El Gobierno eleva el conflicto con la UPV/EHU y acusa al rector de manipular datos para pedir más dinero
El consejero Juan Ignacio Pérez Iglesias pone en duda que la Universidad pública esté «infrafinanciada» y pide utilizar las cifras «con rigor» aunque admite que las infraestructuras necesitan inversión
Cuando parecía que el incendio entre la UPV/EHU y el Gobierno vasco en torno a la financiación de la Universidad pública bajaba de intensidad ... y estaba casi apagado, el Ejecutivo autonómico ha avivado este miércoles las ascuas. Lo ha hecho por boca del consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, que dirigió la institución académica entre 2004 y 2009.
El consejero ha comparecido a petición propia en la comisión de Universidades del Parlamento vasco para hablar específicamente sobre la financiación de la UPV/EHU. Y no ha ahorrado críticas al rector que lleva semanas denunciando que la «infrafinanciación» estructural amenaza con llevar a la Universidad al «colapso» y a la «degradación irreversible». Joxerramon Bengoetxea presentó la semana pasada a la Cámara autonómica un informe de necesidades de más de 500 páginas fruto de un proceso de escucha en el que han participado más de 1.100 personas.
Pérez Iglesias ha acusado a Bengoetxea de manipular los datos para exigir más dinero (hasta 192 millones extra). «Las diferencias de opinión son naturales, pero las posverdades y los hechos alternativos no son aceptables», ha señalado. Ha llegado a decir que algunas de las cuestiones denunciadas por el rector «no son verdad» y que utiliza una «neolengua» que «a Orwell le encantaría». «Hay que utilizar los datos con rigor», ha indicado, tras denunciar el uso de «la falacia de la evidencia incompleta».
Eso sí, ha concedido que el estado de las infraestructuras necesita inversiones urgentes, aunque no las ha detallado. También ha admitido que los sueldos de entrada son muy bajos, que el personal de apoyo a la investigación no es suficiente y que la digitalización con la que cuenta la institución «no es adecuada». «Estoy convencido de la que la UPV/EHU necesita más recursos y estoy dispuesto a pelear por ello», ha indicado. «Pero si la propuesta que se me hace es subir un 50% la financiación el próximo año (un 80% respecto a la aportación ordinaria), lo siento pero no es el camino y así no hay forma de llegar a un acuerdo», ha zanjado.
Ha comenzado el consejero su larga intervención recordando que, cuando llegó al Rectorado de la UPV/EHU, se encontró con un déficit de 30 millones de euros y un presupuesto de 300. «Aquello sí era una infrafinanciación manifiesta», ha asegurado. A continuación ha desgranado que la aportación del Gobierno a la Universidad supone «el 86%» del presupuesto de la institución, mientras que la media en España es el 81%. También ha defendido que la inversión por alumno en Euskadi, de más de 9.000 euros anuales, revela una «diferencia extraordinaria» en relación con el resto del país.
Otro de los argumentos esgrimidos por el rector en los últimos días es que los fondos que la UPV/EHU recibe para investigación suponen el 25% del total de la inversión en Euskadi en I+D+i, mientras que la institución realiza el 75% de la investigación total. El consejero le ha enmendado la plana. Ha explicado que los fondos no son la cuarta parte sino el 32% y que las publicaciones científicas realizadas por la Universidad son el 57% del total. Por tanto, «no es verdad» lo que expresó el rector, ha dicho Pérez, que también ha defendido que la aportación del Gobierno a la institución «ha crecido todos los años».
El consejero también ha mostrado los datos de contabilidad publicados por la propia Universidad y ha dicho que el cierre de los últimos cuatro ejercicios arroja un balance positivo. «Una entidad infrafinanciada no refleja cierres positivos», ha subrayado. Preguntado por esta cuestión, el rector dijo la semana pasada que una de las causas por las que no se ejecutan todas las partidas presupuestarias es la falta de personal técnico.
«No es aceptable»
A este respecto, Pérez Iglesias ha aseverado que «no es aceptable» decir, como hizo el rector, que la ratio del personal técnico (PTGAS) respecto al personal docente e investigador (PDI) es de 1 a 3, una de las más bajas de España y muy por debajo de la media del país, que se ubica en 1 a 1,44. El consejero ha dicho que el cálculo hay que realizarlo respecto al PDI contratado «a jornada completa» y que ahí la ratio se eleva hasta 1:1,85, por encima de la media. También ha dicho que el motivo por el que el sueldo medio del personal técnico de la UPV/EHU es inferior en comparación con el del Gobierno vasco se debe a que se ubica en escalas profesionales inferiores.
También ha abordado el mandatario el espinoso asunto de los sueldos. El equipo rectoral lamenta que son poco atractivos al inicio de la carrera profesional, sobre todo en comparación con el resto del sector público vasco. Pese a admitir que los profesores ayudantes doctor sí cobran poco —unos 1.300 euros al mes—, ha indicado que las diferencias con los docentes del sector no universitario no son tan amplias porque los profesores jóvenes a menudo cuentan con contratos temporales y precarios.
Por otro lado, ha señalado que los catedráticos no cobran 2.555 euros netos mensuales como señala el informe de la UPV/EHU, sino 4.500 gracias a los complementos, mil euros por encima de la media de España. En este punto, y frente a la exigencia de actualizar los complementos salariales, el consejero ha dicho que de hacerlo su propio sueldo como catedrático (ahora mismo cobra lo mismo como consejero que como catedrático) se dispararía en 15.000 euros al año.
Clases por la tarde
En cuanto a la necesidad de incrementar recursos, el consejero se ha mostrado dispuesto a abordar el incremento de la plantilla de PTGAS, pero no la de PDI, la de profesorado. Principalmente porque a partir de 2028 la previsión es que la UPV/EHU pierda alumnado por la bajada de la natalidad. Y en relación con la falta de espacio para acoger a los estudiantes actuales, que han crecido un 10% en la última década, ha señalado que «el problema es que no se quiere dar clase por la tarde».
El equipo rectoral ha situado la mejora de la financiación pública en el centro de sus demandas. La aportación del Gobierno vasco para 2026 alcanza los 426 millones de euros desglosados de la siguiente manera: 339 de aportación ordinaria, 42 del contrato-programa, 19 para los complementos retributivos del profesorado y 25 para infraestructuras. El objetivo del rector era que los grupos políticos introdujesen enmiendas durante la negociación presupuestaria, aunque lo cierto es que esas conversaciones ya se han cerrado. La única forma que habría de aumentar los fondos para la Universidad pública el próximo año sería que los grupos del Gobierno (PNV y PSE) introdujeran autoenmiendas al proyecto de Presupuestos.
Por parte de los grupos políticos, Ikoitz Arrese (EH Bildu) ha dicho que «no es normal» el conflicto dialéctico entre ambas instituciones y ha afeado al consejero que utilizase su blog personal para acusar al rector de utilizar la Universidad como «ariete político». Por el PP, Muriel Larrea ha denunciado el estado de las infraestructuras, los bajos salarios, la falta de PTGAS y la pobre digitalización de la UPV/EHU y ha preguntado al consejero si «pretende privatizar» la Universidad por medio de fondos privados, algo que éste ha rechazado. Jon Hernández (Sumar) ha criticado la falta de inversión estructural y ha urgido a elevar los sueldos.
Por su parte, Ainara Zelaia (PNV) ha llamado al rector a «pasar del modo víctima al modo responsable en la gestión». Y Patricia Campelo (PSE) ha destacado el papel de la UPV/EHU como garante del acceso universal a la educación superior y de la igualdad de oportunidades. Mientras en otros lugares se «cuestiona» el rol de la Universidad pública, la representante ha destacado que «en Euskadi hay un compromiso por la educación universitaria pública de calidad».
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