba ayer por la mañana la resignación de los padres por un conflicto ante el que no pueden hacer nada. También su enfado y preocupación por la pérdida de clases y la «seguridad» de los más pequeños, que contaban con menos docentes para su vigilancia y atención. Aún así, la imagen de ayer era la de una jornada normal en la que la inmensa mayoría de las familias llevaron a sus hijos a clase. «Cuando es un día de huelga, dos, tres, los puedes dejar en casa, pero cuando llevas casi 20 no hay opción, los traes, no hay otra», contaba Jon, padre de un alumno del colegio Berriotxoa de Bilbao. «Mi hijo de cuarto curso de ESO ha venido al colegio con la esperanza de que haya algún profesor que no haga huelga y dé clase. Estamos muy enfadados», se quejaba Nekane, del centro Madre de Dios.

Lo que pasa dentro de las paredes de los colegios «se ha convertido en una lotería», detallaba a su vez Carlos –padre de dos niñas de Hijas de la Caridad de la capital vizcaína–, porque «depende de si el profesor de tus hijos hace o no huelga». Puede ocurrir que en un mismo curso «los de un grupo estén dando clase y avanzando materia y los del aula de al lado se pasen el día jugando», se queja Maite, que lleva a sus hijos al centro Jesús y María. «Se aburren y al segundo día ya no quieren ir», confiesa la madre de una niña de 9 años de Jesuitas. Se podía comprobar ayer en las paradas de los autobuses, con niños armados de toda clase de juguetes y balones para pasar el día.

La inmensa mayoría de los escolares que quedaron ayer en casa son de la etapa de Infantil. Los padres están preocupados por la atención a los alumnos, porque «los servicios mínimos son una vergüenza. Hay un profesor para cien niños, así no se garantiza su seguridad», se lamentaba ayer Izaskun, que tiene dos mellizas en el colegio El Carmen de Portugalete. Algunos padres aseguran que ya comienzan a notar las consecuencias de las pérdidas de clase. «Mi hijo del primer ciclo de Primaria va a tener hoy dos profesores para 200 alumnos. No van a hacer nada, otro día más. Van muy retrasados en lectura y escritura», añadía indignada.

Pero si hay un grupo de familias preocupadas son las de los alumnos de segundo curso de Bachillerato. Algunos colegios han decidido que los profesores de esa etapa impartan clase para evitar que pongan en riesgo la Selectividad,  pero la mayoría está perdiendo horas lectivas. «Mi hijo solo tiene alguna clase suelta. Es un desastre. Estamos muy preocupados, y sobre todo por los que quieren hacer Medicina y se la juegan en unas décimas en la nota que saquen», resalta un padre del colegio Escolapios. La madre de una alumna de esta etapa de Askartza aseguraba que su hija había tenido «una clase» en todo el día. En el chat de las familias de estudiantes de segundo de Bachillerato La Salle trataban de organizarse para escribir cartas a las consejeras de Educación y Trabajo para pedirles que tomen medidas. «Partidos políticos, sindicatos, Gobierno vasco, Ararteko... ya no sabemos a quién recurrir».

Datos

107.000
alumnos están afectados por los paros en los 215 colegios concertados de iniciativa social.
24
jornadas de huelga se van a llevar a cabo este curso, que se suman a las tres del pasado.
PETICIONES
Recuperar el poder adquisitivo perdido desde 2009 (los sindicatos estiman que las plantillas tienen un 12% de sueldo menos) y evitar despidos, recolocando a los profesores afectados por cierres de aulas a consecuencia de la baja natalidad y matriculación.
Reconocer 70 horas de dedicación no presencial. En Administración y Servicios reclaman una reducción de jornada.
Distribución regular de la jornada para los profesores de FP, y en el primer ciclo de Infantil reducir el número de horas.