Las retenciones se disuelven y sólo quedan colas en la frontera con Francia

Esta es la imagen de la A-8 en Muskiz a mediodía./E. C.
Esta es la imagen de la A-8 en Muskiz a mediodía. / E. C.

Tras una mañana con caravanas kilométricas en la A-8 hacia Cantabria y Arminón, solo el peaje de Biriatou presenta esta tarde algunas caravanas

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

La tarde ha traído la normalidad a la operación salida de Semana Santa en Euskadi. Tras una mañana con colas kilométricas en los puntos habituales, después de comer ya sólo había retenciones en la frontera con Francia, en el peaje de Biriatou. Aunque la jornada ha arrancado ordenadamente, con el paso de las horas empezaron a revelarse puntos problemáticos en la red viaria, con caravanas que crecían apresuradamente. Una vez más, las previsiones de Tráfico, que estos días alertaban de la posibilidad de colas en los lugares 'clásicos' se han cumplido religiosamente. En Bizkaia, aunque la mañana ha empezado sin problemas, pasadas las 10.40 horas han comenzado a registrarse retenciones en la A-8 desde Portugalete hasta Muskiz,en la salida hacia Cantabria. Las caravanas han 'engordado' rápidamente y han alcanzado a última hora de la mañana su punto álgido, con 13 kilómetros.

Este es el lugar donde se están produciendo los mayores atascos de Euskadi, pero no el único: en la AP-8, a la altura del peaje de Biriatou, en sentido Francia, las retenciones han llegado a los 8 kilómetros y han sido las más 'resistentes', ya que aún continuaban, aunque en menor medida, pero la tarde. En el enlace de Arminón, en Álava, también ha habido fuertes retenciones toda la mañana, pero a las 14.00 horas el tráfico ya había recuperado la fluidez.

490.000 desplazamientos

La operación salida comenzó ayer en Euskadi y se prevé que haya 490.000 desplazamientos hasta el próximo lunes de Pascua, 22 de abril, jornada festiva en la comunidad autónoma, en la que se producirá la 'operación retorno'. Alrededor de 200 ertzainas realizan estos días tareas de vigilancia y control de tráfico para que la circulación de los vehículos «sea lo más fluida posible».

De esta forma, se espera que los desplazamientos este año aumenten un 6,9% respecto a 2018, aunque depende de la meteorología, que este Jueves Santo no ha acompañado a quienes salen de viaje, ya que la lluvia ha hecho acto de presencia para complicar aún más las cosas en una jornada que, junto con la tarde de ayer, son algunos de los momentos de la Semana Santa con mayor afluencia de tráfico en las carreteras vascas.

Tráfico del Gobierno Vasco ha estimado que habrá un flujo de 87.500 vehículos hacia la AP-8, en Irun, Biriatu, sentido Francia. La circulación se concentrará en la A-8, en el límite territorial con Cantabria, en la AP-8 en el peaje de Biriatou y el enlace de la AP-1 con la A-1, en el nudo de Armiñón, punto en el que se observará el comportamiento del tráfico tras la liberalización de la AP-1 en el tramo Burgos-Armiñón. De hecho, este jueves son los lugares que presentan caravanas.

Sin víctimas desde 2012

Con su campaña 'Elige conducir/Gidatu, besterik ez', Tráfico tiene como objetivo reducir los accidentes de circulación, que en los últimos periodos de Semana Santa ha mostrado una evolución descendente. Desde 2012, cuando dos personas fallecieron en Álava, no se han registrado víctimas mortales en las carreteras de Euskadi en estas fechas. Aquel año, el número de personas heridas graves fueron siete, el más alto de los últimos seis ejercicios, mientras que en 2018 fueron cinco. En cuanto al número de accidentes, la cifra ha mantenido una evolución descendente en los últimos periodos de Semana Santa: han pasado de un total de 123 en 2012, a 107 en 2013, 100 en 2014, 99 en 2015, 73 en 2016, 88 en 2017 -lo que supuso una ligera subida-, y 78 en 2018.

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