Las fuertes tormentas de ayer dejarán paso a otras tres jornadas de gran inestabilidad

Los rayos caen en San Sebastián. EFE

En Carranza se llegaron a registrar 16 litros por metro cuadrado en apenas 20 minutos

Iñaki Juez
IÑAKI JUEZ

El viernes y el sábado se registraron en Euskadi unas temperaturas típicamente estivales con máximas de 36 grados. Pero el sol dejó paso a las nubes en los cielos vascos a partir del domingo y finalmente ayer por la tarde las fuertes tormentas sobre las que habían alertado las agencias meteorológicas hicieron acto de presencia. Sobre todo en Las Encartaciones, donde en apenas 20 minutos cayeron 15,9 litros por metro cuadrado en La Cerroja (Carranza) y en una hora 18,6 en Galdakao o los 14,1 de Venta Alta (Arrigorriaga).

Entre los registros de litros de agua caídos en Euskadi destacan Amurrio con 18 L/m2 y Vitoria con 17. La estación de Abetxuko contabilizó 8.3 litros por metro cuadrado en tan solo 10 minutos y en la de Sarria se contabilizaron 28,6. En otros lugares del territorio, como en Zuia, se alcanzaron los 12,9 l/m2 en el mismo periodo de tiempo -allí la estación marcó 21 litros en 40 minutos. En Gipuzkoa se han registrado, además de numerosos rayos y rachas muy fuertes de viento como los 86 km/h alcanzados en Jaizkibel, 27,2 litros/m2 en la estación de Eskas, los 26 de Añarbe o los 22,1 de Bidania, según datos de Eskalmet.

Noticias relacionadas

Ante las previsiones realizadas por Euskalmet, el Gobierno vasco ya había decidido al mediodía activar la alerta amarilla, aunque se descartaban que los aguaceros pudiesen provocar desbordamientos de ríos o inundaciones. «Nos enfrentamos a una evolución del tiempo típica del verano, con tormentas provocadas por una bolsa de aire frío que dejarán precipitaciones puntualmente intensas y de granizo en determinados momentos. Pero nada más», explica Onintze Salazar, meteoróloga de la agencia vasca.

El viento sur imperante a lo largo de la jornada de ayer provocó que las temperaturas rondaran los 30 grados y la formación de chubascos tormentosos con aparato eléctrico. El tiempo parece que mejorará esta mañana. En todo caso, será un espejismo. Por la tarde, las nubes volverán a hacer acto de presencia y, con ella, de nuevo las tormentas con una intensidad moderada y mucho más débiles que las registradas ayer. Además, bajarán las temperaturas máximas hasta los 25 grados en las tres capitales vascas al soplar el viento del oeste en la costa y del norte en el interior.

Un respiro

La inestabilidad meterológica se tomará un respiro a partir de mañana con sol y cielos poco nubosos. También las temperaturas subirán hasta volver a alcanzar los 30 grados en el interior y los 25 en la costa. Eso sí, por la tarde podrían producirse algunos chubascos de escasa importancia, aunque algo más fuertes en zonas del interior por la acción del viento norte. «Todo muy típico del verano vasco», sostiene Salazar.

El jueves se espera otra bajada de los termómetros en un nuevo capítulo de la inestabilidad meteorológica. Las nubes cubrirán los cielos y amenazarán lluvias, pero, como el día anterior, no se esperan precipitaciones intensas. Y, como si se tratara de una montaña rusa climatológica, el tiempo volverá a mejorar el viernes con un ascenso generalizado de las temperaturas y mucho sol. Una situación ideal para disfrutar de la playa y que será aún mejor el sábado, último día de agosto y de las vacaciones para muchos.