Jeff Bezos se lanza a la conquista de la Luna

Jeff Bezos, junto al módulo lunar Blue Moon que ha presentado en Washington./AFP
Jeff Bezos, junto al módulo lunar Blue Moon que ha presentado en Washington. / AFP

El dueño de Amazon, el hombre más rico del mundo, presenta el módulo lunar en el que su compañía espacial trabaja desde hace 3 años

Luis Alfonso Gámez
LUIS ALFONSO GÁMEZ

«La Luna está cerca; a tres días de viaje. Y no tienes las restricciones de una misión de veintidós meses a Marte. Puedes ir a la Luna cuando quieras», aseguró Jeff Bezos, el dueño de Amazon, en una sala de conferencias de Washington. Un minuto después, se alzó un telón negro y apareció una maqueta a tamaño real de una nave espacial sobre un fondo estrellado. «Esto es Blue Moon. Hemos trabajado en este módulo de aterrizaje durante tres años», indicó a la audiencia el hombre más rico del mundo. «Es un vehículo increíble e irá a la Luna».

Propulsado por hidrógeno líquido, con capacidad para 3,6 toneladas de carga -6,5 en una versión más grande-, cuatro todoterrenos del tamaño de un carro de golf o hasta astronautas en un futuro compartimento presurizado, Blue Moon, dijo Bezos, podría hacer realidad el sueño de Donald Trump de volver a llevar humanos a la Luna en 2024. «Podemos ayudar a cumplir ese plazo». Hace dos años, el magnate anunció que vendería 1.000 millones de acciones de Amazon cada año para destinar el dinero a Blue Origin, la firma aeroespacial que fundó en 2000 y está desarrollando un sistema para vuelos tripulados. De momento, nada ha pasado de las pruebas, pero él asegura que su gran cohete, el New Glenn, estará listo en 2021.

En una presentación al estilo hollywoodiense, que empezó con un recuerdo de la gesta del 'Apolo 11', de la que se cumplen 50 años, el dueño de 'The Washington Post' hizo una encendida defensa de la Tierra, «el mejor planeta del Sistema Solar», pero un mundo que se nos ha quedado pequeño, amenazado por la superpoblación y la contaminación, y que debemos cuidar. Para cubrir nuestro consumo actual de energía, señaló, habría que llenar el estado de Nevada de paneles solares, pero en 200 años necesitaremos toda la superficie del planeta. «La Tierra es finita y, si la economía mundial y la población siguen creciendo, el espacio es el único camino», aseguró Bezos, al tiempo que mostraba un recorte de prensa, de su época del instituto, en el que ya decía eso. «Todavía lo creo», apostilló. «Si conquistamos el Sistema Solar, tendremos recursos ilimitados».

El primer paso en esa aventura es el satélite terrestre, «un regalo» tanto por su cercanía como por sus recursos. «Es hora de volver a la Luna, pero esta vez para quedarnos». Y para ir más allá. En sus sueños de futuro, Bezos echa mano del físico Gerard K. O'Neill, que soñó con gigantescas colonias espaciales cilíndricas permanemente iluminadas por el Sol. «Imagínense Maui (una isla de Hawái) en su mejor día, todos los días». Liberada de gran parte de la población y de actividades contaminantes que se trasladarían al espacio, la Tierra seguiría siendo «el mejor planeta del Sistema Solar».