«España va camino de seguir los pasos de Chile por los abusos»

El Papa se cambia el solideo al final de la audiencia semanal en el Vaticano./AFP
El Papa se cambia el solideo al final de la audiencia semanal en el Vaticano. / AFP

Doce supervivientes de sacerdotes pederastas se reúnen con los organizadores de la histórica cumbre sobre protección de menores que comienza este jueves en el Vaticano

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

En Roma no se vivía tanta expectación mediática desde que Benedicto XVI sorprendió con su renuncia al pontificado hace seis años y se produjo la elección de Jorge Mario Bergoglio como Papa. El enorme interés que genera el inédito encuentro vaticano sobre pederastia eclesial, que comienza este jueves y se prolonga hasta el domingo, quedó de manifiesto con los cientos de periodistas congregados este miércoles frente a la residencia de religiosas donde tuvo lugar la reunión entre los organizadores de la cumbre y doce supervivientes de abusos. Tras dos horas de conversaciones, las víctimas coincidieron al pedir «acciones contundentes contra una pandemia global» pero hubo diversidad de opiniones sobre si la cita iba a servir para algo.

«Yo personalmente estoy decepcionado, porque no me han presentado encima de la mesa un proyecto, una propuesta, algo concreto y específico», comentó el español Miguel Ángel Hurtado, fundador de la asociación Infancia Robada. Pidió aplicar la política de 'tolerancia cero' para que «si tocas a un niño una vez, te vayas a la calle. No queremos sacerdotes pederastas».

LA CLAVE

La reivindicación.
Los afectados pidieron«acciones contundentes»contra lo que consideran «una pandemia global»

El chileno Juan Carlos Cruz, víctima del sacerdote abusador Fernando Karadima y protagonista de las protestas contra la visita de Francisco a su país en enero de 2018, se mostró en cambio «muy contento» por la reunión, que esperó que sirva para que las Iglesias locales se olviden del encubrimiento. «Los obispos tienen que hacer lo que está haciendo el Papa y no asentir con la cabeza e ir a sus países y hacer lo contrario», pidió Cruz, quien vio paralelismos entre la situación de la Iglesia española y la chilena, sacudida por una gravísima crisis debido a la pederastia. «España es uno de los países que va camino de Chile, absolutamente», dijo el militante latinoamericano. Hurtado se mostró también muy crítico con la Conferencia Episcopal Española (CEE) y, en particular, con su presidente, el cardenal

Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y antiguo titular de la diócesis de Bilbao. «Me llama la atención que el Vaticano me reciba, pero no lo haya hecho Blazquez, que en cambio se vio este jueves con el abad de Montserrat, el encubridor de mi caso». El fundador de Infancia Robada informó de esta situación a los organizadores de la cumbre antipederastia, quienes, según dijo, quedaron «muy sorprendidos» al saber que los responsables de la CEE no se han reunido con él ni con el otro impulsor de la asociación de víctimas.

Se trata de Juan Cuatrecasas, el padre del chaval que denunció a un profesor del colegio Gaztelueta de Bilbao, numerario del Opus Dei, condenado a once años de cárcel por abusar de su hijo. Acompañado por su hijo, Cuatrecasas observaba a cierta distancia el circo mediático organizado alrededor de las víctimas a la salida de su reunión con los organizadores de la cumbre. «Esperaremos a las conclusiones del último día del encuentro, pero en principio no podemos ser optimistas. Creemos que puede seguir la política cosmética», dijo Cuatrecasas, que volvió a criticar tanto a la Prelatura del Opus Dei como al obispo de Bilbao, Mario Iceta, por la gestión de su caso.

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